Rosario Villajos: "Hay tantos villanos de película en la Comunidad de Madrid como en Estados Unidos, con Trump y tantos oligarcas pedófilos"
Después de triunfar con 'La educación física', Premio Biblioteca Breve, la escritora publica su primer libro de cuentos, 'Cortarse el cabello'
Rosario Villajos presenta 'Cortarse el cabello' en La Hora Extra
Rosario Villajos (Córdoba, 1978) dedicó su infancia exclusivamente a dibujar, leer y ver películas, dice. Formada en Bellas Artes, ha trabajado en la industria musical, cinematográfica, artística, cultural y hostelera. Gran parte de su trabajo artístico tiene la marca de lo efímero y escatológico, advierte; de lo que no podrá ser reciclado ni restaurado. "Nada me representa mejor que la materia perecedera. Somos cuerpo y nada más", afirma.
La escritora, Premio Biblioteca Breve con La educación física (Seix Barral, 2023), hacía dibujos con los pelos que quedan en la ducha. "El cabello es efímero, como nosotros, como la vida, y me recuerda que todo es presente". En otoño del 2024, Villajos tenía una novela prácticamente encauzada y terminada. La abandonó por Cortarse el cabello, su nuevo libro y el primero de cuentos, después de haber publicado una novela gráfica y tres novelas.
Cubierta de 'Cortarse el cabello', de Rosario Villajos / Seix Barral
Algunos guerreros se cortaban el cabello en señal de duelo. Cortarse el cabello es un acto simbólico ancestral y psicológico que representa soltar el dolor, cerrar ciclos y marcar una transformación tras una pérdida. Históricamente, en la Antigua Grecia, las mujeres cortaban su cabello como máxima expresión de tristeza. Este gesto actúa como una liberación de energía negativa o memorias, facilitando el inicio de una nueva etapa personal.
El anclaje de este libro aparece comienzos del otoño de 2024, explica en el epílogo, a las afueras de Córdoba, en un lugar tranquilo donde algunas amigas nos juntamos dos o tres veces al año. Ahí Rosario se animó a contar un sueño que había tenido días antes. "Dicen que cada personaje que aparece en un sueño es la proyección de una misma", escribe. Ese sueño estaba relacionado con uno de los relatos que aparece en el libro, con la pérdida de un embarazo.
Pero Cortarse el cabello es una señal de duelo, como decía, y este es un libro que nace precisamente del duelo por su padre, que no leía sus libros porque leía sus labios, escribe en la dedicatoria. "Una relación muy extraña -confiesa- porque era sordo y nuestra manera de comunicarnos era muy diferente. Me da envidia la gente que me habla de sus padres o lo que leo en literatura sobre padres e hijas, porque yo nunca he hablado con mi padre por teléfono, por ejemplo. Era una relación basada en gestos, en miradas, en leernos la mente mutuamente. Y he intentado plasmar todo eso con tintes autobiográficos, pero con mucha fantasía también".
En los relatos, entre lo ordinario hay también vampiros, fantasmas, mujeres-lobo, criaturas de cabelleras imposibles o un hombre con un enjambre en la cabeza. Literatura fantástica y de terror para condensar temas como la culpa, la transgresión, los deseos prohibidos, la animalidad reprimida o las preguntas más antiguas sobre la mortalidad. "La ficción, la ciencia ficción y la fantasía muchas veces explican mejor lo que tenemos dentro que el realismo. Son más útiles para explicar la política y los tiempos políticos. El tiempo también cobra otro sentido", dice.
Tenemos a un vampiro incapaz de soñar con el futuro, en este tiempo en el que nos roban la capacidad de imaginar utopías. La crisis de la vivienda atraviesa una historia de fantasmas en otro de los relatos. Las presiones sociales por la maternidad son otro de los asuntos nucleares. La pregunta era inevitable y es la misma que le trasladamos a Mariana Enríquez con sus cuentos de terror: ¿dónde habitan hoy nuestros monstruos? "Hay tantos villanos ahora mismo, villanos de película, empezando en la Comunidad de Madrid, que es increíble, y yo cito a uno también en uno de los cuentos. Trump, ¿cómo no va a estar presente? Si es terrorífico, estamos rodeados de oligarcas pedófilos, es muy fuerte".
Cortarse el cabello se convirtió también en un potente símbolo mundial de protesta y solidaridad con las mujeres iraníes. "Cortarse el cabello es una especie de rebeldía también, los personajes se lo acaban cortando para poder seguir adelante", explica Villajos, que se remonta a Eva en El Paraíso en AVE a las culpas contemporáneas que arrastran las mujeres. "No se trata tanto del perdón o de la culpa, como de la aceptación. Cuando hay cosas que no se pueden cambiar, tienes que aceptarlas o ponerlas en un lugar donde no te pesen tanto".
Asuntos transversales y que nos afectan a todos, también a los hombres, a pesar de que su padre, confiesa, nunca leyó La educación física. "A los hombres les encantará este libro, creo, de hecho estaba pensando en Carlos Boyero. Seguro que le encanta este libro", dice.
Hazañas del Oeste, Cuentos de la Media Lunita, Enid Blyton, Marcial Lafuente Estefanía o Robert Louis Stevenson. Con Rosario Villajos hemos repasado sus referentes, que también pasan por Jorge Luis Borges. Los tebeos y cuentos que leía de pequeña. Las novelas de Dorothy M. Johnson, otra de sus grandes referentes y cuyas novelas del oeste han sido adaptadas al cine, la gran pasión y aspiración de la escritora cordobesa.