Cómo funcionan las redes de poder en España: "Las grandes corporaciones dominan mucho más que su propio sector"
El nuevo libro de Andrés Villena, 'Las élites que dominan España', explica el funcionamiento de las altas esferas del país desde 1939

Las élites que mandan en España
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Madrid
El economista y sociólogo español Andrés Villena se doctoró en la Universidad de Málaga con una tesis sobre el poder en la alta política española. Desde entonces se ha especializado en el análisis de las redes de poder en España, un trabajo que plasmó en 2019 en su libro Las redes de poder en España. Ahora publica una nueva obra, Las élites que dominan España, una investigación precisa y documentada sobre lobbies empresariales, bancos, sagas familiares, instituciones políticas y medios de comunicación desde 1939.
Más información
Villena ha estado en "A vivir que son dos días", con Javier del Pino, donde ha explicado que, desde 1939, aunque cambien los nombres y apellidos que ocupan la alta esfera española, lo que se mantiene son las instituciones que sostienen el sistema. Para el escritor, esto demuestra que "las estructuras son mucho más rígidas de lo que podemos imaginarnos".
Un control casi total
En esta línea, Villena ha subrayado que las grandes corporaciones "dominan muchos más aspectos que los que son específicamente de su sector". A su juicio, tienen capacidad de influencia no solo en política —gracias a las contrataciones públicas a las que se presentan—, sino también en la publicidad y en el ámbito mediático.
Como ejemplo, cita el caso de Quirón, que se ha convertido en "casi un universo de poderes, una telaraña en la que hay antiguos cargos públicos, cargos públicos de los que dependen determinadas adjudicaciones, medios de comunicación que reciben publicidad institucional a través de empresas especializadas. Esa es la lógica de las corporaciones ahora mismo".
Villena sostiene que este funcionamiento no es nuevo: "El esquema básico se mantiene con modificaciones" desde 1939. En la actualidad, señala, "perseguimos y criticamos la corrupción, pero detrás hay una lógica social o psicológica que es la cohesión".
Un círculo muy cerrado
Esa cohesión, añade, se basa en la homofilia: "si algo une a las élites es que se parecen entre sí en cuanto a clase social, valores, puntos de vista, instituciones por las que han ido pasando desde que salieron de la cuna: colegios parecidos, universidades parecidas, clubes en Madrid o Barcelona, donde se reúnen, se casan y reproducen los apellidos". Esa homogeneidad, afirma, explica la sensación de impunidad y la facilidad con la que estas élites utilizan la corrupción en su beneficio.
De hecho, Villena recuerda que la corrupción en las empresas, a diferencia de la que se da en la política, "se caracteriza por operaciones mucho más abultadas y más difíciles de seguir o perseguir, por lo que solo se acaba conociendo lo que se publica". Durante la dictadura, recuerda, esto pasaba inadvertido porque no existía "un cuarto poder con capacidad para fiscalizar lo que ocurría", mientras que ahora sí existe esa vigilancia.




