José Sacristán: "Los jóvenes no tienen la más puta idea de lo que es una dictadura"
El actor sube al escenario las memorias de Fernán Gómez en 'El hijo de la cómica'
La Hora Extra | Entrevista José Sacristán por 'El hijo de la cómica'
"Estar al lado de Fernando era un lujo, estar al lado de cierta gente como Miguel Delibes, José Luis Sampedro, Ernesto Sábato, Saramago. Al lado de ellos aunque no quisieras tenías que ser mejor persona porque la impunidad no cabía. Al lado de Fernando aprendí muchas cosas como ejercer la profesión de actor en un país como éste, sin caer en espejismos o falsas alarmas". José Sacristán (Madrid, 1937) nos atiende en el teatro Bellas Artes de Madrid, donde esta noche estrena 'El hijo de la cómica', adaptación de 'El tiempo amarillo', memorias del gran Fernando Fernán Gómez, un repaso a su vida y a la historia de España. "Vamos a ver un país a través de sus ojos de niño y de adolescente, él nació en el 21 y le tocó el golpe de Primo de Rivera, la proclamación de la República, la guerra y la posguerra. Todo visto desde su perspectiva como hijo de madre soltera, que fue actriz, con dificultades para salir adelante. Yo quería dar a conocer a ese crío y cómo él miraba la España de su tiempo".
José Sacristán en 'El hijo de la cómica' / Diego Miranda
Una España que vivió la guerra y años de dictadura, "60 años de vida y 46 bajo dictaduras personales o militares" dice Sacristán en un momento de la obra. "Con lo que he vivido uno no imaginaba, de ninguna de las maneras, que se iba a encontrar con estos sujetos que manejan el cotarro y que están ahí por voluntad del pueblo soberano. El auge de la ultraderecha se debe a que la gente vota a la ultraderecha. Y los jóvenes se piensan que no se estaba tan mal en una dictadura y no tienen ni la más puta idea de lo que es una dictadura", explica el actor, que lleva subido a los escenarios desde hace más de 60 años, y aún con ganas de seguir haciéndolo. "Para mí lo fundamental en lo que hago es lo que tiene de juego, la profunda seriedad del juego. Se lo leí a Landero, que dijo Nietzsche, no hay mayor seriedad que la del niño que juega. Y a eso apelo yo, a jugar, a que se crean que soy el que no soy".