Boyero fusila 'El diablo viste de Prada 2' con las mismas palabras que usó hace 20 años
El crítico arremete contra el estreno, elogia a Meryl Streep y Stanley Tucci y celebra la sensibilidad de 'La isla de Amrum'
La Ventana del Cine con Carlos Boyero | El diablo viste de Prada 2
Madrid
El crítico de cine Carlos Boyero asegura en La Ventana que su impresión sobre El diablo viste de Prada 2 es prácticamente idéntica a la que escribió hace dos décadas sobre la primera película y no duda en repetir los mismos calificativos. Según explica, definió la primera película como "una gilipollez" y asegura que podría escribir exactamente lo mismo sobre esta segunda entrega.
Boyero afirma que, mientras veía la película, intentaba recordar algo de la historia original, pero reconoce que la había olvidado por completo. El crítico sostiene que el universo de las revistas de moda no le interesa especialmente, aunque reconoce que el tema podría dar lugar a una gran película si se abordara con mayor profundidad.
Según explica, la nueva película intenta reflejar la crisis de la prensa escrita, las dificultades para encontrar publicidad y el descenso de las tiradas, un contexto que considera realista pero mal aprovechado narrativamente.
Boyero señala que la historia plantea el declive de una figura poderosa inspirada en Anna Wintour, que observa cómo su liderazgo empieza a cuestionarse. Aun así, afirma que la supuesta intriga y la melancolía por el éxito pasado no consiguen emocionarle.
"Si la primera tuvo muchísimo público, esta también lo tendrá", afirma, convencido de que la película está diseñada para arrasar en taquilla aunque él no conecte con ella.
El crítico también valora el reparto y distingue claramente entre los actores. Explica que no logra conectar con Anne Hathaway, pese a reconocer su atractivo físico, mientras que elogia sin reservas a Meryl Streep, a quien considera una intérprete infalible.
Según explica, Streep "es perfecta, nunca falla" y es capaz de interpretar cualquier personaje con solvencia. También destaca el trabajo del actor Stanley Tucci, al que define como impecable en su papel de director de arte que intenta resistir la crisis del sector.
Una mirada distinta a la guerra en La isla de Amrum
El crítico cambia de registro al analizar la película La isla de Amrum, una historia ambientada en los últimos momentos de la Segunda Guerra Mundial.
Boyero considera llamativo que el cine haya retratado miles de veces la victoria de los aliados, pero que apenas existan relatos centrados en lo ocurrido entre los vencidos tras la guerra.
Según explica, la película muestra las consecuencias del final de la guerra desde la perspectiva de los niños, un enfoque que le resulta especialmente interesante.
El crítico recuerda que pocas películas han abordado episodios como los bombardeos de ciudades alemanas o la violencia sufrida por la población civil tras la derrota, y considera que esta película aporta una mirada necesaria sobre ese periodo histórico.
Boyero destaca especialmente la interpretación del protagonista infantil, un niño de doce años que describe como contenido, sensible y lleno de matices.
Según explica, la historia muestra la lucha por la supervivencia en un contexto donde conseguir comida se convierte en un lujo y donde la amistad entre los niños adquiere un valor fundamental.
El crítico considera que la película está narrada con gran sutileza y sensibilidad y la define como una obra triste pero excepcional. Afirma que le interesa especialmente la mirada infantil ante el desastre y recuerda que lo que muestra la película es solo el inicio de las dificultades que vendrían después de la guerra.
El recuerdo de Patti Smith y su fuerza en directo
Más allá del cine, Boyero también recuerda su experiencia en un concierto de la cantante Patti Smith. El crítico explica que la artista provoca sensaciones intensas sobre el escenario y rememora un concierto en la zona de Ciudad Universitaria (Madrid) hace aproximadamente una década.
Explica que hubo un momento durante la actuación en el que la cantante simuló escupir al público, un gesto que interpretó como parte del espectáculo. Aun así, destaca que su voz y su presencia escénica resultan profundamente seductoras.
Boyero también subraya la capacidad literaria de la artista y recuerda que su trayectoria ha estado marcada por una vida intensa y muy vinculada al ambiente underground de Nueva York, donde se relacionó con figuras del entorno artístico marginal.