Las tormentas de esta semana amenazan un puente de mayo que se presenta revuelto
Los termómetros volverán a subir y se alcanzarán valores de entre 25 y 30 grados en el sur, combinando chubascos y ambiente casi veraniego

Un rayo cae sobre San Sebastián durante una tormenta tras un caluroso día. / Javier Etxezarreta (EFE)

Madrid
El puente de mayo llegará marcado por la inestabilidad atmosférica en buena parte de España. Aunque todavía hay cierto margen de incertidumbre, los escenarios actuales apuntan a que el festivo del 1 de mayo estará condicionado por la posibilidad de chubascos y tormentas, especialmente en el norte y en el este peninsular, en un contexto de tiempo revuelto que se extenderá durante toda la semana.
El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Rubén del Campo, se apunta a esa incertidumbre, pero ve "probable que a lo largo del puente de mayo se produzcan chubascos". "Las tormentas vuelven a ser las protagonistas de esta recta final de abril y del puente de mayo", se apunta el meteorólogo de eltiempo.es Mario Picazo.
La situación viene precedida por una última semana de abril claramente inestable. Desde este lunes, los chubascos y las tormentas han vuelto a ganar protagonismo, en especial en la mitad norte, con episodios localmente intensos acompañados de granizo y fuertes rachas de viento. Aunque no lloverá de forma continua, las tormentas se repetirán prácticamente día tras día en amplias zonas del país.
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El martes la inestabilidad se extenderá a gran parte de la península. Las precipitaciones serán más generalizadas, con tormentas que podrán ser localmente fuertes en comunidades como Castilla y León, Extremadura, Andalucía o Castilla-La Mancha, mientras que el área mediterránea y Baleares quedarán algo más al margen, sin descartar chubascos puntualmente intensos.
Será el miércoles cuando la atmósfera alcance su mayor grado de inestabilidad. Se esperan chubascos y tormentas en casi toda España, con menor probabilidad en la costa mediterránea. Algunas de estas tormentas podrían ser fuertes, con granizo y viento intenso, coincidiendo además con una bajada notable de las temperaturas en el centro y noroeste peninsular, frente a un repunte térmico en el sureste.
Relativa tregua
A partir del jueves, ya en la antesala del puente, el tiempo tenderá a una relativa tregua, aunque sin llegar a una estabilización completa. Tras posibles chubascos residuales de madrugada, se abrirán claros durante la mañana, pero por la tarde volverán a crecer nubes de evolución que dejarán tormentas, sobre todo en zonas de montaña del este peninsular.
El viernes 1 de mayo, festivo nacional, se mantendrá bajo vigilancia. Lo más probable es que continúe la inestabilidad, con chubascos que afectarán principalmente al norte y al este de la península, donde podrían ser localmente intensos y acompañados de tormentas. No se esperan lluvias generalizadas, pero sí un tiempo cambiante que podría condicionar actividades al aire libre.
Durante el fin de semana, el patrón sería similar. Seguirán produciéndose chubascos intermitentes en el norte y el este, mientras que en otras zonas habrá más ratos de calma, siempre con la posibilidad de tormentas puntuales durante las horas centrales del día.
En cuanto a las temperaturas, el puente de mayo se desarrollará en un contexto más cálido de lo habitual para la época. Tras el descenso del miércoles, los termómetros volverán a subir y se alcanzarán valores de entre 25 y 30 grados en zonas del valle del Ebro, el Guadalquivir y buena parte de la mitad sur, combinando así tormentas y ambiente casi veraniego en muchas regiones del país.




