El "modo predeterminado" en el que entra el cerebro cuando nos arrasa el silencio
Un proceso generalizado del que a veces no nos percatamos

El "modo predeterminado" en el que entra el cerebro cuando nos arrasa el silencio
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Normalmente, en Me pasa una cosa se tratan cosas que le ocurren a las personas. Miedos, fobias o incomodidades que suelen estar más extendidas de lo que pensamos, siempre contando con un invitado que lo sufre, así como a otro que sería como su antagonista porque, por el contrario, o disfruta con el miedo que tiene el otro o porque tiene que lidiar con él constantemente. En el último episodio el tema fue el silencio, que aunque podríamos pensar que no es algo a lo que se pueda tener pavor, si nos ponemos a analizarlo sí que es bastante extendido, de hecho, podríamos incluso tenerlo nosotros mismos sin saberlo. Partiendo de la base de que no solemos estar en entornos ausentes de estímulos sonoros, más aún teniendo en cuenta que España es el segundo país más ruidoso del mundo, solo por detrás de Japón, quizá no nos hemos dado cuenta de esta fobia.
Quien sí se ha percatado es Masi Rodríguez, quien afirmaba en el programa de la Cadena SER que le incomoda el silencio, teniendo la sensación de que "no trae cosas buenas", hasta tal punto que siempre intenta "rellenar las cosas" para que no haya huecos sin sonido en cualquier situación, aunque tiene clara cuál es la que más le cuesta. "El que identifico que más me cuesta es en una conversación, a no ser que esté con mi hermana o uno de mis mejores amigos, que estoy tranquila porque yo considero que no es nada que esté demostrando que no hay confianza o que no estamos cómodos", sin embargo, con alguien que acaba de conocer o que tiene simplemente buena relación, si se quedan callados, para ella es una prueba de desconfianza, un mal augurio de que "no sabemos de qué hablar", algo que no puede soportar.
Además de contar con la presencia del crítico musical Fernando Neira, la auténtica antítesis de la actriz por su gusto por la tranquilidad y el silencio que le lleva hasta a hacer retiros en monasterios, Manuel Burque le dio paso a la psicóloga Sarah Belén para que nos arrojara algo de información sobre este asunto que nos parece tan peculiar pero que, realmente, es algo bastante común a todos los niveles. Ella, cuando se propuso el tema, afirmó que "el silencio es un temazo", así que escuchó con mucha atención la charla que habían tenido entre el presentador, Masi y Neira justo antes de que entrara, lo que le dio pie a pensar y reflexionar un poco más a fondo. "Escuchándolos, lo que he pensado es: ¿Le tenemos miedo al silencio o le tenemos miedo a la falta de estímulos? Es decir, ¿le tenemos miedo al silencio o a lo que el silencio desvela de nosotras mismas?", decía la experta, que dio una explicación algo más técnica después.
El proceso cerebral para combatir el silencio
Masi comentaba, una vez hecha la pregunta de la psicóloga, que "a lo mejor no me da tanto miedo el silencio como a la ausencia del sonido o a la ausencia de algo", y eso es precisamente lo que ocurre en nuestro interior: siempre buscamos estímulos. "Pasa una cosa. Cuando hay silencio, el cerebro lo rellena", explicaba Belén, que ponía como ejemplo el típico "pitido que escuchamos todos cuando estamos en silencio", que no es más que "el cerebro tratando de compensar el hecho de que hay demasiado silencio". Esto lo hace de manera muy fehaciente, algo que se ve claramente en las tan temidas cámaras ecoicas, como la famosa cámara de Mineapolis, está reconocida como el lugar más silencioso del planeta al ser capaz de absorber el 99.9% del sonido; pues "tú metes a una persona y en tres o cuatro minutos ya está escuchando todas las partes de su cuerpo, es más, puede llegar a alucinar".
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Esto se debe a que en esa situación "el cerebro está tratando de crear estímulos porque está acostumbrado a tenerlos todo el rato", haciendo un paralelismo con la situación que vivimos en la sociedad actual donde todo es rápido, poco profundo y donde se busca más cantidad que calidad en cuanto al contenido, lo que llamó "la era del TikTok". Y es que lo que pasa en nuestro interior cuando esos estímulos desaparecen es bastante curioso, ya que "no solo es una cuestión de escuchar, sino también de lo que pasa a nivel cognitivo". La psicóloga aportaba información sobre un proceso que sucede cuando hay mucho silencio, pues "entramos en una cosa que se llama 'red de modo predeterminada'". Explicaba que, "básicamente, lo que hace el cerebro es pensar en cinco cosas y centrarse en una: pasado, futuro, tú misma, preocupaciones o procesamiento de emociones". Y es un arma de doble filo, puesto que es cierto que "si esto no lo tienes procesado, te puede permitir ser creativa"; pero si no está todo en orden en esos apartados, "empiezas a pensar en una de estas temáticas".
Burque intentaba cerciorarse de que había entendido todo esto haciendo un resumen en una pequeña frase: "Entonces, hay estos cinco procesamientos, que normalmente no hacemos porque estamos en el TikTok, y cuando te arrasa el silencio estás obligado a hacer uno". Sarah Belén le decía que era exactamente eso, que "tu mente va a ir a uno de ellos", porque a pesar de que el silencio puede servir para realizar procesos creativos, como mencionó antes la experta, nuestro cerebro, "si tienes problemas en cualquiera de estas áreas, se va a ir hacia allá". Porque el silencio es, de manera intrínseca, el miedo por antonomasia a nivel cognitivo y biológico, como nos relató la psicóloga de Me pasa una cosa.
Escucha el programa completo
Este es un fragmento de Me pasa una cosa, con Manuel Burque. Puedes escuchar el programa completo aquí:

A Masi le incomoda EL SILENCIO
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Miguel Muñoz
(Linares, 1992) Periodista, SEO y redactor digital en la Cadena SER. Graduado en Periodismo por la Universidad...




