Los 10 trenes de borrascas consecutivos de este invierno empeoran la situación de las carreteras en España
Baches, grietas, agujeros o piel de cocodrilo es el estado que presentan 34.000 km de vías en España que necesitan reconstrucción. La Asociación Española de la Carretera apunta a que la climatología de este invierno ha empeorado la situación de la red viaria de nuestro país
La siniestralidad baja un 26 % en el arranque de Semana Santa
Madrid
Un total de 11 personas han fallecido en accidentes de tráfico durante la primera fase de la operación especial de Semana Santa, iniciada el pasado 27 de marzo. Estas cifras son provisionales, puesto que aún queda por conocer el balance final. Y es que en el segundo tramo de este dispositivo especial, que acaba el 6 de abril, se han calculado 10 millones de desplazamientos -un 2 por ciento más que en 2025-.
De momento, los datos que sí tenemos son positivos. Entre el 27 y el 29 de marzo —primer fin de semana de la operación salida— los accidentes mortales se redujeron cerca de un 26,7 % en comparación con 2025, cuando se registraron 15 fallecidos en las carreteras durante esas mismas fechas.
Pese a esta mejora, el Domingo de Ramos volvió a ser la jornada más trágica, con cuatro víctimas mortales. El balance definitivo se conocerá una vez finalice el dispositivo especial de la Dirección General de Tráfico (DGT), previsto para el lunes 6 de abril a las 23:59 horas.
El estado de las carreteras, un factor de riesgo
Más allá de los datos de siniestralidad, el estado de la red viaria sigue siendo motivo de preocupación. Según un estudio de la Asociación Española de Carreteras, el 52 % de las vías presenta deterioros muy graves, un análisis realizado el pasado verano.
Baches, grietas, socavones o firmes con el conocido efecto "piel de cocodrilo" son algunos de los problemas detectados. El presidente de la asociación, Jacobo Díaz, advierte de que el tren de borrascas registrado este invierno en España —con hasta diez episodios de alto impacto— ha empeorado aún más la situación. "Cuando tu estado de conservación no es adecuado y presentan graves deterioros por donde entra el agua, que es el mayor enemigo de un paquete de firme, provoca un aumento considerable de los daños que ya existen", explica.
Las comunidades más afectadas por el deterioro de las carreteras son Aragón, Castilla-La Mancha y Galicia. Conducir por vías en mal estado no sólo dificulta la circulación, sino que también reduce la concentración del conductor, que debe estar pendiente del firme. Esta circunstancia incrementa el riesgo de accidente al desviar la atención de la conducción. "El 80 por ciento de la información que llega a un conductor es por la vista. Si la vista está destinada a no pisar baches, esquivar agujeros o cambiar de carril por la piel de cocodrilo, la concentración en la conducción disminuye porque estás pendiente del estado de la carretera", afirma Jacobo.
Una inversión millonaria pendiente
La reparación de los 34.000 kilómetros de carreteras en peor estado requeriría una inversión pública estimada en 13.500 millones de euros. La AEC sugiere utilizar los presupuestos generales, fondos europeos, colaboración público-privada y sistemas de tarificación por uso. Las carreteras muestran un deterioro del 8% anual desde 2022, empeorando el estado del firme a niveles inferiores a los de las décadas de los 80 y 90.