Un año después, el coste del apagón para los consumidores supera ya los 700 millones de euros
Red Eléctrica cifra en 666 millones de euros el coste de reforzar el sistema eléctrico, puesto en marcha tras el cero energético y que se mantiene operativo un año después.
OURENSE (ESPAÑA), 29/04/2025.- Vista de la calle del Paseo completamente a oscuras anoche durante el apagón eléctrico en Ourense. EFE/ Brais Lorenzo / Brais Lorenzo
Madrid.
Entre enero y marzo, el volumen de gas natural destinado a la producción de energía eléctrica se ha incrementado un 24%, hasta situarse en 23,4 TWh. Se trata de un dato que refleja el impacto que está teniendo la operación reforzada con la que Red Eléctrica opera el sistema desde el cero eléctrico del que mañana se cumple un año y que se basa, fundamentalmente, en incrementar el peso de las tecnologías síncronas -como los ciclos combinados, que funcionan con gas, o la energía nuclear- para aportar una mayor estabilidad al sistema.
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Esto, por un lado, ha conseguido asegurar un mejor control de la tensión, que fue, en definitiva, la causa última del cero eléctrico. "Lo que está claro es que el apagón se debió a que no había suficiente control de tensión en el sistema, esto es clarísimo. Es decir, hubo un montón de incidentes que llevaron finalmente a que el sistema entrara en un modo que era ingestionable, pero es que esos incidentes, si se hubieran considerado de forma aislada, no debían haber llevado a ese apagón" explica Jorge Morales, director de Próxima Energía, que ilustra lo ocurrido con un ejemplo. "Teníamos un coche y el coche funcionaba perfectamente, pero iba sin amortiguadores, entonces, al primer bache, se salió de la carretera. ¿Quiere decir entonces esto que es que había muchos baches? Bueno, pues sí, es que en las carreteras hay baches, pero claro es que las carreteras están pensadas para que el coche tenga amortiguadores", señala.
Costes indirectos del cero eléctrico
En conjunto, entre mayo de 2025 y marzo de 2026, el coste de operar el sistema en modo reforzado asciende a 666 millones de euros, según datos del operador del sistema, que estima que esto supone un "2,12% de los costes totales del sistema eléctrico español, que en este periodo han superado los 31.349 millones".
Así, para un hogar medio de tres o cuatro miembros -con un consumo de alrededor de 300 kWh/mes- que tenga contratada la tarifa PVPC, el impacto en factura será, según las estimaciones del operador, unos 4 céntimos al día, por lo que, desde el impacto en las facturas de estos hogares asciende, en el último año, a unos 15 euros.
Costes directos del apagón
Otro de los costes en el que incurrió el sistema, en este caso aquel mismo 28 de abril, fue el coste que supuso que el sistema eléctrico pudiera volver a funcionar. En este sentido, la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) sitúa el coste de reposición del sistema en una horquilla que oscila entre los 34,3 y los 51,6 millones de euros. Un importe que, en su propuesta de resolución, el regulador pretende liquidar en el plazo de un año, cargándolo en las facturas de la luz de los consumidores en el mercado regulado y de aquellos que acuden directamente al mercado a contratar su energía, lo que supondría un coste extra de entre 0,14 y 0,21 euros/MWh, aunque parte de ese importe ya se ha liquidado, con lo que el recargo en la factura sería algo inferior.
Estos son los costes que, para los hogares, ha supuesto -y sigue suponiendo- el apagón. A ellos se suma también el impacto sobre un tejido productivo que, aquel día, dejó de generar ingresos a partir de las 12.30 de la mañana. "En cuanto al impacto económico tendríamos dos variables. Además de todos estos sobrecostes de la operación reforzada que está realizando Red Eléctrica desde hace ya casi un año, tendríamos también la variable que generó el apagón en sí, para lo que se estima un impacto de entre 500 millones y 1.000 millones de euros" resume Marcial González, doctor en ingeniería eléctrica.
En este epígrafe se incluirían, por ejemplo, la pérdida de ingresos derivada de la caída en el consumo de los hogares, que CaixaBank cifra en un 34% -unos 400 millones de euros- o el impacto en la industria electrointensiva, cuya patronal, AEGE, estimó pérdidas por valor de 25 millones de euros. En este sentido, compañías como Repsol ya han avanzado que sus reclamaciones contra las distribuidoras en los tribunales ascienden hasta los 125 millones de euros.