Varios grupos armados lanzan un ataque a gran escala en Malí: la Junta Militar del país da por "controlada" la situación
La de Malí es la guerra más cercana a nuestras fronteras, junto al conflicto de baja intensidad que en estos momentos mantiene Marruecos y el Frente Polisario en zonas del Sahara Occidental, la ex provincia española
Un soldado maliense se prepara en posición para atacar en la capital Bamako. / Stringer
Informa desde Bamako (Malí)
La Junta Militar de Malí ha dado "por controlada" la situación tras el lanzamiento de un ataque a gran escala este sábado en varios puntos del país, entre ellos la capital, Bamako. "Las operaciones de rastreo continúan. La situación está bajo control. El estado mayor general de las fuerzas armadas llama a la población a mantener la calma y a hacer uso del discernimiento", han dicho en un comunicado, en el que han ofrecido más detalles del ataque.
El ejército de Malí y fuentes diplomáticas habían confirmado cuatro focos de ataques del frente de liberación del Azawad y grupos armados en distintas zonas del centro y norte del país. Algunas fuentes habían afirmado que el "ataque tiene una coordinación y una escala sin precedentes" aunque de momento no se reportan daños o bajas importantes.
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En Bamako, en la capital, se han escuchado explosiones procedentes del área donde se ubica el aeropuerto internacional, que permanece cerrado en estos momentos después de escucharse esas detonaciones. No obstante esas mismas fuentes afirman que ya está perimetrado y asegurado. La situación en la capital es de aparente normalidad incluso con el tráfico habitual.
Uno de los puntos más preocupantes de este ataque está en Kati, a 14 kilómetros de Bamako, donde se ubica una base importante de las fuerzas armadas malienses. Todavía está en curso esa operación de ataque y grupos yihadistas están reivindicando haber alcanzado la casa del ministro de Defensa, aunque de momento sin confirmación oficial.
Más al norte, en otro cruce de caminos fundamental, Mopti, el aeropuerto está también en estos momentos bajo fuego según esas fuentes diplomáticas, que nos dicen que están coordinando toda la información contrastada entre las embajadas con representantes en Malí.
Lo que más preocupa es Kidal, donde no se puede confirmar el nivel de toma de la ciudad por parte de efectivos del MNLA y del JMIN, pero es un símbolo de la recuperación del norte del país por parte de la junta militar que gobierna Malí. Kidal fue recuperada por el ejército oficial maliense después de casi 9 años en manos de grupos yihadistas.
La de Malí es la guerra más cercana a nuestras fronteras, junto al conflicto de baja intensidad que en estos momentos mantiene Marruecos y el Frente Polisario en zonas del Sahara Occidental, la ex provincia española.
Malí, donde según fuentes consulares españoles residen en estos momentos 1.800 ciudadanos del país, a los que han recomendado permanecer en sus viviendas por el momento, se encuentra en un periodo de inestabilidad persistente desde que en 2012 comenzó la guerra. En enero de ese año el MNLA, el movimiento nacional de liberación del Azawad, que reclamaba la independencia del norte del país, comenzó unos ataques que han dado lugar a una guerra con múltiples episodios dramáticos y de desplazamiento de población.
Distintos grupos de corte yihadista como Ansar Dine y facciones de la antigua Al Qaeda en Mali han jugado estos años un papel clave para la inestabilidad del país. Durante todos estos años aquí han participado desde cascos azules de la antigua misión de la ONU, MINUSMA, o soldados de Francia que en 2014 ayudó a Malí a recuperar gran parte del control del país, se sucedieron después varios golpes de estado, el último dando lugar a la actual Junta Militar que encabeza el general Assimi Goita.
Esta conflictividad perenne ha hecho que la tradicional migración maliense se haya intensificado en los últimos años, de hecho, solo a España llegaron el año pasado 16000 malienses que solicitaron asilo, la mayoría a través de la ruta de las barcas que tienen como destino las islas Canarias. Malí ha sido desde hace 20 años un país estratégico para España, no solo por las migraciones, también por el peligro yihadista y por la inestabilidad del Sahel y nuestro país ha tenido en distintas misiones a distintos contingentes militares y policiales en varias misiones en este país.
Los ataques actuales en Malí coinciden con la celebración en Bamako del noveno festival "Hola Bamako" organizado por la Embajada de España, uno de los proyectos de cooperación cultural más destacados de nuestro país en la región. Por este motivo una veintena de programadores y músicos españoles se encuentran de visita en la ciudad donde hoy estaba prevista la tercera y última jornada de este festival en el que también participa Casa África, con su programa Vis a Vis para seleccionar dos grupos musicales que puedan girar por España en los próximos meses seleccionados por estos programadores y productores desplazados al país.