¿Cuesta más hacer la comida o comprarla preparada? Un economista tiene la respuesta
El experto en economía, Diego Valero, ha explicado por qué cada vez más familias optan por la comida preparada

Cocinamos menos y tiramos más de preparados
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Madrid
En la actualidad, el ritmo frenético al que se ve expuesta la mayoría de la gente ha hecho que muchas personas se inclinen por comprar comida preparada en lugar de optar por hacerla en casa; algo que, aunque rápido y cómodo, no es lo más económico ni mucho menos.
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En Código de barras, Fernando Bayo ha contado con el experto en economía y profesor de la Universidad de Barcelona, Diego Valero, quien ha incidido en que hoy por hoy seguramente "preparar la comida no es la opción prioritaria de muchas familias".
Preferimos la inmediatez y la gratificación inmediata
Desde el punto de vista del comportamiento, "preparar la comida supone unos costes de fricción de lo que también llamamos a veces sesgo de presente, es decir, prefiero la inmediatez y la gratificación inmediata", señalaba el experto.
Ante estas ganas de invertir poco tiempo, señalaba Valero, "es mucho más fácil coger y calentar unos canelones que vienen en una bandeja que prepararlos", indicaba el economista.
Para Valero, esta manera rápida de consumir responde "a este día a día de tensión que tenemos, donde buscamos soluciones rápidas, no necesariamente bien pensadas, pero rápidas".
Además, el experto ha hecho hincapié en "la presión publicitaria" con la que se venden este tipo de productos, con "esas etiquetas de libre de grasa o con alto contenido de proteínas", que generan una "tranquilidad espiritual" en el consumidor "para tomar esa decisión que probablemente no sea la mejor a largo plazo".
Una creencia inexacta
En cuanto al aspecto económico, pese a la creencia extendida de que hacer tú mismo la comida pueda ser más caro, Valero asegura que, en realidad, "no parece tan extraordinariamente dispar el coste de comprar la comida preparada que hacerla tú mismo, eso sin incorporar el coste del tiempo, que seguramente lo olvidamos".
Valero ha querido concienciar de que, aunque tengamos la sensación de que cocinar nosotros mismos es más caro y lleva más tiempo, en la mayoría de los casos ese tiempo libre tampoco lo aprovechamos: se convierte en espacios de relax y ocio que no siempre son "actividades que pudieran resultar más beneficiosas para nuestra salud a largo plazo".
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