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Sony desafía al talento humano: su robot ya vence en el ping-pong de élite

Un equipo de la empresa japonesa ha construido un brazo robótico impulsado por IA que incluso ha ganado a jugadores profesionales

El robot Ace derrota a deportistas de élite humanos jugando al tenis de mesa(EFE)

La Inteligencia Artificial ya no suena a promesa futurista ni a sinopsis de una película del cine. Está aquí, instalada en el presente, avanzando a una velocidad que hace unos años parecía inalcanzable. Lo que empezó generando simples líneas de texto ha evolucionado hasta crear imágenes y vídeos prácticamente indistinguibles de la realidad. Y ahora, el siguiente salto apunta directamente al mundo físico.

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Ahí es donde entra Sony, que ha decidido llevar la IA más allá de las pantallas. Su último experimento no es un software ni una aplicación, sino un robot capaz de competir en un entorno real y exigente: una mesa de ping-pong.

Ganó partidos contra profesionales

El proyecto, desarrollado por Sony AI y publicado en la revista Nature, presenta a 'Ace', un brazo robótico de gran tamaño diseñado para percibir, reaccionar y devolver golpes a velocidades propias del tenis de mesa de élite. Según la propia compañía, "Ace es un robot industrial del tamaño de una mesa de ping-pong, capaz de tomar decisiones en una fracción de segundo y ejecutar movimientos ágiles".

Lejos de ser una simple demostración técnica, el robot ya ha sido puesto a prueba en condiciones reales. Se enfrentó a cinco jugadores de élite y dos profesionales, logrando imponerse en tres de esos duelos y manteniendo el resto en un nivel competitivo. Un rendimiento que, según la empresa, no ha dejado de mejorar con el tiempo. Ganó partidos más recientes contra profesionales con golpes más veloces, colocaciones más agresivas cerca del borde de la mesa y peloteos a un ritmo más rápido, aseguran desde Sony AI.

"Esta investigación sienta las bases"

El avance no es menor. Hasta ahora, los robots capaces de jugar al tenis de mesa apenas podían sostener intercambios básicos, lejos del nivel profesional. Este nuevo desarrollo cambia el escenario y abre la puerta a aplicaciones mucho más ambiciosas. Desde la compañía lo tienen claro: "Al resolver un problema que requiere una percepción y un control en tiempo real excepcionales, esta investigación sienta las bases de sistemas de IA que pueden operar de forma segura y fiable en entornos físicos dinámicos".

Una idea que refuerza Peter Stone, quien subraya el alcance del logro: "Una vez que la IA puede operar al nivel de un experto humano en estas condiciones, abre la puerta a una clase completamente nueva de aplicaciones en el mundo real que antes estaban fuera de nuestro alcance".

Marcos Gómez-Díaz

Periodista deportivo en la Cadena SER, con una...