Hype

Inquietud científica ante el plan de más de 10 años de China de crear islas succionando arena del lecho marino

Una zona en disputa y una posición de poder

Mar de China / peng song

El Mar de China Meridional es una de las zonas acuáticas más disputadas del mundo, puesto que por allí pasan algunas de las rutas comerciales marítimas más importantes. Nos cuentan en Focus que es un emplazamiento extremadamente estratégico pues gran parte del comercio mundial de bienes y energía pasa por esta región, pero eso no es todo, sino que se cree que en sus profundidades alberga importantes reservas de petróleo y gas, así como abundantes poblaciones de peces, lo que la convierte en altamente atractiva económicamente, y por ende, también en propensa a conflictos.

Más información

De hecho, escriben que varios estados han reclamado partes del mar, entre ellos China, Vietnam, Filipinas, Malasia, Brunéi y Taiwán, siendo algunos grupos de islas en disputa las que incluyen las Islas Spratly y las Islas Paracel. Esto generó que se dotara de un marco jurídico para intentar garantizar la estabilidad del lugar y que los conflictos no llegaran a mayores. Sucedió en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM), dándose lugar laudo arbitral publicado en 2016 que rechazaba algunas reclamaciones chinas, aunque desde este país no han reconocido nunca este escrito.

Tanto es así que China lleva más de una década creando nuevas islas en la región sin importar los cambios que se producen en el entorno. Han ido extrayendo arena del lecho marino y para depositarla capa a capa sobre los arrecifes, de cara a que se compacten y crear esos nuevos emplazamientos que son reforzados con barreras de hormigón y roca para resistir las olas y la erosión. Pero el plan con ellas es mucho más amplio y no ha cejado en el empeño de llevarlo a cabo a pesar de las voces discordantes de la comunidad internacional.

Un plan de décadas

Una vez que levanten y estabilicen las infraestructuras, estas serán usadas para construir en ellas diferentes corredores aéreos, puertos, sistemas de energía y plantas desalinizadoras. En el portal Econews mencionan algunos estudios científicos que señalan cómo estas practicas están ejerciendo una gran presión sobre los arrecifes de coral, enturbiando grandes extensiones de agua y sobrecargando aún más uno de los ecosistemas marinos más ricos del planeta. Es más, es algo que se puede ver desde los observatorios aéreos.

En un estudio publicado en 2019 en Nature se arrojaba una serie de estimaciones en las que se marcaba que, entre mediados de 2013 y finales de 2015, más de 15 kilómetros cuadrados de arrecifes de coral sumergidos fueron transformados en islas artificiales, algo que no ha parado en más de 10 años y que está alterando el equilibrio de poder en Asia. Desde Sophiabistro señalan que en la zona se pueden observar cúpulas de radar, pistas de aterrizaje y una nueva bandera donde antes había agua, principalmente, porque según las declaraciones de pescadores filipinos, en China "dicen que estas aguas ya no son nuestras".