Un joven de 25 abandona la universidad, topa con su negocio del siglo y ayuda a sus padres a jubilarse
Dio un vuelco a su vida apostando por sí mismo

Concepto sobre redes sociales / Issarawat Tattong

A los 15 años, cuando su familia acababa de emigrar de Vietnam a Canadá, Tuan Le hizo una promesa que parecía casi imposible: jubilar a sus padres en una década. Pasado ese tiempo, no solo cumplió su palabra, sino que lo hizo gracias a un negocio nacido de las nuevas tecnologías, esas que han creado tantas ramas de entretenimiento, laborales y de información: las redes sociales. Según cuentan en CNBC Make It, donde recogieron esta historia, en 2025, la empresa de producción de contenidos que fundó, ShortsCut, superó el millón de dólares en ingresos y le permitió asegurar la estabilidad económica de su familia.
Le es hijo de inmigrantes, y como la de tantos otros, su recorrido ha estado marcado por el sacrificio y el deseo de ofrecer una vida mejor a quienes lo dieron todo. Sus padres, que en Vietnam vivían de forma cómoda, decidieron venderlo todo para mudarse a Canadá en busca de mayores oportunidades para sus hijos, un proceso que no fue para nada fácil, ya que estos apenas hablaban inglés, lo que provocó, junto a todo el contexto de cambio, que Tuan atravesara una etapa de depresión y malestar al adaptarse a su nueva vida.
Pero se sucedieron algunos momentos clave que lo marcaron, como el que ocurrió cuando su padre llegó a casa exhausto tras largas jornadas laborales. El chico aseguraba que "fue una gran revelación para mí", y su verdadero punto de inflexión, puesto que fue entonces cuando hizo la promesa que definiría su futuro. Ahora, con tan solo 25 años, envía a sus padres 5.000 dólares canadienses al mes (algo más de 3.000 euros al cambio), una cantidad suficiente para cubrir el alquiler y los gastos básicos que tienen, y aunque ellos continúan trabajando de forma parcial, ya no lo hacen por necesidad, sino por pura decisión propia para mantenerse activos y realizados.
Una idea de negocio
Durante su adolescencia, mientras intentaba adaptarse a Canadá, Le pasaba horas jugando videojuegos y editando montajes de sus partidas, algo que hacía como pasatiempo pero que más tarde se convertiría en el sustento de toda una familia, pues usaría toda la habilidad atesorada por puro entretenimiento para su profesión. Comenzó a editar videos para pequeños creadores de YouTube y luego decidió formarse en la Escuela de Cine de Toronto, aunque terminaría abandonando los estudios apenas cuatro meses después, cuando se topó con su primer gran éxito: uno de sus cortometrajes fue reconocido por la institución, precisamente el que iba dedicado a sus padres.
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En ese momento se dijo a sí mismo que podía dar un rumbo nuevo a su vida, se había demostrado que podía hacerlo y que en muy poco tiempo ya era el mejor, así que decidió que era el momento de facturar sin esperar. Creía que no le podrían enseñar lo que necesitaba. Sin embargo, los siguientes pasos no fueron fáciles, pues al salir de la escuela no le daban la oportunidad en ningún sitio por falta de experiencia, por lo que decidió trabajar gratis durante tres meses en una productora para aprender cómo funcionaba el negocio, a la vez que encontraba sustento durmiendo en el sofá de la casa de un amigo y grabando vídeos para restaurantes a cambio de comida.
En ese proceso fue cuando llegó su gran aliado: TikTok. En el artículo de CNBC dicen que, mientras otras redes sociales como Instagram no le daban grandes resultados, esta plataforma emergente le daba espacio suficiente para monetizar correctamente su creatividad. Así, empezó a ofrecer paquetes de videos a los establecimientos con una condición muy específica, si no funcionaban les devolvería el dinero. Estaba convencido de sus habilidades y lo apostó todo, y su confianza dio sus frutos. Pronto sus creaciones empezaron a acumular visualizaciones por doquier y algunos de sus clientes ganaron miles de seguidores en cuestión de horas.
Con esto, Le decidió fundar ShortsCut en enero de 2023, una empresa especializada en videos cortos diseñados para volverse virales en TikTok, Instagram Reels y YouTube Shorts, y poco a poco se fue expandiendo a otra clientela del mundo de la tecnología, de la hostelería o de los software de inteligencia artificial. Apenas un par de años después, su compañía factura 1,08 millones de dólares (más de 920.000 euros), con un beneficio neto superior a los 488.000 (alrededor de 416.000 euros). En el artículo aseguran que tiene entre 10 y 12 clientes al mes a los que les cobra entre 10.000 y 16.000 dólares por sus servicios (entre 8.500 y 13.700 euros). Todo ello ha hecho creer a Tuan Le que, a veces, "hay que estar un poco loco" para creer en una idea antes de que cualquiera se te adelante.




