El detalle del rodaje de 'La máscara del Zorro' que ahora sería impensable
La película que encumbró a Antonio Banderas tenía curiosidades

El detalle del rodaje de 'La máscara del Zorro' que ahora sería impensable
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Como en cada programa de Sucedió una noche, Jack Bourbon nos trajo una película que recordar, y esta semana ha decidido que sea aquella que consagró a Antonio Banderas en Hollywood: 'La máscara del Zorro'. Su trayectoria cambió por completo gracias a ella, convirtiéndose en el rostro español entre las estrellas, porque él también se encumbró como una de ellas, algo que podemos confirmar dando una vuelta por el paseo de la fama de Los Ángeles, donde tiene una de esas estrellitas con su nombre. "Para un tío como yo, que llegó a Estados Unidos con una mano delante y otra detrás, que me pongan una estrellita en el suelo ese que iba a ver como turista cuando llegué a Los Ángeles por primera vez, pues es un puntazo", decía el propio actor en unas declaraciones que se recogían en este episodio.
Y es que 'La máscara del Zorro' fue todo un acierto desde el principio. Cuando se estrenó, las críticas de la prensa americana fueron entusiastas y las colas ante los cines demostraban que también había conquistado al público, algo que no siempre se suele dar, porque expertos y aficionados difieren en cuanto a gustos cinematográficos en muchas ocasiones, pero eso no se dio esta vez. Después de algunas apariciones, este film situó a Banderas en Hollywood definitivamente, su caché se multiplicó por tres y se convirtió en un rostro muy popular en Estados Unidos. Y eso fue muy trabajado, porque no fue para nada un paseo el prepararse el papel, ya que no solo tuvo que sacar a relucir todos sus dotes interpretativos, sino que también tenía por delante un reto físico y técnico en facetas algo distintas.
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El español se preparó a fondo y tuvo que aprender esgrima para dar vida al Zorro, así como en la misma ficción siguió las enseñanzas de Anthony Hopkins, quien interpretaba a don Diego de la Vega. Primero practicó durante meses con el equipo olímpico español de esta disciplina para después ponerse a las órdenes de Bob Anderson, un mítico maestro de espadas con una experiencia de más de medio siglo participando en producciones de Hollywood, habiendo adiestrado años atrás a actores como Errol Flynn o Tyrone Power, siendo este último también protagonista de El Zorro en la película de 1940. El propio Anderson elogiaba a Banderas diciendo que "es imposible encontrar a otro actor tan hábil como Antonio y que pueda usar la espada como él. Tiene el estilo de un Douglas Fairbanks del pasado, pero lo hace de una forma muy moderna", destacando también su "increíble capacidad física", algo que era primordial para este papel.
Sin efectos especiales
Esa capacidad física fue indispensable, si no que se lo digan a Anthony Hopkins, quien en un primer momento rechazó su papel por su estado de salud. En los años en los que se inició el proyecto no estaba atravesando un buen momento físico y tenía problemas lumbares, algo incompatible con un personaje que exigía duelos, cabalgadas y entrenamientos constantes como era el de Diego de la Vega, que además debía tener una gran presencia física en la historia. Por suerte, el actor se sometió a una operación de espalda en este periodo, lo que hizo que se empezara a sentir mucho mejor y que volviera a plantearse la propuesta, que como podemos comprobar seguía encima de la mesa y terminó aceptando. Y menos mal que se recuperó correctamente, porque las indicaciones en la producción eran bastante claras. Querían una película a la vieja usanza. La mayoría de los combates a espada estuvieron rodados en planos fijos, sin la ayuda del montaje a la hora de simular la lucha, puesto que querían recuperar el espíritu del cine de aventuras clásico, pero también cuidar su factura.
No se utilizaron nada de efectos especiales digitales, solamente trabajo de especialistas y los trucos de toda la vida, algo que corroboraba Antonio Banderas, quien dijo en su momento que fue todo un reto. "Nosotros rodamos El Zorro en una dirección totalmente opuesta a cómo se rueda Spiderman, Batman o ese tipo de películas. Intentamos hacerla como se hacían las películas en los años 50 o 60, con sudor, sangre y lágrimas. Es decir, el tío que se cae de un caballo allí, se cae de un caballo. No es que después le han pegado un fondo. Es de verdad. Te lo digo yo que me he tirado colgando de un cable meses, en lo alto de un puente y pegando espadazos", decía el español, que aseguraba que "el caballo es prácticamente mío, la espada también y las acrobacias no", algo que en la actualidad es impensable desde que el croma y el ordenador se han convertido en una parte fundamental de la realidad del cine actual.
Escucha Sucedió una noche completo
Este es un fragmento de Sucedió una noche, con Antonio Martínez y Elio Castro. Puedes escuchar el programa completo aquí:

Greer Garson, “La máscara del Zorro” y el señorito Iván
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Miguel Muñoz
(Linares, 1992) Periodista, SEO y redactor digital en la Cadena SER. Graduado en Periodismo por la Universidad...




