
Científicos españoles logran crear una córnea artificial con escamas de pez para intentar combatir la escasez de trasplantes en humanos
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Científicos españoles logran crear una córnea artificial con escamas de pez para intentar combatir la escasez de trasplantes en humanos
El proyecto ofrece resultados prometedores en laboratorio -en placas in vitro- y en pruebas con animales
Madrid
La solución para trasplantes de cornea más accesibles podría estar nadando en nuestros mares y ríos. O en la pescadería del barrio. Las escamas de los peces. La córnea de nuestros ojos no tiene vasos sanguíneos. Esto hace que, cuando se daña gravemente por una enfermedad, tenga una capacidad de reparación casi nula. Hasta ahora, la solución principal era el trasplante de un donante fallecido, lo que implica entrar en una lista de espera y una dependencia absoluta de la generosidad ajena de los donantes.
Científicos del Grupo de Ingeniería Tisular de la Universidad de Granada y del Instituto de Investigación Biosanitaria (ibs.Granada) han desarrollado una córnea artificial a base de escamas que ya ofrece resultados prometedores en laboratorio -en placas in vitro- y en pruebas con animales.
Han logrado transformar escamas de algunos de los peces más comunes, como las carpas, en un biomaterial para sustituir la córnea cuando está dañada. Cumple tres requisitos: Es transparente, es resistente -aguanta las tensiones del ojo- y es "biocompatible", es decir: el cuerpo no lo rechaza. Los implantes han demostrado ser funcionales para reparar la estructura ocular, de momento, en animales. Además, están convirtiendo un residuo de la industria pesquera y la gastronomía —algo que normalmente se tira— en un recurso de alta tecnología a bajo coste. Su trabajo servirá en un futuro próximo para reducir la dependencia de las donaciones de órganos, ofreciendo una alternativa accesible para tratar los problemas corneales.




