Sociedad

Simulacro de eclipse en España: la prueba clave para no perderse el fenómeno astronómico del verano de 2026

Se trata de una prueba práctica de visibilidad que permite anticipar desde qué lugares se podrá disfrutar realmente del eclipse del 12 de agosto

España se prepara para un acontecimiento astronómico excepcional: el eclipse total de Sol que tendrá lugar el 12 de agosto de 2026, el primero visible desde la Península en más de un siglo. Pero antes de que llegue ese día, expertos y divulgadores recomiendan hacer algo poco habitual: un simulacro del eclipse, que se está realizando precisamente estos días de primavera.

Se trata de una prueba práctica de visibilidad que permite anticipar desde qué lugares se podrá disfrutar realmente del eclipse estival y este jueves 30 de abril es el día perfecto para probar.

¿En qué consiste el simulacro del eclipse?

El simulacro aprovecha una coincidencia astronómica muy precisa: entre el 28 y el 30 de abril de 2026, el Sol se pone prácticamente en el mismo punto del horizonte que lo hará el 12 de agosto durante el eclipse total. Esto permite simular, con gran fidelidad, las condiciones reales de observación del evento de verano.

Más información

La recomendación es sencilla: situarse en el lugar desde el que se tenga intención de ver el eclipse (casa, terraza, calle, mirador, playa o campo abierto) y comprobar si el Sol es visible sin obstáculos a la hora clave del atardecer. Si se ve ahora, se verá en agosto; si no, conviene buscar otra ubicación. La hora para llevar a cabo este simulacro es entre las 20:00 y las 20:30, dependiendo de la zona donde vivas.

El eclipse real tendrá su momento máximo el 12 de agosto de 2026, entre las 20:30 y las 20:34 aproximadamente en buena parte del país, justo antes de la puesta de Sol.

Cómo ver el eclipse solar de forma segura

Para disfrutar de este fenómeno astronómico hay que hacerlo con seguridad.

Existe una lesión conocida como retinopatía solar, provocada por la exposición directa a la radiación solar. Durante los eclipses aumentan los casos porque el fenómeno genera una falsa sensación de seguridad: como el sol está parcialmente cubierto, parece menos intenso, pero sigue siendo igual de peligroso para la retina. La norma es clara: nunca se debe mirar al sol directamente sin protección homologada, ni siquiera durante un eclipse.La forma más sencilla y segura de observar un eclipse es mediante gafas homologadas para observación solar. Son las típicas gafas de cartón con filtros oscuros que solo permiten ver el disco solar y dejan todo lo demás completamente negro. No se pueden fabricar en casa ni improvisar con materiales domésticos. Su precio suele rondar los tres o cuatro euros, una cantidad mínima si se compara con la importancia de proteger la salud visual.

Más información

Uno de los fallos más graves que se pueden cometer es utilizar prismáticos, telescopios o teleobjetivos fotográficos aunque se lleven las gafas puestas. Estos instrumentos concentran la luz solar en un punto. Es el mismo principio que permite quemar un papel con una lupa. Si se usan sin filtros profesionales específicos, pueden dañar el filtro de las gafas y provocar una lesión instantánea en el ojo, en cuestión de décimas de segundo.

Las gafas homologadas están diseñadas únicamente para visión directa a simple vista. No sirven como filtro para aparatos ópticos.