Probamos el Boya CastMic S60B: el micro barato que planta cara a los grandes
Esta es nuestra experiencia con el micrófono tras varias semanas de uso

Así es el Boya CastMic S60B. / Cadena SER

Madrid
Boya está creciendo a pasos agigantados en el campo del sonido con productos de calidad a un precio reducido. A pesar de que la compañía asiática nacía en el año 2007, no ha sido hasta varios años más tarde cuando ha comenzado su expansión por Occidente. Especialmente a raíz de la pandemia, cuando todos entendimos la importancia de tener un buen micro en casa.
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Y la verdad es que no le está yendo nada mal. Todo ello gracias a una filosofía que le permite plantar cara a los gigantes del sector a un precio muy competitivo. Lo constatamos hace ya varios meses con los Boya Mini 2, y ahora con el Boya CastMic S60B, el micrófono que hemos podido probar durante estas últimas semanas.
Diseño de calidad a precio reducido
El Boya CastMic S60B sale a la venta por 101,95 euros. Un precio bastante competitivo si tenemos en cuenta que, además del micrófono en cuestión (un CastMic S60), incorpora un brazo articulado flexible, un soporte antivibración, un filtro antiviento de espuma y el cable USB que deberemos conectar al ordenador para que suceda la magia. Más aún si tenemos en cuenta la calidad de sus materiales porque, cuando los sacamos por primera vez de su caja correspondiente, resultan bastante pesados y robustos.
La compañía se ha deshecho del plástico de las gamas de entrada para apostar por un chasis metálico que le sienta realmente bien. Además, es un soporte de perfil bajo que nos permite colocar el micrófono por debajo de la línea de visión del monitor. Algo que te vendrá especialmente bien si lo tuyo es el streaming, ya que te deja la cara completamente despejada para la cámara.
Pero centrémonos en el micrófono, que al fin y al cabo es el gran protagonista de la reseña. A nivel de diseño es bastante normal; no es ni mucho menos llamativo, aunque sí que cuenta con un anillo de iluminación RGB reactivo al sonido y que también puede actuar como un vúmetro en tiempo real. Pero para nosotros es más importante esa pequeña rueda cuatro en uno que sobresale de su cuerpo principal. Desde allí podremos controlar la ganancia, el volumen de los auriculares, la mezcla de audio y también la cancelación de ruido. Y, sobre ella, también destaca un botón táctil para silenciar el micro rápidamente. Algo que te vendrá genial si alguien se cuela por sorpresa en tu habitación mientras estás en directo o si te va a dar un ataque de tos. Por lo tanto, un diseño sencillo, pero, al mismo tiempo, resolutivo para favorecer tus streams o grabaciones.
Instalación sencilla y versátil
Ahora que ya hemos sacado todos los elementos de la caja, llega el momento de acoplarlo bien todo e instalarlo en nuestra mesa. Al tratarse de un brazo articulado de perfil bajo, la instalación al escritorio se hace mediante una mordaza de tornillo muy segura que soporta a la perfección el peso del chasis metálico. Lo habitual en estos casos. Al igual que el brazo, esta mordaza también es de metal, lo que permite que el brazo aguante sin problemas y que no caiga por su propio peso con el paso del tiempo.
Una vez hayamos instalado el brazo donde consideremos oportuno, llega el momento de instalar el micrófono en el mismo y conectar su cable a cualquiera de los puertos USB del ordenador. Una de las cosas que más nos ha gustado es que el propio brazo tiene un sistema de gestión de cables oculto para que puedas pasar el cable por las guías la primera vez y que pase completamente desapercibido en el setup. Si eres de los que les gusta un escritorio despejado, sin duda alguna es un detalle que se agradece.
Otra de las grandes ventajas del micrófono es que cuenta con dos salidas. Por un lado una de tipo USB, que es la que usaremos habitualmente para conectarlo fácilmente al ordenador, pero también una salida analógica XLR tradicional, por si quieres enchufarlo a un altavoz o a una mesa tradicional. Eso sí, en caso de que vayas a conectarlo a través de esta segunda vía, debes tener en cuenta que el cable XLR no tiene energía y no podrás configurar las luces RGB o utilizar el botón táctil. Pero lo más importante de todo, el micrófono, funcionará con la misma calidad de siempre.
Una interfaz por pulir
Ahora que ya está todo debidamente instalado, pues solo hemos tenido que conectar el cable USB al ordenador y poco más, llega el momento de configurarlo a nuestro gusto a través de la aplicación Boya Central. El perfil que viene por defecto, la verdad es que es bueno; está muy bien equilibrado y recoge la voz realmente bien. Pero hemos decidido crear nuestro propio perfil de audio para ver hasta dónde llega la aplicación y todo lo que nos ofrece.
La aplicación Boya Central nos permite personalizar los efectos dinámicos de las luces RGB, ajustar las curvas de ecualización y también gestionar el nivel de reducción de ruido. Y es realmente eficaz, aunque sí que es cierto que tenemos que ponerle un pero. La aplicación todavía tiene mucho margen de mejora y, a pesar de que es realmente útil, puede ser un poco compleja. Especialmente si no estás familiarizado con este tipo de herramientas, pues puedes acabar liándote un poco.
Por suerte, el micrófono cuenta con memoria interna. Es decir, que cuando hayas conseguido configurar tu perfil de audio ideal y el patrón de colores que quieras, puedes cerrarla y olvidarte de ella para siempre. Por lo tanto, una aplicación realmente útil para sacar el máximo partido a nuestra voz, pero con mucho margen de mejora.
Un sonido profesional a prueba de ruidos
Y cerramos la reseña con el que sin duda alguna es el punto clave del micrófono: su sonido. En esta ocasión, Boya ha incorporado una cápsula dinámica de gran diafragma (29 mm) en el micrófono, que destaca por su patrón polar cardioide. ¿Y qué quiere decir todo esto? Que, a diferencia de los típicos micrófonos de condensador que son capaces de captar hasta el vuelo de una mosca, el Boya CastMic S60B se centra en lo que tiene justo delante. ¿Y por qué es una buena noticia?
Si eres de los que graba en su propia habitación, donde probablemente no haya instalado paneles acústicos, es bastante probable que te hayas topado con la tan temible reverberación o con ruidos típicos de este tipo de salas. Desde el sonido del ventilador hasta el traqueteo de las teclas. Como este micro graba únicamente lo que tiene en frente, se va a centrar únicamente en ti, dejando así de lado otros sonidos que puedan molestar. Y lo cierto es que la calidad es innegable, pues ofrece una resolución de 24 bits y 48 kHz. ¿En qué se traduce esto? En un sonido muy agradable con una fuerte presencia en las frecuencias graves.
Además, cuenta con una función de cancelación de ruido activa que se enciende desde la rueda central de la que hablábamos antes. Tras pulsarla, se carga algunas de las frecuencias más molestas, aunque a veces puede llegar a equivocarse un poco y condensar un poco nuestra voz. De ahí que te recomendemos que la uses únicamente cuando te enfrentes a un ruido insoportable, pues el propio diseño del micrófono ya elimina bastante bien el ruido ambiente.
Conclusiones: ha nacido un nuevo matagigantes
El Boya CastMic S60B es una de las mejores opciones del mercado en relación calidad-precio. Estamos hablando de un micrófono construido a partir de materiales de primer nivel, con complementos perfectos para montar un setup profesional y que recoge el sonido realmente bien. Si quieres adentrarte en el mundo del streaming o del podcasting y no sabes por dónde empezar, puede ser un gran punto de partida porque estamos hablando de un producto barato pero de calidad notable.
Sí, tiene margen de mejora. En especial en el campo del software, pero no es algo que vayas a estar utilizando en tu día a día. Al tener su propia memoria interna, tan solo tendrás que configurarlo una vez y ya está. Eso sí, de cara a futuras versiones sí que nos gustaría una mejora en este campo para poder disfrutar de una app mucho más sencilla e intuitiva.
Pero, en líneas generales, y si tenemos en cuenta su rango de precios, nos parece un producto de notable alto. Tiene margen de mejora, pero, en el cómputo general, la verdad es que se comporta realmente bien. De ahí que le consideremos un matagigantes y un gran punto de partida para quienes quieren adentrarse en este mundillo con un producto de calidad y a buen precio.

David Justo
(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en tecnología que aborda la vida digital desde otro punto...




