Richard Wagner y el 13, el número que le persiguió hasta el día de su muerte
El compositor fue perseguido por el número 13 hasta el día de su muerte

Richard Wagner en una fotografía de archivo. / adoc-photos

Madrid
El último programa de SER Historia ha girado en torno a la vida de Richard Wagner. Un compositor alemán, famoso por su concepto de "obra de arte total", que conquistó el mundo de la música gracias a temas tan reconocibles como la Cabalgata de las Valquirias. A lo largo de este capítulo hemos hablado sobre una vida envuelta en la polémica, en la que llegó a ser considerado próximo al nazismo, y también sobre su muerte... porque es, cuando menos, anecdótica. Y es que, tal y como nos ha contado Jesús Callejo en su icónico Cronovisor, el compositor falleció tras una discusión con su esposa Cósima Wagner.
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En declaraciones a la Cadena SER, Callejo nos cuenta que Richard Wagner murió a los 69 años como consecuencia de un ataque al corazón: "Él ya padecía del corazón y, tras una discusión con Cósima, acaba sufriendo un ataque en el año 1883 que termina con su vida". Pero lo más curioso de todo esto no es que muriera a raíz de esta discusión, sino que lo hiciera un día 13. Porque es un número que lo ha perseguido toda la vida: "Una de las ideas que se han fraguado en torno a la biografía de Richard Wagner es que él tenía una cierta manía al número 13".
Wagner y el número 13
Y resulta que toda su vida giró alrededor de este número: "El número 13 le estuvo condicionando toda su vida y muchos de sus hitos históricos suceden un día 13. Acuérdate de la fecha en la que hemos empezado el Cronovisor, que ha sido un 13 de agosto. Este número siempre ha estado presente en su vida. Wagner nace en el año 1813 y, si sumas los cuatro dígitos de esta cifra, da 13. Y la cosa no queda ahí, porque luego también se muere un 13 de febrero".

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Una serie de casualidades a las que hay que sumarle muchas otras: "Él publica 13 obras. Si sumas las letras de su nombre y apellido, tiene 13 letras. La ópera Tannhäuser la termina un 13 de abril y luego la estrena en París un 13 de marzo, en este caso de 1845. Por otro lado, la última vez que le visitó su suegro, Franz Liszt, fue un 13 de enero de 1883".
De Wagner a Schönberg
A todo esto hay que añadirle su muerte el 13 de febrero, que se produce en el momento en el que se conmemoraba el décimo tercer aniversario de la unificación nacional alemana. Por lo tanto, estamos hablando de algo que va mucho más allá de la mera casualidad: "Parecía que ese número lo persiguió a lo largo de su vida".

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Y no es el único compositor al que le pasó algo así. Tal y como nos cuenta Jesús Callejo, al austriaco Arnold Schönberg parece que también le seguía ese número. De hecho, llegó a desarrollar triscaidecafobia o miedo irracional al número 13: "Tanto Wagner como Schönberg parece que eran dos compositores que tuvieron el número 13 como si fuera su espada de Damocles. No sé si para bien o para mal, pero en el caso de ambos el número 13 tuvo mucha influencia en acontecimientos que marcaron el resto de su vida".

David Justo
(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en tecnología que aborda la vida digital desde otro punto...




