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Santiago Niño Becerra clama contra la pobreza que sufre 1 de cada 3 españoles y dice qué debería hacer el Estado, y no hace, para combatirla

El economista advierte de que aumentar el gasto público es cada vez más difícil y señala la lucha contra el fraude fiscal como uno de los pocos márgenes disponibles para incrementar ingresos

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Madrid

El economista Santiago Niño Becerra advierte en La Ventana de que el margen de los Estados para aumentar ingresos públicos es cada vez más reducido y que cualquier incremento del gasto obliga a tomar decisiones difíciles. Según explica, la situación es especialmente preocupante en España, donde los niveles de vulnerabilidad social continúan siendo elevados.

El experto sostiene que los gobiernos se enfrentan a un escenario complejo en el que cada nueva inversión debe financiarse necesariamente con recortes en otras partidas o con nuevas vías de recaudación.

El límite de los ingresos públicos

Niño Becerra asegura que los Estados han llegado a un punto en el que resulta muy difícil aumentar sus ingresos de manera significativa.

Según explica, una de las pocas alternativas que aún quedan es intensificar la lucha contra el fraude y la elusión fiscal. Sin embargo, advierte de que muchos países europeos no parecen mostrar una voluntad clara para perseguir estas prácticas con mayor contundencia.

El economista señala que en países como Alemania el fraude fiscal se ha estimado en torno al 3% del PIB, lo que representa una cantidad considerable de recursos que podrían destinarse a servicios públicos.

Aun así, considera que la falta de decisión política complica que estos ingresos potenciales puedan recuperarse de manera efectiva.

El peso de la pobreza en España

Uno de los datos que más preocupa al economista es la situación social en España. Niño Becerra afirma que el 27% de la población española se encuentra en riesgo de pobreza, una cifra que aumenta hasta el 36% en el caso de la infancia.

Según explica, estos niveles de vulnerabilidad obligan a plantear un aumento del gasto en protección social si se quiere reducir el impacto de la pobreza en la población.

El economista advierte de que ese incremento del gasto no puede realizarse sin obtener recursos adicionales. En este sentido, subraya que si se decide aumentar partidas destinadas a defensa o seguridad, necesariamente habrá que recortar en otros ámbitos.

"Si se quiere gastar más, hay que sacar ese dinero de algún lado", insiste, subrayando que no existen soluciones simples para equilibrar las cuentas públicas.

El coste del progreso: tecnología y deporte

Niño Becerra también reflexiona sobre el coste económico del progreso tecnológico, utilizando como ejemplo el reciente récord logrado por el atleta keniano Sebastian Sawe en el maratón de Londres.

Según explica, detrás de este tipo de logros deportivos existe una inversión tecnológica muy elevada que busca recuperarse posteriormente en el mercado.

El economista destaca que las zapatillas utilizadas en la carrera forman parte de una serie limitada desarrollada por Adidas y que alcanzan precios muy elevados debido a su innovación tecnológica.

"¿Cuánto ha costado este récord? Lo que está claro es que si se ha hecho es porque saben que se va a recuperar", afirma, señalando que este tipo de avances no responden solo a objetivos deportivos, sino también económicos.

Niño Becerra concluye que tanto en el deporte como en la economía pública, el progreso implica inversiones cada vez mayores y obliga a decidir cuidadosamente dónde se destinan los recursos disponibles.