Los Veintisiete endurecen el tono contra Israel pero siguen sin sumar una mayoría suficiente para suspender el acuerdo de asociación
Kallas se compromete a sondear la voluntad de los socios para presionar al gobierno de Netanyahu, pero enfría la propuesta española de suspender el acuerdo y aboga por utilizar instrumentos de presión que no requieran de la unanimidad

El primer ministro palestino, Mohammad Mustafa, toma la palabra ante la alta representante de la UE, Kaja Kallas, en Bruselas. / OLIVIER MATTHYS (EFE)

Luxemburgo
Algo ha cambiado en los últimos meses en Europa. La ofensiva ilegal de Israel contra Irán, los ataques indiscriminados en el sur del Líbano, la violencia de los colonos en Cisjordania y la reciente aprobación de la pena de muerte para presos palestinos ha elevado el tono de una Europa instalada demasiado tiempo en un tono complaciente que ha evitado el choque directo con el gobierno de Netanyahu.
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Una Europa incapaz de aprobar nuevas sanciones a los colonos violentos por el veto del gobierno saliente de Hungría y que se ha resistido a utilizar la única baza con la que podría presionar al gobierno de Netanyahu la suspensión del acuerdo de asociación con Israel.
Un acuerdo que desde el año 2000 rige las relaciones diplomáticas y comerciales entre el país hebreo y la Unión Europea y que solo se puede suspender si hay unanimidad dentro del bloque.
España e Irlanda fueron los primeros países que en febrero de 2024 abrieron el debate de su suspensión. Una propuesta que más tarde defenderían Países Bajos o Luxemburgo.
Mayoría cualificada
La propia presidenta de la Comisión propuso en septiembre suspender la parte comercial del acuerdo, una suspensión parcial que no exige el apoyo unánime de los Veintisiete, sino una mayoría cualificada. Pero no obtuvo el respaldo necesario de la mayoría de capitales.
El rechazo de capitales grandes como Berlín o Roma sigue haciendo prácticamente imposible armar una mayoría que apoye la propuesta que este martes volverán a discutir los ministros de exteriores a petición de España, Irlanda y Eslovenia. Ni siquiera para aprobar la suspensión parcial que sigue encima de la mesa y que, en este caso, necesitaría de una mayoría cualificada.
Algo ha cambiado en Europa, pero no lo suficiente. El clima y las declaraciones de muchos primeros ministros son más hostiles contra los últimos movimientos del gobierno de Netanyahu –como la reciente condena del canciller Merz contra las ocupaciones en Cisjordania o la no renovación del acuerdo de defensa con Israel por parte del gobierno italiano- y ha aumentado la presión de una sociedad civil más crítica que sus gobiernos contra Tel Aviv, con una carta firmada por más de 60 organizaciones humanitarias de todo el continente y el registro de una iniciativa ciudadana que en menos de tres meses ha recabado más de un millón de firmas exigiendo la suspensión del acuerdo.
Pero sigue sin existir la unanimidad para arropar la propuesta de suspensión total defendida por España, Irlanda y Luxemburgo, y no hay tampoco una mayoría suficiente que permita la suspensión del acuerdo comercial, que es la propuesta de la Comisión. Propuesta que necesitaría el respaldo de al menos el 55% de los estados (15 de 27) y que representen al menos al 65% de la población de la UE.
Kallas enfría la propuesta española
Por eso la Alta Representante ha enfriado la propuesta defendida por España y aboga por sondear a las capitales para comprobar su voluntad de presionar a Israel, pero con medidas que no requieran de la unanimidad de los Veintisiete, como la suspensión del capítulo comercial.
"Ya tenemos algunas medidas sobre la mesa que requieren una mayoría cualificada. Creo que debería analizarse si es posible avanzar con ellas, si los Estados miembros quieren hacerlo para presionar a Israel, y es lo que vamos a discutir mañana", decía este lunes en declaraciones a la prensa junto al primer ministro palestino, Mohamed Mustafa, tras dos eventos para la solución de los dos estados celebrados en la capital comunitaria.
Además, la jefa de la diplomacia comunitaria ha criticado el veto que mantiene el gobierno saliente de Orban a aprobar nuevas sanciones a los colonos violentos en Cisjordania "somos 27 países y 26 quieren imponer sanciones a los colonos violentos. Uno no, debido a cómo funcionan nuestros métodos de trabajo. Hasta ahora, quien se opone a las sanciones contra los colonos violentos ha impuesto su criterio. Ese país ha celebrado elecciones y tendrá un nuevo Gobierno. No hablaré en nombre del nuevo Ejecutivo, pero sin duda creo que podremos revisar todas estas políticas y ver si adoptan un nuevo enfoque", ha dicho.
Acusaciones de doble moral
En su intervención ante la prensa, Kallas ha rechazado las críticas a la UE por su falta de acción en Gaza. "A menudo escucho acusaciones de doble rasero: que apoyamos a Ucrania, pero no a los palestinos. Permítanme ser claro: Europa es el mayor apoyo del pueblo palestino. Europa es el mayor donante y el principal respaldo de la Autoridad Palestina. Las misiones europeas sobre el terreno apoyan a la policía palestina, la justicia, la gobernanza y la gestión fronteriza. No encontrarán hoy en el mundo un apoyo más firme al pueblo palestino. El Comité de Enlace se centrará en los próximos pasos para apoyar a Gaza y Cisjordania", ha enfatizado la Alta Representante.

Enrique García
(Sevilla, 1994) Corresponsal en Bruselas, siguiendo y explicando la política comunitaria. Antes, redactor...




