El investigador de la Gürtel, Morocho, sobre el 'caso Kitchen': "Fue una operación policial sin contar con la autorización judicial"
El inspector jefe de la UDEF, Manuel Morocho, ratifica en el juicio de la Audiencia las presiones que sufrió por parte de sus superiores sentados en el banquillo para eliminar de sus informes los nombres de Rajoy, Cospedal y su marido

El principal investigador del caso Gürtel, Manuel Morocho, inspector de la UDEF que denunció presiones de sus superiores, a su llegada para declarar como testigo el juicio del 'caso Kitchen' en la Audiencia Nacional. / FERNANDO VILLAR (EFE)

Madrid
El inspector jefe Manuel Morocho ha confirmado la ilegalidad de la operación Kitchen porque se ejecutó sin mandato del juez. Sólo él y su unidad podían investigar a Bárcenas y su entorno, porque Morocho era el responsable directo de la policía judicial encargado de las pesquisas sobre la trama Gürtel del PP.
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Durante su interrogatorio, a preguntas del fiscal, el agente de la UDEF ha confirmado que el 20 de agosto de 2015 fue informado por la Dirección Adjunta Operativa (DAO), a través de un correo electrónico de un operativo de vigilancia a la familia Bárcenas.
"Cuando abro ese correo, lo que obtengo es la corroboración de que había una operación policial sin contar con la autorización judicial sobre Luis Bárcenas y su entorno. Es la constatación que tengo yo en mi ordenador", ha declarado el inspector Morocho.
En aquel correo figuraban los nombres de personas vinculadas a Luis Bárcenas como Luis Prada, Iván Yáñez Velasco o Javier Sánchez Lázaro; domicilios y vehículos que "se reportaron sin contexto y que en su mayor parte eran conocidos ya por la investigación".

"No aportaba nada"
El inspector jefe de la UDEF ha declarado en la Audiencia Nacional que el espionaje policial que sufrió la familia Bárcenas "no era relevante" para su investigación sobre la trama corrupta del PP. "No aportaba nada", ha zanjado tras declarar que esas personas "ya estaban siendo investigadas a raíz de las comisiones rogatorias a Suiza y Estados Unidos".
Al inspector Morocho también se le ha preguntado si consideraba necesario realizar una vigilancia sobre Rosalía Iglesias, esposa de Luis Bárcenas. Su respuesta ha sido categórica: "No. Yo no propuse en ningún momento esa vigilancia [a Rosalía Iglesias]". Sí ha admitido que recibió propuestas de sus jefes "en que hiciera cosas, o le pediría al juez que hiciera cosas".
El inspector Morocho ha reiterado, pese a las interrupciones de la presidenta del tribunal, las presiones que recibió por parte de sus mandos policiales para eliminar de sus informes sobre la caja B, cualquier referencia a altos cargos del PP como receptores en los papeles de Bárcenas, en concreto, los nombres de Rajoy y Cospedal.
El testigo ha relatado que el comisario Manuel Vázquez, por entonces jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) le pidió eliminar de sus informes el nombre de Ignacio López del Hierro, en aquel momento, marido de la exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.
"Me dice, hay que quitarlo. Digo, mira, si está en el listado yo no puedo omitir a nadie porque no puedo hacer una excepción con nadie. Entonces hablo con el juez y él me dice, no, no, el informe está presentado, habéis transcrito lo que aparece, así está hecho. Entonces yo no hice más ahí", según ha declarado Manuel Morocho.
Desprecio a la caja B
El inspector de la UDEF también ha declarado cómo intentaban influirle despreciando la existencia de la caja B, en base a los papeles de Bárcenas: "Me dijeron que estos eran unos papeles que a saber Bárcenas por qué los ha hecho, que no tenían ninguna verosimilitud y que son en cualquier caso cosas de él, pero nunca de la formación política para la que trabajaba".
La declaración de Manuel Morocho también ha salpicado a otro de los acusados, José Luis Olivera Serrano, el que fuera jefe de la UDEF de la Policía Nacional y después responsable del CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado).
El inspector Morocho ha declarado que Olivera, sin pertenecer ya a la UDEF, le pidió que le remitiera los informes que estaba realizando sobre los papeles de Bárcenas referentes a la contabilidad ilegal del PP.
"Sería conveniente que me participaran los informes que vais haciendo, yo los veo y te voy dando mi orientación, te voy diciendo y me dio un correo electrónico personal, particularizado. Yo, evidentemente, no le remití ningún informe", ha explicado el inspector Morocho. "No podía pasarle información sensible, no nos podíamos permitir fugas de información”, añade.
Más presiones
Las presiones de la cúpula policial al inspector Morocho no terminaron ahí. Incluso hubo ofrecimientos para que recibiese una mejora profesional a cambio de dejar de dirigir la investigación de la Gürtel. "Me ofreció un puesto económicamente bien retribuido en Lisboa", según Morocho.
Pero rechazó esa propuesta: "Le dije que no, que no por mi compromiso con el magistrado con la instrucción, por mi compromiso con mi organización policial y por mi compromiso con la sociedad".
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DescargarLe insistieron tras una llamada "del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz", ofreciéndole un puesto en una embajada.
El inspector Morocho también ha confirmado que después de que Bárcenas entrase en la cárcel, el comisario Olivera le pidió el teléfono de Rosalía Iglesias. No se lo dio. "Para mí era indicador de que lo querían para algo, para trabajar sobre él". El escenario es que "se estaba trabajando sobre el entorno de Luis Bárcenas".




