El verdadero lujo está en la cabaña: volver al bosque para dejar de vivir en automático
Nuestro motivador Francesc Miralles analiza la idea de vivir en la naturaleza mediante diferentes obras literarias

El lujo está en la cabaña: volver al bosque para dejar de vivir en automático
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Desde la revolución industrial, más de uno ha albergado la idea romántica de volver a vivir en medio de la naturaleza, como los cazadores recolectores. Este es el tema de 'El bosquimiano', la nueva novela juvenil de nuestro motivador, Francesc Miralles, basado en un hecho real acaecido en nuestro país durante la pandemia. Antes de llegar allí, veamos otras aventuras parecidas.
Walden o de la vida en los bosques
H.D. Thoreau dejó en 1848 la ciudad de Concord, donde era un intelectual conocido, para vivir dos años, dos meses y dos días en una cabaña al lado del estanque de Walden. Allí escribiría el mítico 'Walden o de la vida en los bosques'.
Si viajamos hoy a este espacio natural no muy lejos de Boston, en el lugar donde estaba la cabaña encontraremos un tablón con este fragmento del libro: 'Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente; enfrentar solo los hechos esenciales de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñarme. Quería vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida... para no darme cuenta, en el momento de morir, que no había vivido'.
En los bosques de Siberia
Antes de la guerra de Ucrania, entre el final del invierno y el comienzo del verano, el escritor francés Sylvain Tesson se instaló seis meses en una cabaña aislada a orillas del mar Baikal, en un rincón olvidado del mundo. Empezó entonces una de las aventuras más apasionantes que una persona puede emprender: un viaje interior, dentro de los bosques de Siberia. Dos fragmentos de su diario 'En los bosques de Siberia':
'Que las chozas puedan tener rango de palacio es algo que los habituales de las suites presidenciales no comprenderán jamás. No han tenido los dedos entumecidos de frío antes de meterse en la bañera con el agua humeante. El lujo no es un estado sino el paso de una línea, el umbral donde, de pronto, desaparece todo sufrimiento.'
'Dos ingredientes necesarios para la vida sin trabas: la soledad y la inmensidad.'
Los chicos de Montseny
Después del confinamiento, Sergi, Oriol, Adrià y Erik decidieron intentar vivir un mes en el bosque del Montseny con sus propios recursos. Construyeron una cabaña y se alimentaron de la naturaleza. Luego escribieron el libro documental 'Emboscats', que se ha publicado en catalán. El reto era aguantar 30 días pero solo aguantaron 25 porque les faltaban proteínas -fueron a un río pero solo consiguieron cazar un pez- y no tenían fuerzas. Este problema es algo que le ocurre a todos los que siguen este ejemplo.
El grupo lo contó en una entrevista a 'La Vanguardia', en la que relataron que fue la filosofía de vida de Thoureau y el espíritu de aventura los factores que empujaron a Sergi Monrabà Net a proponer a su hermano Oriol y a dos amigos intentar subsistir durante un mes en el bosque.
Se instalaron en el bosque en octubre del 2020, meses antes de que se declarara el confinamiento por COVID. Antes de trasladarse al bosque, se nutrieron de conocimientos que les permitieron vivir de forma autosuficiente en la naturaleza. Hablaron con gente con conocimientos de botánica y leyeron guías de plantas. Vivían en una cabaña que construyeron ellos mismos cerca de un riachuelo y diariamente salían a buscar castañas, tupinambos, moras... Sobre las tensiones entre ellos, comentaron que hubo peleas en la convivencia, pero relacionadas con el trabajo o con la comida.
La aventura fue documentada por el grupo en 40 horas de grabación, y acabó unos días antes de lo previsto al quedarse con muy pocas fuerzas por la dieta.




