"De pronto oímos gritos desgarradores": el ídolo juvenil que terminó víctima de la violencia que tantas veces interpretó en pantalla
Este actor debutó en el cine con tan solo 16 años

El actor que murió en un crimen sin resolver
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Madrid
El pasado 12 de febrero se cumplieron 50 años de la muerte del actor estadounidense Salvatore Mineo Jr., conocido como Sal Mineo, un asesinato que nunca se ha llegado a esclarecer.
Más información
Este actor era conocido por su papel en Rebelde sin causa, largometraje en el que los tres personajes principales –James Dean, Natalie Wood y el propio Sal Mineo–, curiosamente, murieron de forma trágica en la vida real, como si hubiera caído una maldición sobre ellos tras hacer esta película.
Mineo nació en el año 1939 en el Bronx y era hijo de italoamericanos. Su infancia fue algo complicada: con tan solo ocho años le expulsaron de la escuela parroquial a la que asistía y a esas edad ya era miembro de una banda callejera.
Dos años más tarde, con 10 años, le arrestaron por primera vez y, después de varias ocasiones, en una de sus detenciones, el juez le dio a elegir entre estudiar o ir a un correccional.
A los 14 años actuó en Broadway
Su madre le matriculó en una escuela de baile porque el colegio no le gustaba y, contra todo pronóstico, a Mineo le interesó el baile y comenzó a estudiar arte dramático también. Así, a los 14 años, Sal Mineo se vio actuando en Broadway, en el musical El rey y yo. También participó en alguna serie de televisión y, a los 16 años, dio el salto a la gran pantalla, en el año 1955.
El 12 de febrero de 1976, fecha en la que el artista fue asesinado, Sal Mineo había estado ensayando una obra de teatro de la que era productor y protagonista –junto con Keir Dullea–, llamada P.D. Tu gato ha muerto.
"Creo que pensaba que iba a hacer mucho por su carrera y pienso que, tal vez, lo habría hecho. Esa noche nos acompañamos hasta la salida del teatro y, ya en la calle, creo recordar que le di una palmada en la espalda y le dije: 'Nos vemos mañana'", explicaba su compañero Dullea.
Unos gritos terribles rompieron la tranquilidad del vecindario
La noche del asesinato, Sal Mineo condujo su coche hasta su apartamento, que se encontraba en pleno corazón de Hollywood y unos gritos terribles rompieron la tranquilidad del vecindario. Una vecina suya explicó que, de pronto, oyeron "gritos desgarradores".
"Alguien decía ayuda, por favor, ayúdenme. Salimos a la calle y vimos a Sal tirado en el suelo. Le cogí y coloqué su cabeza en mi regazo. Estaba pálido como el cemento. Gemía y sacudía la cabeza. Le dije: 'Tranquilo, Sal, todo va a salir bien'", explicaba la vecina.
Sin embargo, no fue así. Dos minutos después, el actor falleció antes de que llegara la ambulancia, como consecuencia de una hemorragia masiva debido a la herida causada en su pecho por un arma blanca.
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
‘Nueve semanas y media’, Sal Mineo y ‘Gunga Din’

Luna González Gala
Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.




