Fernando Alonso y el camino de obstáculos del AMR26: "Una vez arreglemos los problemas de fiabilidad, estaremos detrás en potencia"
El piloto español marca los plazos para que su nuevo Aston Martin pueda ser competitivo

El piloto español Fernando Alonso, en la previa del GP de China / Mark Sutton - Formula 1

Momentos de reflexión son los que atraviesa un Fernando Alonso que ha llegado a Shanghai todavía buscando dar con la tecla de un AMR26 que ha traído quebraderos de cabeza. El de Aston Martin ha seguido con su realista en la previa de un GP de China en el que se conforma con vivir un fin de semana "normal" en cuanto a las prestaciones de su coche. Los problemas no se han esfumado en los últimos días y en base a ellos toma forma la hoja de ruta de la escudería. No sólo de "fiabilidad" tratan los problemas de Aston Martin, sino que el asturiano apunta dos pasos imprescindibles para poder competir mirando de tú a tú al resto de la parrilla.
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Sobre su situación en la escudería, Alonso ha revelado desde el circuito internacional de Shanghai que para él "todo lo que no sea ganar es doloroso", independientemente de la posición final. Al mismo tiempo, señala que como están "diez veces por detrás" del resto, les quedan "dos Grandes Premios" para disfrutar de "un fin de semana normal".
"Cuando somos capaces de dar vueltas sin ningún problema, esas vueltas son muy importantes, porque el resto están quizá diez veces por delante de nosotros. Si ellos han completado 1.000 vueltas desde los test de Barcelona, nosotros hemos completado quizá 100, así que estamos 9 ó 10 veces por detrás. Estamos en el punto de partida, así que realmente necesitamos las vueltas, poder practicar", ha comentado el español en la rueda de prensa oficial del Gran Premio de China.
Por esto, después de su doble abandono en el estreno en Australia, ha admitido que estará "contento" si consiguen realizar en China "unos entrenamientos libres más o menos normales, una clasificación más o menos normal, acumulando vueltas y probablemente intentando completar la carrera del domingo". "Si nos lo permiten", ha agregado.
"Es menos duro de lo que crees. No es lo ideal. Todos queremos ganar. Este año somos 22 pilotos. Uno ganará y los otros 21 estarán en un estado mental difícil y duro, porque para mí terminar tercero, quinto o decimoséptimo realmente no importa mucho. Tuve la suerte y el privilegio de vivir diferentes épocas en la F1, y tuve mucha suerte de tener coches competitivos durante la mitad de mi carrera y de conseguir más de 100 podios en la categoría. Así que ahora, todo lo que no sea ganar, para mí es doloroso", ha explicado.
La cruz con Honda
Además, no ha dudado en recordar su experiencia previa con Honda en 2015. "Creo que ahora puedo ver las cosas desde una perspectiva diferente y con una madurez diferente, pero no creo que hace diez años las cosas fueran tan dramáticas. En cierto modo, diez años después, algunas de las cosas que la gente pensaba de mí hace diez años, cuando tuvimos esa situación, ahora quizá hayan cambiado de opinión y piensen que yo tenía razón, que el proyecto, la unidad de potencia, no estaba lo suficientemente maduro cuando empezamos, algo que ahora todo el mundo parece entender", ha comentado, dejando un recado al puntualizar que "parecía que estaba loco, hace diez años, por criticar".
Para Alonso "es difícil de adivinar" cuándo podrán mejorar en Aston Martin. "Realmente no lo sé. Todavía tenemos demasiados problemas y demasiadas incógnitas que surgen día tras día de la nada, así que parece que aún no tenemos los problemas bajo control. Pero estamos presionando, contamos con profesionales muy cualificados y personas con mucho talento en el equipo, así que espero que en un par de Grandes Premios podamos tener un fin de semana normal", ha deseado, aunque consciente del largo camino por recorrer. "Después, para ser competitivos creo que llevará más tiempo, para ser sincero, porque una vez vez consigamos arreglar los problemas de fiabilidad, estaremos detrás en potencia", ha lamentado en su comparecencia.




