Bolsos a lo Happy meal o cookies de Moschino: el 'foodcore' se cuela en las pasarelas
Rosa Moreno, experta en moda y tendencias, analiza el 'foodcore' en el universo del lujo

Bolsos a lo Happy meal o cookies de Moschino
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Seguimos con nuestra tendencia del foodcore pero en esta ocasión dejaremos atrás los tomates colganderos y los perritos calientes para subir un poco de nivel porque el universo del lujo y la exclusividad ha interpretado los códigos del foodcore de diferentes maneras.
Antecedentes históricos
A finales del siglo XIX los grandes almacenes llegan a París, Londres y Nueva York para integrar la vida social en el centro del consumo se instalan cafeterías y restaurantes. De esta manera, el ocio se concentra bajo una misma superficie, las grandes damas de la Belle Époque organizan sus tertulias en estos míticos establecimientos uniendo la experiencia gastronómica y el consumo de moda a un tiempo.
La cocina asociada al arte y la cultura
También la figura del chef ha experimentado una gran evolución, es Ferrán Adriá el primer gran cocinero en figurar en la programación de la Documenta de Kassel en 2007, compartiendo espacio con obras de Kandinski o de grandes artistas contemporáneos como Ai Weiwei, a partir de este momento la alta gastronomía se eleva al nivel del arte creándose colaboraciones e interacciones entre ambos mundos.
El hábito de cocinar ¿Pasado de moda?
La gastronomía se está convirtiendo en el nuevo lujo, se prevé que la comida preparada siga creciendo, porque tener tiempo para dedicarle a la cocina es un lujo y ha dejado de ser una obligación, pues el mercado cada vez ofrece opciones más económicas para cubrirlo.
Las cocinas ya no son una habitación separada en las viviendas, están integradas en los salones y cada vez van a ocupar un espacio menor en las casas como pronosticó Juan Roig, dueño de Mercadona, que aseguró que en 2050 las casas no tendrán cocina, tan solo un espacio recreativo y multifuncional destinado a calentar comida.
Jeremmy Scott, el maestro del foodcore y Moschino
En 2014 el diseñador debutó al frente de Moschino con una colección cuyo hilo conductor era MacDonald, bolsos con forma de happy meal, versiones del traje dos piezas de Chanel en amarillo y rojo con las viseras que llevan los encargados de la cadena de comida rápida, fundas de móvil con forma de ración de patatas fritas… esta colección supuso un éxito en ventas. No fue su única incursión en este mundo, su visión posmoderna y amante de la cultura de masas le llevaron a seguir desarrollando esta visión realizando vestidos con cortes clásicos de alfombra roja con estampados de palomitas o bolsas de snaks.
En la última semana de la moda de Milán repostería y lujo han vuelto a darse la mano con un bolso de lujo de la misma marca. Este es de piel y hecho a mano, con aspecto de bolsa de galletas. 'Nuestra colaboración con Moschino es un maridaje de dos marcas icónicas que celebra la sofisticación, la indulgencia elevada y la artesanía', expresó Ama Auwarter, Vicepresidenta de Panadería y Galletas de Pepperidge Farm.
Loewe y La Duquesita
La pasada Navidad la firma de lujo Loewe lanzó una exitosa colaboración con una de las confiterías más antiguas de Madrid, La Duquesita fundada en 1914, con el lanzamiento de su vela Sweet Almond, la marca propuso a Oriol Balaguer la creación de un turrón, unos polvorones y unas tejas inspiradas en tan dulce olor. Un packaging impecable para una edición limitada de dulces lujosos y exclusivos.
Innovaciones que se convierten en iconos
Los italianos Dolce y Gabbana son grandes maestros a la hora de abordar este mix entre moda y gastronomía. Basándose en las artes decorativas sicilianas han diseñado latas para los panetones de Fiasconaro, y tazas y cafeteras irresistibles en colaboración con Bialetti, sin olvidar sus electrodomésticos para Smeg. La pintura tradicional de azulejos sicilianos pone una nota de color y fantasía en estos refinados productos, que son muy alegres y decorativos.
También la destilería italiana Francoli, ubicada en Piamonte elabora un vodka exclusivo formulado con agua pura de los Apeninos. Para este elixir, Roberto Cavalli diseñó en 2005 unas botellas de cristal transparente labradas con su característica serpiente en dorado que se enrosca en el recipiente. Desde esta primera gran colaboración entre una marca de lujo y un alcohol de gama Premium este diseño se ha convertido en un icono que sigue produciéndose desde hace más de 20 años.
Además de infinitas colaboraciones el mundo del lujo no es ajeno al consumo 360, es decir aquella manera de consumir que engloba varios sectores a la vez. Por ello encontramos espacios como el Bamboo Bar de Armani en el centro de Milán o las Galerías Canalejas y el Four Seasons, donde hostelería, turismo y grandes firmas se dan la mano en un mismo espacio.




