Probamos las Galaxy XR de Samsung: así se siente el futuro del entretenimiento sin pantallas ni mandos
Estas son nuestras sensaciones tras probarlas por primera vez en el Mobile World Congress

Probamos las Galaxy XR de Samsung en el MWC. / Cadena SER

Barcelona
Hace ya varios meses, concretamente en octubre de 2025, Samsung presentaba en sociedad sus Galaxy XR. Unas gafas de realidad mixta, en la línea de otras como las Apple Vision Pro, que nos permiten disfrutar de una interacción con la tecnología mucho más inmersiva que la tradicional. Sin teclados, sin pantallas, todo mucho más natural. Y, a pesar de que todavía no están disponibles en España, y que por el momento tampoco sabemos si realmente acabarán llegando, ya hemos podido probarlas. Todo ello en el marco del Mobile World Congress (MWC) de Barcelona, donde hemos conocido las últimas novedades de la compañía y disfrutado de experiencias como la de la Galaxy XR.
Lo que más nos ha sorprendido de esta experiencia es que las gafas son considerablemente más ligeras de lo que podíamos llegar a pensar. Sobre todo después de probar las Apple Vision Pro, que son más pesadas que estas. A pesar de que son bastante voluminosas, pues el desarrollo actual no permite toda esta tecnología en unas gafas convencionales, la compañía ha apostado por unos materiales muy ligeros que permiten que la experiencia con ellas puestas sea agradable y ergonómica. No obstante, tendríamos que probarlas durante varias horas para saber cómo afectarían realmente a nuestras cervicales. Pero, si nos ceñimos a la demo, la experiencia es muy agradable.
Configuración de las gafas
Después de colocarnos las gafas por primera vez, llega el momento de calibrarlas a nuestro gusto. Como las dimensiones de la cabeza fluctúan mucho dependiendo de cada persona, las gafas cuentan con una correa para que ajustemos las mismas a nuestra realidad. Y cuando ya tengamos todo listo, las propias gafas nos ayudarán nuevamente a colocarlas debidamente para que puedas disfrutar de la mejor experiencia posible. Es entonces cuando empieza la magia. Porque no, en esta ocasión no vas a necesitar mandos ni ratones, tan solo extender tus manos y controlar todo lo que necesites a tu antojo.
Lo que más nos ha gustado es que la interfaz es muy intuitiva y que te va instruyendo paso a paso. De ahí que la curva de aprendizaje sea muy baja a pesar de que estemos hablando de una tecnología tan disruptiva. Sí que es cierto que durante los primeros segundos fallamos más que una escopeta de feria a la hora, sobre todo de pulsar según qué botones, pero no es culpa de las gafas. Lo achacamos, principalmente, a que nuestras manos no están debidamente familiarizadas con la tecnología, pues a medida que pasan los minutos y ganamos confianza, comenzamos a ser más precisos.
Pero vamos, que la experiencia es muy fluida. Todo ello gracias, entre otras cosas, al procesador Snapdragon XR2+ Gen 2, que está apoyado en todo momento por sus 16 GB de RAM. Si a esto le añadimos su resolución, pues ofrecen 4K por cada ojo, nos encontramos con un producto tope de gama que nos garantiza una experiencia de lo más realista a pesar de que estemos metidos de lleno en el mundo digital.
Primera experiencia
Durante la demo hemos podido probar varias experiencias. Por un lado, una visita a la Sagrada Familia de Barcelona a través de Google Maps, en la que nos aprovechamos de la tecnología Street View para adentrarnos en el templo catalán y conocer algunos de sus secretos. Una vez dentro, las gafas nos permiten darnos un paseo por su interior y también ampliar cualquier zona que nos haya llamado la atención para saber más sobre la misma. Todo ello extendiendo nuestros dedos, como si estuviéramos controlando cualquier pantalla convencional. Y luego, para seguir recorriendo sus pasillos, pellizcamos la imagen y seguimos a nuestra bola.

Así son las Galaxy XR. / Samsung

Así son las Galaxy XR. / Samsung
A medida que vamos recorriendo la Sagrada Familia, podemos ir interactuando con la inteligencia artificial y hacerle todo tipo de preguntas. Podremos preguntarle quién la construyó, en qué año o que incluso nos cuente alguna que otra curiosidad al respecto. De ahí que nos parezca una gran herramienta para el campo de la educación, ya que nos permite conocer más acerca de la historia de una forma mucho más entretenida que la que nos vamos a encontrar en los libros.
Pero también está dirigido al campo de la industria y del trabajo en general. Cuando nos cansamos de una aplicación, ya sea el navegador web o YouTube, tan solo tendremos que poner la palma de nuestra mano hacia arriba para que se abra el menú. Entonces, podremos navegar por el mismo y pasar a la siguiente aventura. En la segunda de estas demos, nos ofrecen la posibilidad de meternos en un supermercado para configurar sus estanterías. A medida que avanzamos por las mismas, podemos consultar los productos disponibles y optimizar su distribución en los distintos estantes para obtener el máximo beneficio posible. Y luego también nos hemos metido en el interior de un barco para analizar sus piezas y cómo podrían ser optimizadas para mejorar su seguridad, por ejemplo.

David Justo
(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en tecnología que aborda la vida digital desde otro punto...




