¿Fueron amantes Felipe II y la princesa de Éboli? Un historiador zanja la leyenda
Hay varias razones que nos ayudan a salir de dudas

¿Fueron amantes Felipe II y la Princesa de Éboli? Un historiador zanja la leyenda
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Madrid
Seguro que en alguna ocasión has oído hablar de Princesa de Éboli y de su supuesta relación con el rey Felipe II. ¿Qué hay de cierto en ella? Para responder a esta pregunta convocamos a Antonio Martínez Llamas, autor de El universo femenino de Felipe II, quien ha visitado esta semana el programa SER Historia para zanjar de una vez por todas la leyenda. Porque a pesar de que mantuvieran una buena relación durante gran parte de sus respectivas vidas, y de que ella llegara a tener gran influencia en la corte, nunca pasaron a ser algo más que aliados.
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Así lo recoge el escritor en su publicación, donde reconoce que lo tiene absolutamente claro: "No hubo nunca relaciones sexuales entre Ana Hurtado de Mendoza y Felipe II". Y Nacho Ares opina exactamente lo mismo: "Yo tampoco creo que fueran amantes". Para avalar su teoría, también recogida en su libro, Antonio Martínez Llamas explica algunas de las razones por las que no tiene ningún tipo de sentido: "Me hubiera gustado dedicarle mucho más a su figura, pero ya le dedico casi 25 páginas, que no está nada mal".
Los diez hijos de la princesa de Éboli
Bajo su punto de vista, la relación entre ellos dos era imposible por varios factores: "En primer lugar, a Felipe II no le gustaban las mujeres que tuvieran hijos de otros maridos". Y la princesa de Éboli llegó a tener un total de diez vástagos. Desde Diego Gómez de Silva, quien murió siendo apenas un niño, hasta Ana Gómez de Silva, la décima y última hija de Ana Hurtado de Mendoza.

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En segundo lugar, porque la conoció hace ya mucho tiempo y nunca llegó a pasar nada entre ellos dos: "Coincidió con ella cuando estaba casado con Isabel de Valois. Todo esto conforma un momento el cual no parece que él necesitara a Ana como amante". Por último, porque no terminaba de convencerle realmente su físico: "No le gustaba tampoco su aspecto físico porque es una mujer relativamente baja y además era muy delgada, como correspondía a las que se entendía entonces mujeres fáciles para parir. Y luego estaba también el eterno dilema del parche en el ojo derecho".
Un invento de las facciones albistas
Por todas estas razones, el autor duda de que Felipe II y la princesa de Éboli mantuvieran algún tipo de relación más allá de la de simples aliados: "Yo creo que Felipe II nunca tuvo relación física con la princesa de Éboli. Además, hay que recordar que la princesa también mantuvo relaciones con el secretario del rey, Antonio Pérez. Eso al final conformaba un triángulo difícil de negociar".
En definitiva, Antonio Martínez Llamas cree que nunca llegó a haber una relación más que la estrictamente profesional y que todo fue un invento de las facciones albistas para denigrar la figura del rey.

David Justo
(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en tecnología que aborda la vida digital desde otro punto...




