La principal virtud de Optimus, el robot de Elon Musk: "Estoy pensando en los miles de trabajadores de Amazon"
El futuro de la robótica avanzada está a la vuelta de la esquina

La principal virtud de Optimus, el robot de Elon Musk: "Estoy pensando en los miles de trabajadores de Amazon"
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En agosto de 2021, Elon Musk hacía público el prototipo de su primer robot humanoide, el cual sería bautizado como Optimus. Este fue diseñado con un gran parecido al ser humano, con una altura de 1,76 metros y un peso de aproximadamente 56 kilogramos. La idea para su construcción es que fueran destinados a realizar tareas "inseguras, repetitivas o aburridas", es decir, para trabajar y servir, explicando en la presentación que había sido confeccionado con más de 40 actuadores electromecánicos que funcionan a modo de articulaciones para que completara sus movimientos de una forma natural, así como contaba con una batería de 2,3 KWh y una conectividad tanto a redes móviles como wifi. Según se dijo, el androide podría mover cargas de hasta 20 kilogramos a una velocidad máxima de ocho kilómetros por hora, además de ser capaz de colocar todo tipo de piezas o incluso hacer otras tareas más cotidianas como regar las plantas.
Tres años después, el CEO de Tesla dijo que estos robots ya estaban listos para el mundo laboral, incorporando un par de ellos en su propia empresa para que realizaran acciones de manera autónoma a modo de prueba. El director ejecutivo de la compañía dijo que estaban capacitados para convertirse en empleados de pleno derecho, anunciado que tendrían robots humanoides para uso interno a partir de 2025. El objetivo marcado era el de demostrar su eficiencia para empezar a producirlos de forma masiva para su futura comercialización en 2026, y justo hace unos meses, durante el Foro Económico Mundial de Davos, aseguró que los Tesla Optimus podrán ejecutar labores complejas este mismo año y que, para 2027, estarán listos para ser puestos a la venta a terceras personas. Si bien, en el evento lanzó una advertencia que después quiso matizar para rebajar una posible enajenación colectiva.
Aunque el magnate dijo que hay ser muy "precavidos" en cuestiones de robótica para evitar un futuro como el de 'Terminator', ensalzó las posibilidades económicas y técnicas de la tecnología unida a la Inteligencia Artificial, destacando que "si disponemos en todas partes de robots y de una IA que sea gratuita o casi gratuita, se producirá una explosión en la economía mundial sin precedentes", incidiendo en que estos recursos "colmarán de sobra todas las necesidades humanas". Entre tanto, este tema se tocó durante La Ciencia de A vivir que son dos días a propósito de las limitaciones y el desarrollo de la robótica, una de la que habría que analizar muchísimo sobre sus implicaciones y el impacto que puede tener en el mercado laboral, así como en otros ámbitos más personales.
Implicaciones de los robots humanoides
Pere Estupinyà, bioquímico y divulgador científico, nos hablaba en este punto de que "hay un español en el MIT que está trabajando con el tacto artificial, es decir, cómo darle sensores e inteligencia a la robótica para que cuando coja algo blando no lo destruya", refiriéndose a Antonio Torralba, que trabaja en el Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial del MIT (CSAIL) realizando investigaciones sobre la percepción robótica. Y es que "esta es la clave de la robótica humanoide", destacaba Javier del Pino, que no pudo olvidarse de Optimus, el robot de Elon Musk, del cual contó que "dicen que lo mejor que hace es mover los dedos y ser capaz, por ejemplo, de hacer un paquete para enviar", lo cual le llevó mentalmente a uno de los miedos asociados a toda esta evolución científica: el peligro de desaparición de algunos puestos de trabajo para los humanos.
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"Estoy pensando en los tantos miles de trabajadores de Amazon", comentaba el director de A vivir que son dos días, a quien no se le escapa esa concienciación y las dudas que hay al respecto de todo esto. "Este es el punto clave de darle cuerpo y sentidos", exponía Pere, quien ve la complicación técnica de este desarrollo pero a la vez considera más que probable, porque "un fisioterapeuta profesional tiene unos matices que dices, ¿cómo una máquina va a ser capaz de esto? Pero bueno, démosle tiempo". Del Pino proseguía con la futurología que han puesto encima de la mesa los expertos, que dicen que lo primero que van a hacer los robots que se pongan a la venta será "doblar la ropa y freír un huevo frito", actuando casi como "mini mayordomos". Esto le llamó la atención a Javier Sampedro, doctor en genética y biología molecular, quien con algo de humor decía que a él con eso ya le vale.
Escucha el programa completo
Este es un fragmento de La Ciencia de A vivir que son dos días, con Javier del Pino. Puedes escuchar el programa completo aquí:

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Miguel Muñoz
(Linares, 1992) Periodista, SEO y redactor digital en la Cadena SER. Graduado en Periodismo por la Universidad...




