La esposa de Bárcenas declara que un pintor de su estudio se percató de que faltaban las cajas del PP guardadas en el altillo: “Me confesó que gente muy extraña preguntaba por mí”
Rosalía Iglesias ha volcado todas sus sospechas sobre el espionaje que sufrió en su exchofer que pasó de tener una actitud “protectora” a ser “desafiante”

SAN FERNANDO DE HENARES (MADRID), 20/04/2026.- Rosalía Iglesias (c-i), mujer de Luis Bárcenas, a su salida de la Audiencia Nacional este lunes donde declaró en el juicio del caso Kitchen como perjudicada por esta supuesta trama parpolicial para sustraer al extesorero documentación sensible para el PP y para sus dirigentes en plena investigación del caso Gürtel y de la caja B del partido. EFE/ Fernando Villar / FERNANDO VILLAR (EFE)

Visiblemente cansada, resoplando en varios momentos y ayudada por un abanico negro, la esposa de Luis Bárcenas, Rosalía Iglesias ha comenzado su interrogatorio como testigo – ejerce junto a su marido la acusación particular como perjudicada- disculpándose por su mala memoria para recordar las fechas.
La mujer del extesorero del PP ha tenido algunas lagunas en momentos exactos para recordar algunos detalles, entre ellos la fecha de su imputación en la trama Gürtel. Pero hay un incidente que no ha borrado de su cabeza, el día en el que un individuo disfrazado de cura les amordazó en su propia casa para robarles. “Cuando entra el mercenario en mi casa, mi primera pregunta es decirle: ‘¿quién le ha mandado’””.
Todas sus sospechas se centraron en el exchofer. La esposa de Luis Bárcenas ha narrado que, sin motivo alguno, la actitud de Sergio Ríos cambió radicalmente, “pasó de ser una persona protectora" a tener un comportamiento “desafiante” en el día a día, “estaba muy nervioso, muy nervioso”, como ejemplo, “conducía de una manera mucho más brusca”. La defensa del propio Sergio Ríos ha renunciado a interrogar a Rosalía Iglesias, "por indicaciones del propio defendido", tal y como ha asegurado su abogado.
La mujer del extesorero del PP ha relatado que “desde el minuto uno” sentía que la espiaban, inicialmente pensó que eran periodistas quienes la vigilaban día y noche. Pero pronto se dio cuenta de que no era así. Descubrió a uno de los policías que la tenían marcada, los propios agentes que participaron en el operativo han reconocido ante el tribunal que el dispositivo de seguimiento se canceló "por la imprudencia de uno de los agentes", al cruzar la calle frente a su domicilio de forma sospechosa, propiciando que Iglesias les delatara.
Iglesias ha confirmado que cuando más vigilada se sentía es cuando acudía al despacho de Javier Gómez de Liaño, abogado de Bárcenas. “Vivía aterrorizada”, ha reconocido Rosalía Iglesias a preguntas del Fiscal, “no quiero colocarme como una víctima, hay desgracias para todos en la vida, y bueno, pues a mí me ha tocado esta”. La esposa de Bárcenas ha definido el espionaje que sufrió durante los 19 meses estuvo en prisión preventiva como un episodio “absolutamente devastador” y “terrible”, incluso en prisión donde Luis Bárcenas sufría "cacheos integrales" después de las visitas familiares.
Durante su interrogatorio, Rosalía Iglesias ha confirmado, igual que ha hecho su marido, que desde Génova 13 - sede del PP- se llevaron 27 cajas con documentación del PP hasta su estudio, situado en la calle General Díaz Porlier. Las almacenaron en un altillo, pero meses después, un pintor de su taller, Mario, se percató de que habían desaparecido. “Mario, que era un pintor que era en los últimos tiempos el que más estaba allí, me dice, no, no, Rosalía, ahí no tienes nada. Digo, ¿cómo que no tengo nada? Digo, claro que tengo, tengo en todos los altillos, tengo. Y efectivamente, no había nada”, ha declarado a preguntas de su letrada. Iglesias también ha declarado que ese mismo pintor le confesó un día que por su estudio iba “gente muy extraña”, que preguntaban por ella.
En su declaración, Iglesias ha confirmado que su marido le dijo que tenía grabaciones de Mariano Rajoy y de Javier Arenas. Pero admitió que nunca las llegó a escuchar. "No las he oído. No soy una persona de preguntar mucho", dijo antes de añadir que Bárcenas "en su afán de protegerme, que no sé si ha sido protegerme o desprotegerme, no me contaba si se reunía con fulanito o menganito".




