"Si el Estrecho de Ormuz no abre en dos semanas, vamos a enfrentar una situación muy crítica, similar a la del COVID-19"
El economista jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Máximo Torero, advierte en Hora 25 de los Negocios de que el cierre del estrecho de Ormuz está teniendo impacto en la producción de alimentos y augura que nos llevará "a un mundo de estanflación, precios muy altos y crecimiento económico bajo".
Máximo Torero (FAO): "Si el estrecho de Ormuz no abre en dos semanas, vamos a enfrentar una situación muy crítica, similar a la del covid-19"
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Madrid.
El economista jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Máximo Torero, ha explicado en Hora 25 de los Negocios cómo el cierre del Estrecho de Ormuz que se alarga ya un mes y medio, desde que Estados unidos e Israel atacasen Irán, está ya afectando a la producción de alimentos, la siembra de productos básicos, los precios y cuáles serán los efectos para España.
PREGUNTA. ¿En qué grado de gravedad estamos? ¿Cómo de notable es esta alerta?
RESPUESTA. Hoy día, a fines de marzo, teníamos un índice de precio de los commodities que no había subido mucho, mayormente para soja y para azúcar, porque tenemos suficientes alimentos, cereales y stocks. Pero mientras que los días siguen pasando, ya vamos más de 40 días de conflicto, estamos afectando ya el calendario del momento en que se planta el producto a los productores, que va del este al oeste y del sur al norte y estamos ya llegando a productores grandes que pueden afectar la disponibilidad de alimentos para fines de año, la segunda mitad del año y para el próximo año.
¿Qué es lo que sucede? Los productores tienen que tomar decisiones si los insumos siguen subiendo. Tienen poco margen porque su precio es bajo del commodity. Van a plantar con menos insumos, lo que les permite lo que lleva a menor producción, menor productividad. Segundo, puede moverse de commodities como el trigo y el maíz hacia la soja porque puede fijar más el nitrógeno, entonces usa menos fertilizantes nitrogenados. Y tercero, van a vender a biocombustibles o producen menos. Entonces eso llevaría, a medida que va avanzando el calendario de siembra, a una reducción de la oferta mundial de alimentos y a un incremento de los precios, y a una inflación alimentaria que, por supuesto, llevaría a una inflación global.
P. Por empezar por orden, ahora mismo es momento capital, estamos entrando en primavera y esto ahora mismo es lo que ha de decidir efectivamente muchos cultivos a corto, cortísimo plazo en cuestión de semanas. Hay Barcos con cereales en el estrecho de Ormuz atrapado, hay allí material que liberar, alimentos que liberar. ¿Puede eso aliviar el precio?
R. No, ahora lo que preocupa enormemente es que este Estrecho controla una gran parte de los insumos mundiales. Entonces la solución acá es que tiene que abrirse el estrecho y los navíos tienen que empezar a circular. O sea, no es solo que no haya conflicto en el Estrecho, sino que los navíos circulen, porque ya el último navío que salió, llegó a fin de marzo.
Entonces ahora vamos a empezar a ver la falta de insumos y a medida que los días pasan, o sea, si ya pasamos de los 40 días, ya estamos viendo incrementos en los precios de los insumos de urea, por ejemplo, que van del 50 al 80%. Estamos viendo incremento del petróleo pasa el 30%, y el Brent ha llegado a picos de 125%, y el costo de transporte también ha subido fuertemente. Entonces, si esto no se soluciona en la siguiente semana o dos semanas, ya vamos a perder el calendario. El calendario de siembra no va a cambiar, y va a afectar a la producción de la mitad del año que viene y del próximo año y vamos a enfrentar una situación muy crítica, muy similar a la del covid-19.
P. ¿Qué países preocupan?
R. Ahora urgentemente preocupan países que ya están en siembra, como son el caso de Bangladesh, el caso de Sri Lanka, el caso de India… En África tenemos países afectados como Sudán, el caso de Kenia, tenemos países como Tailandia y Brasil que ya pueden empezar a ser afectados. Entonces, y en el caso de del este, serían Turquía y Jordania, Bangladesh, India, Pakistán, Sri Lanka, Sudán, Kenia y Somalia, Turquía, Jordán, Brasil y Tailandia.
Pero a medida que seguimos avanzando, empieza a entrar... Ya entró Australia también, que está muy afectado por la falta de diésel. Empieza a entrar más fuertemente en Brasil, y luego vamos subiendo a Estados Unidos y a otros países del mundo, que si bien puede ser que hoy día tengan fertilizantes, ellos tienen que ver el costo que le va a costar reemplazar esos fertilizantes y, por lo tanto, van a tomar las decisiones basadas en el precio y no basadas en lo que hoy día tienen.
P. ¿Europa está a salvo, España está a salvo?
R. No, acuérdense de lo que hay que entender de esto es que estamos hablando de un producto que depende de precios internacionales. Y esa es la información que no es correcta, la gente cree que esto es una crisis de Asia y esto no es una crisis de Asia. Es una crisis que va a afectar a todos los países del mundo. Va a moverse del este al oeste y del sur al norte porque vamos a encontrar que los países van a tener que enfrentar precios internacionales.
Ya estamos viendo cómo en Italia los precios del petróleo han subido, cómo en España están subiendo el precio de la gasolina, lo mismo en Francia y en muchos países del mundo. Europa, además, está fuerte impactada porque Europa tiene una intensidad de uso de gas natural muy fuerte. Entonces yo creo que va a afectar todos.
Por ejemplo, ya sabemos que países como Croacia, la República Checa, Hungría, Polonia, Serbia han reducido los impuestos sobre el combustible. También hay países que han puesto, han reducido, han controlado los márgenes, como en Australia y en Grecia. Hay países que sí están tocando hogares vulnerables como Grecia, Irlanda, el Reino Unido. Hay países que están haciendo otro tipo de soporte como Francia, Italia. También hay ayuda financiera a fertilizantes en España y Chipre, y también hay, por ejemplo, reducción del VAB en todo el sistema agroalimentario y en lo que es carne, carne de cerdo y pescado en Chipre. Entonces el impacto va a lo largo de todo el mundo, pero Europa por supuesto que se va a ver afectada.
P. Todo esto es el impacto a corto medio plazo, pero hay un riesgo a largo plazo y es, si se dispara la inflación, los bancos centrales pueden verse obligados a impulsar subidas de tipos. ¿Podemos tener un problema de ahogo financiero económico en el mundo menos desarrollado, no?
R. No solo en el mundo menos desarrollado, también en el mundo desarrollado. A ver, la mecánica es muy sencilla, si hay menos oferta de productos alimenticios en la mitad de este año, el próximo año, eso va a llevar a que los commodities, los precios de los commodities del trigo, el maíz, suban. Luego esos commodities son usados como insumos para producir los alimentos que consumimos en el supermercado. El pan, por ejemplo, el pan tiene 15% de trigo, el resto es energía y trabajo, empleo. Entonces va a subir más el precio del alimento final de consumo. Eso va a llevar a lo que llamamos inflación alimentaria.
La inflación alimentaria es un porcentaje bastante alto de la inflación global y eso lleva a una inflación global. Si tenemos inflación global, eso va a llevar a que los países tengan que subir la tasa de interés, sobre todo los países de la OCDE, que son los que van a poder hacerlo porque tienen un instrumento para hacerlo. Al subir la tasa de interés estos países que va a pasar la economía va a crecer menos. Entonces nos movemos a un mundo de estanflación, precios muy altos, inflación y crecimiento económico bajo. En el extremo se está estimando que la caída de crecimiento económico puede ser alrededor de 1.7% menos es el extremo del escenario si es que esto no se soluciona.
P. ¿Qué va a pasar con los países más afectados? ¿Quiénes son?
R. Los países más afectados de estos incrementos de la tasa de interés son los países que más deuda tienen. Estamos hablando de países del África, países del sur de Asia. Ellos van a tener que utilizar más parte de su presupuesto en pagar deuda cuando tienen a la vez un incremento de su costo de importación de alimentos y un incremento del costo de los insumos, y va a afectar por supuesto a las poblaciones más vulnerables. Entonces, Sí, es cierto que esto va a llevar a una recesión global, a una estanflación global, pero siempre los más afectados van a ser los que tienen menos capacidad de resiliencia.