Bad Gyal y su apoyo a Palestina: "Para mí era no negociable"
Aimar Bretos entrevista a la artista Bad Gyal, que presenta su nuevo álbum 'Más Cara', un disco pergeñado entre España, Miami, Colombia y Puerto Rico

Madrid
La artista catalana Bad Gyal ha publicado Más Cara, su segundo disco de estudio. Con este lanzamiento, la cantante da forma a un álbum en el que sus canciones hacen las veces de diario personal en el que aparecen los géneros, ritmos y referencias que marcaron sus primeros pasos y que continúan definiendo su identidad musical.
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Las entrevistas de Aimar | Bad Gyal
Más Cara se ha gestado entre Miami, Puerto Rico, Colombia y España, un recorrido geográfico que también se refleja en el sonido del proyecto. Entre los géneros que atraviesan el disco se encuentran el reggaeton clásico, el R&B y el dancehall, ritmos que han estado presentes en la trayectoria de la artista desde sus comienzos. También se suman ritmos caribeños y latinos que amplían el abanico musical del álbum.
Aimar Bretos ha entrevistado en Hora 25 a la artista para hablar de este nuevo proyecto, la gira de 2026, su autenticidad y la expresión sexual explícita en sus letras como una forma natural de empoderamiento frente a las críticas de sectores tradicionales, así como su conexión con el público LGTBIQ+ o su compromiso social en eventos por Palestina.
¿Qué es Más Cara? ¿Qué pretendes proyectar con este disco?
No hay mucha pretensión, simplemente en el proceso de hacer este disco tanto como de preparar la gira, me he sentido como muy afortunada, una chica como muy suertuda de todos los recursos que finalmente puedo tener y siendo capaz de trabajar a otro nivel en mi carrera. Son 10 años y empecé un poco haciéndolo con lo que podía y como podía, y llegar a este punto en el que me siento como superrica en recursos y con todas las herramientas posibles, pues es un es un lujazo, la verdad.
¿Te abruma pensar en cómo ha cambiado tu capacidad de de creación en estos 10 años? No tanto por ti, sino efectivamente por todo lo que te rodea, por esos recursos que tienes ahora y que no tenías hace 10 años
No, no me abroma para nada, al revés. Más bien siento que, obviamente después del trabajo duro, pues esperas siempre un upgrade y poder mejorar y estar en una posición más cómoda. Así que al revés, me hace mucho más fácil mi trabajo y desde un lugar mucho más libre creativamente porque al final tener más recursos me pone los límites mucho más lejos.
Los límites te los marcas tú sola, entonces.
Sí, eso creo que siempre siempre fue un poco así.
¿Nadie había intentado convertirte en otra cosa distinta a la que querías?
Lo pueden intentar, pero no, no lo han conseguido.
Entiendo que hay un momento en el que una se da cuenta de todo cambia, que la discográfica, la empresa, te necesita más a ti que tú a ellos y eso te da una libertad brutal para todo.
Sí, desde el primer momento en el que firmé tuve muy claro que que mi prioridad en mi contrato siempre era tener esa libertad creativa y tener la decisión final, siempre la voz final en qué se hace y qué no se hace, en que no se me pudiese prohibir nada que yo realmente quisiera hacer. Yo firmé muy jovencita, creo que han pasado cinco o seis años, pero ya tenía muy claro que eso era algo que debía cuidar muy bien.
19 canciones tiene este nuevo disco. No es algo muy habitual a día de hoy. ¿Por qué esta apuesta?
Bueno, había muchísimas más, de hecho.
¿Cuántas has descartado?
Muchas, no sé. O sea, había más de 24 canciones que se han creado. Descartamos unas cuantas. No porque no nos gustasen o no porque no fuesen buenos temas, sino por también sentir que no iban en la línea del disco, que no es un disco conceptual para nada. Es un disco que he creado mucho desde la libertad de permitirme explorar todo aquello que me gusta, que tampoco cambia tanto de lo que venía presentando. O sea, la esencia de los géneros es un poco la misma, es lo que ya los fans que me siguen y me conocen bien ya saben qué es lo que me apasiona.
Pero sí que es verdad, que he tenido como muchas posibilidades y he tenido más tiempo para hacerlo también. Bueno, no ha sido tanto tanto tiempo, pero siento que me he podido dedicar con calma a componer y a crear la música. Han sido como cuatro campamentos: tres en Miami, uno en Medellín, y ha sido un gustazo, la verdad. Me lo me lo he disfrutado mucho haciéndolo.
¿Está pensado para una escucha del tirón o es mejor dosificar?
Creo que las dos son válidas, la verdad. O sea, si a alguien le apetece tragárselo todo, va a funcionar. Y de la otra manera también, porque el disco creo que es super ecléctico y tiene canciones para todos los moods, para todas las 'vibras'. Entonces, siento que puede funcionar de todas las maneras, pero sí remarcar eso de que obviamente no es un álbum conceptual, no estoy tratando de defender un discurso explorado o hecho una un trabajo de campo en profundidad respecto a un concepto que me intrigaba. Es simplemente permitirme seguir explorando todo aquello que me gusta desde toda esa comodidad, esos recursos, esa experiencia que también yo he ganado como compositora y desde ese lugar. Desde todo el aprendizaje y toda la leña echada ahí al fuego.
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¿Cómo te imaginas tú a quien escucha este disco, a quien disfruta de tus canciones, no tanto bailando en la pista de baile en la discoteca, pero un martes por la mañana, quien se lo pone en sus AirPods yendo al trabajo. ¿Cómo imaginas esa escucha? Esa escucha superíntima.
Es muy íntima, pero me hace muchísimo sentido porque siento que todos en nuestra rutina, la mañana es un punto superimportante que define tu energía también. Y por ejemplo, yo lo primero que hago por la mañana es ir a entrenar, unos cinco o se días a la semana. Y siempre necesito la música, sobre todo en el trayecto de camino al gimnasio, siempre necesito la música que me suba mi energía, mis pulsaciones. Que me active, que me motive, que me haga ponerme en un mindset más de "me voy a comer el mundo".
Entonces, siento que hay muchos temas de este disco que te pueden ayudar a a a afrontar esa mañana y a darte el impulso. Es como, yo que sé, un café con tres shots de Expresso. Yo el café lo necesito para afrontar mi día y siento que a veces la música es mi café extra.
¿Necesitas mucha cafeína?
Soy adicta a la cafeína clásica y a la cafeína que me da la música. A las dos, a las dos estoy enganchada.
¿Alguna otra adicción reconocible?
Mejor no las digamos (risas). No, no, no. Puedo mejorar en un par de cosas. Yo creo que la gente ya sabe que soy fumona, pero para todas las demás adicciones, que creo que también hoy en día la gente de mi edad está muy 'desacatá' siento que soy bastante tranquilita.
¿Al móvil eres adicta?
Al móvil sí. Me gustaría irme quitando, pero si es verdad que el móvil engancha mucho y el TikTok engancha mucho, pero porque mi algoritmo son cosas graciosas todo el rato, son todo el tiempo bromas, memes y soy adicta la dopamina del meme.
¿Miras mucho lo que dice la gente de ti?
Totalmente. Depende del momento. No voy a decir que no lo miro nunca, pero depende del momento. Pero, por ejemplo, antes de un lanzamiento, cuando sacas una canción siempre está la tentación ahí. De querer ver cómo lo recibe la gente, el feedback y todo eso.
¿Cuál es el momento crítico de un álbum: el día del lanzamiento, una semana después, cuando la gente ya ha podido escuchárselo varias veces y se ha hecho una opinión más formada? ¿Cuál es el momento crítico para ti?
El momento es el de mixing y mastering, porque siempre sientes que no vas a llegar al deadline de entrega. Te mandan un mix y todavía no sientes que las cosas están como tienen que estar. ¿Cuántos mixes faltan? Faltan tres. Esto se ha enviado a mixing. Esto ya está en mastering. Es un momento puzzle.
Para enterarme yo. Mixing es el momento en el que se mezcla todo, ¿verdad?
Es mezcla y masterización de las canciones. Para mí ese es un punto crítico porque es la recta final y siempre vas un poco cagada de "¿voy a llegar o no?".
¿Siempre estás orgullosa del resultado final?
Trato de. Me ha pasado muy pocos momentos en mi carrera que haya puesto algo fuera que... Quizás dos momentos de los que no me sienta tan tan orgullosa. Y no los voy a decir, no me mires con esa carita (risas). Ya os conozco yo que lo querías preguntar, pero me lo quedo para mí.
¿Ha domesticado la industria tu rebeldía?
Yo siento que no. Para nada, para nada. Para mí es mi única manera de funcionar, la verdad. No sé hacerlo de otra manera. Yo solo sé hacer lo que a mí me gusta y solo sé hacer las cosas a mi manera. Obviamente escuchar y trabajar en equipo es muy importante. Al final un artista solo no tira para adelante, pero es verdad que para mí es muy importante rodearme de personas que me aportan, pero que también entienden mucho cómo soy, mi visión, lo que me gusta, lo que no, con lo que me siento cómoda, que me representa. Creo que se transmite mucho.
Quizás con el tiempo he aprendido más a hablar en prensa y a ser más correcta, pero es verdad que no soy especialmente fan de lo que es super 'Pop' o superconstruido, nunca ha sido mi rollo. No consumo tanto todos estos productos más de industria. Los respeto, pero es verdad que siento que se ve de lejos que yo no soy eso. Mi identidad ha evolucionado porque obviamente empecé con 19 años y son 10 años y y obviamente todos cambiamos, pero siento que que siempre me mantengo fiel a mi.
¿Dónde te ves dentro de 10 años?
Hostia, con 39. ¡Uf! No lo sé.
¿Te ves haciendo el mismo tipo de música?
Puede ser que sí.
Joder, has dicho 39 como si fuera eso de viejos. Me has matado ahí.
No, no, no de viejo, pero quedan 10 años... 39 es ya otra etapa de la vida, ¿no? Lo veo igual de diferencial de los 19 a los 29. Han pasado muchísimas cosas y mi vida ha cambiado mucho. Seguro que con 39 han cambiado muchísimas cosas también. Pero sí, no creo que el paso de 10 años me haga cambiar qué música quiero hacer o qué música me inspira o me mueve.
El sexo juega un papel fundamental en tus letras. ¿Hay alguna estrofa que digas tú, hostia...?
No, la verdad que no. De este álbum en particular, no. Hablo mucho de una vez que Anita me invitó a cantar una canción con ella y el estribillo repetía sin fin, todo el rato, una muy mala palabra. Y ahí pensé, ostras, mi familia, ¿sabes? Pensé no en mí o en lo que proyecte yo, que la gente diga tal o cual de mí, porque eso ya lo tengo como siempre van a hablar, pero pensaba más en mi familia: en mis abuelas, en mis tíos. Y me acuerdo que se lo expliqué a mi madre.
Es que mi madre es una 'fuerta'. Todo lo que yo tengo de Bad Gyal viene de mi madre. 100%. Y me dijo: «Ay, pues está chulísima la cançó, Alba, l'has fet, l'has fet. Hazla, hazla, hazla». Y ya está. Mi madre me dio la bendición y tiré para adelante y fue un hit. Se llama Double Team. No voy a decir qué palabra decimos en el estribillo, pero lo podéis ir a escuchar y es fuertecilla. Y una de las cosas que también me terminó de decidir a meterme en esa canción es que lo mismo que las dos mujeres cantamos en el coro, lo canta el hombre. Se llama "p u t a" a sí mismo en femenino y me pareció un punto guay.
Estaba pensando cuando preparaba esta entrevista que incluso yo mismo yo no sé si le preguntaría a un tío por la hipersexualización de sus letras.
Nunca veo que le se lo pregunten a los reggaetoneros, la verdad.
¿Te molesta que yo te haya hecho esta pregunta?
No me molesta porque estoy haciendo prensa hoy y será la decimoctava vez que me lo preguntan hoy. En general, cuando doy entrevistas, es un tema muy recurrente y por el que siempre se nos pregunta. O aunque no de una entrevista, si sale un artículo sobre mí, es algo que siempre se pone en bandeja, siempre se analiza y entiendo que tiene que ser así porque durante mucho tiempo las mujeres no tenían tanto este rol de hablar de estas temáticas y ha cambiado. Entonces, me parece que es apropiado que el tema se ponga sobre la mesa, pero siento que muchas veces es la prensa y los canales convencionales los que le dan más la dirección del discurso o la intención, y que las mujeres lo hemos vivido de una forma mucho más natural. En mi caso, por ejemplo, yo he crecido escuchando hombres hablando de la sexualidad y de la mujer libre sexualmente.
Eso me ha influido y de una forma orgánica me hace expresarme de esa misma manera, porque es como, entre comillas, lo que he 'mamao' en todo el reggaetón que he consumido. Entonces, si he escuchado estas narrativas, estos contextos, estos environments en los que te ponen. ¿Por qué no puedo formar parte yo también de ese mundo?
O sea, que debería haber más mujeres cantándole al deseo sexual explícito.
Yo no sé si debería, pero sí lo que creo que debería de ser es que toda aquella que le motive lo puede probar, lo puede hacer y y siento que cada vez el terreno está más cómodo para que lo podamos hacer libremente. Pero es verdad que juzgar te van a juzgar siempre. Sea una parte más grande de la gente que luego se va haciendo más pequeña porque cada vez la gente lo entiende más, pero siempre va a haber gente que no lo va a entender.
¿Pero te sientes muy juzgada?
Mm, es una pregunta muy general. Depende del contexto, depende del momento, depende de muchas cosas. Mis fans me entienden, me quieren, me apoyan. Me juzgan también porque son exigentes conmigo, pero quizás en otros círculos más establecidos, más convencionales, aunque sea muy conocida en este país, siento que hay todavía muchas personas que no terminan de entender por qué estoy en ciertos lugares.
¿Crees que hay determinados ámbitos sociales, culturales, más tradicionales...?
Bueno, cuando se anunció lo de los Goya, mucha gente opinó que yo no debía de estar ahí y entiendo...
¿Y eso te jodió?
No. Me da igual, me da igual. Honestamente, no quiero sonar arrogante ni nada, pero es que no me aporta mucho prestarle tanta atención a eso porque entonces no lo haría. Lo fácil sería como, «vale, les escucho, no me toca estar ahí, me lo creo y no lo hago». Y yo tengo que tirar para 'alante' con mi carrera y aceptar retos, ponerme en sitios que no son mi zona de confort y estar ahí. Acepto que es parte de crecer y de cambiar de lugares, de estar en lugares en donde, en primera instancia, no se espera que esté una artista como yo.
Empiezas 2026 con nuevo disco y con gira a la vista.
Estoy muy feliz. Hicimos dos semanas de ensayos artísticos. Increíble. Equipo nuevo, coreografías nuevas, completamente nuevas, muchas canciones nuevas. Obviamente presentando el álbum. Siento que se me ha sacado una línea de movimiento corporal muy nueva en la que yo no me había visto nunca y me encanta.
Me motiva muchísimo hacer algo diferente. El escenario va a ser increíble. Nunca me había adentrado en tener estos recursos y a trabajar con equipos de este calibre. Los diseñadores del escenario trabajan muchísimas pasarelas a las que he podido asistir en París que me han encantado. Saber que tenía ese mismo equipo que hace instalaciones loquísimas, que siempre me dejaban admirándolas de lo bonitas que eran y ver lo que han propuesto para el stage es una locura.
¿Se puede sorprender en 2026 con un show completamente distinto a lo que hagan los demás? O sea, ¿sigue esa capacidad de sorpresa?
Yo creo que sí. Va a sonar mal, pero creo que soy diferente siempre. Aunque haya unos códigos comunes en las nuevas niñas que cantamos y que estamos en el urbano, o el pop y todas parece que sigamos con unas líneas... Hay que tener coreografía, hay que tener bailarines, hay que vestirse así. Siento que siempre me me caracteriza algo distinto, la verdad.
¿Y qué dirías que es? ¿Cómo lo describirías?
No lo sé, pero sé que soy distinta. Yo tengo mis inseguridades también y no me siento siempre la rehostia del mundo. Pero si algo tengo muy claro es que soy diferente y en el buen sentido. Me siento única, la verdad.
Eso es lo que busca tu público
Supongo, porque les gusta.
¿Tú te consideras un referente para la comunidad LGTBIQ+?
No me considero referente de nada, pero sí es verdad que he sentido el cariño inmenso y la admiración que me tienen. Escucho los gritos de: «¡Reina, diosa!». De momento no estoy sorda, sigo escuchando todo lo que me gritan y la intensidad con la que me aman y soy muy consciente de que es una gran parte de mi público que me apoya muchísimo. Es un público que ha entendido desde el principio muy bien lo que es Bad Gyal y lo que representa, y estoy agradecida eternamente con ellos por eso, porque me entendieron antes de que nadie me entendiese.
¿Qué sientes al saber que tu grito «he vuelto, zorras» se haya convertido en un grito de guerra de muchos grupos de amigos?
Me encanta. Es iconic. Me encanta. Me encanta.
Te vimos en el escenario en el acto por Palestina en Barcelona. ¿Por qué tomaste la decisión de acudir?
Bueno, la verdad me parecía no negociable. No era ni una toma de decisión, era como: «tengo que estar ahí a ver qué puedo hacer» para aportar mi granito de arena. Y, obviamente, pues en mi ciudad con más razón todavía. Sentía que necesitaba estar ahí.

Álvaro García-Dotor
Periodista en Hora 25




