Una "rara" alineación de seis planetas será visible en febrero después del atardecer
Hasta cuatro de ellos serán visibles a simple vista en la mayoría de puntos del mundo


Febrero es un buen mes para los más entusiastas de la astronomía. A finales de este mes, concretamente, el próximo 28 de febrero, podremos disfrutar de una "rara" alineación planetaria de seis planetas del Sistema Solar: Neptuno, Urano, Saturno, Júpiter, Venus y Mercurio. Este excepcional fenómeno generará gran expectación entre los más fanáticos de la observación del cielo.
Esta alineación planetaria, similar a la que ya tuvo lugar el 28 de febrero del año pasado, no es un fenómeno astronómico como tal, pues se trata de un efecto visual observable desde la perspectiva de la Tierra, en este caso, tras el atardecer.
Dado que los planetas del sistema solar orbitan alrededor del Sol, su movimiento responde a una constante: seguir a la estrella que los atrae mediante su fuerza gravitatoria. Esta trayectoria que describen alrededor del Sol puede observarse desde la Tierra como una línea denominada eclíptica.
De ahí que, en determinados momentos, el cielo nos ofrezca la ilusión de que los planetas se agrupan. A simple vista, parecen desfilar uno tras otro sobre una misma franja celeste, como si compartieran una autopista invisible. Sin embargo, lo que percibimos desde la Tierra no es una alineación real, sino un efecto de perspectiva: los planetas recorren la eclíptica y, casualmente, coinciden en el mismo sector del sistema solar, situándose en ese instante en el mismo lado del Sol.
Cómo observar la alineación planetaria
Según la NASA, las ventanas para observar varios planetas al mismo tiempo no se limitan a una sola noche: pueden extenderse durante semanas, e incluso más de un mes, debido al avance pausado y predecible de sus órbitas. El 28 de febrero destaca especialmente porque los planetas aparecerán más concentrados, permitiendo apreciar a varios de ellos de forma simultánea en el cielo nocturno.
En total, cuatro planetas —Mercurio, Venus, Marte y Júpiter— podrán distinguirse a simple vista. Urano y Neptuno, en cambio, exigirán el uso de binoculares o un telescopio, dado que se encuentran en las regiones más frías y alejadas del sistema solar. La observación de Mercurio, además, puede resultar complicada en ciertos momentos por su cercanía al horizonte.
La alineación se podrá ver aproximadamente una hora después del atardecer, siendo visible en la mayoría de localizaciones del planeta Tierra.




