"Con un 3,7 en Google no voy": Cenando con Pablo explica su filtro para elegir restaurantes
Pablo Cabezali ha confesado cuáles son sus líneas rojas a la hora de acudir a restaurantes

Pablo Cabezali confiesa cuáles son sus líneas rojas a la hora de visitar restaurantes
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Madrid
Pablo Cabezali lleva años visitando restaurantes de todo tipo. El madrileño, a través de su perfil en redes sociales Cenando con Pablo, muestra la amplitud de la gastronomía española desde establecimientos de barrio y con comida tradicional hasta lugares de estrella Michelin y menús degustación, aunque el comunicador tiene algunas líneas rojas a la hora de visitar cualquier lugar.
Más información
Cabezali ha estado en A las bravas con Raúl Pérez y ha contado que a muchos restaurantes va por su propia cuenta, es lo que lleva haciendo durante 8 años y asegura que "lo haría aunque no se dedicase a esto. Al final voy a sitios que he oído que se habla bien de la comida, salen en prensa, lo graba algún compañero o me lo ha recomendado mi comunidad", ha explicado el madrileño.
"Les falta un altavoz"
"Es cierto que un montón de hosteleros me contactan por el hecho de que hay sitios en los que se come muy bien, por lo general se suele comer bien, y lo que les falta es un altavoz", señalaba Cabezali, respecto a aquellos lugares a los que va porque los dueños le han llamado.
El comunicador ha matizado que hay que ser consciente de que "cuando acabas de abrir es jodido arrancar", y perfiles con muchos seguidores y respeto de la comunidad gastronómica como el suyo, o incluso "más inferiores o microinfluencers que dan a conocer el sitio", es algo que ayuda.
Pese a ello, Cabezali siempre sigue un proceso marcado. "Estudio el restaurante que me contacta, la propuesta, la carta, cómo lleva las redes sociales, que estén cuidadas, y las reseñas en Google", remarcaba el comunicador, que ha contado lo importante que es para él que el establecimiento al que va a ir tenga buenos comentarios en Internet.
Cabezali filtra los restaurantes que contactan con él
"Hace poco me ha llamado un sitio de arroces y tenía un 3,7 en Google, yo a eso no voy. O sea, si tiene un 3,7 algo falla, yo no voy a ser la persona que vaya allí a perder mi tiempo para no salir contento", señalaba Cabezali. El comunicado ponía el foco en que es consciente de que es el trabajo de la gente, "no quiere ser un cabrón", y por tanto, desplazarse hasta el lugar para "irse con las manos vacías y sin crear contenido", no es una opción. Por ello, ha admitido que "filtra mucho" estos negocios que le contactan para que acuda a probarlos.
En este sentido, Cabezali reconoce que un 3,7 como puntuación en Google no implica necesariamente "una mala comida; a lo mejor es una mala experiencia, o algo que se ha arrastrado, o hay gente que hasta ha heredado el Google Maps del propietario anterior y coge todas esas reseñas que a veces son positivas y otras son negativas", indicaba el comunicador.
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
A las Bravas 4x24 | Cenando con Pablo
"La suerte que tengo es que, como tengo un perfil tan grande (más de 600 mil seguidores en Instagram y en YouTube), me llegan un montón de propuestas y soy yo un poco el que decide cuál sí y cuál no. Además, no lo necesito: me puedo ir a Asturias una semana y grabar sitios por mi cuenta y, a lo mejor, no hay ninguna colaboración o meto una o dos", remarcaba Cabezali.
El youtuber ha hecho hincapié en que todas estas colaboraciones siempre le han llegado a él, y "jamás ha contactado con un restaurante para colaborar con ellos".




