El Gobierno de Navarra rechaza establecer un SMI propio de la comunidad foral
Entienden que generaría "desigualdades territoriales" mientras el sindicato LAB se concentra reclamándolo como medida para paliar la brecha salarial
LAB reclama un Salario Mínimo Interprofesional propio para Navarra. Cadena SER
Pamplona
El Gobierno de Navarra ha manifestado su disconformidad con la tramitación de la proposición de ley presentada por EH Bildu y Geroa Bai para modificar el Estatuto de los Trabajadores en materia de Salario Mínimo Interprofesional (SMI), al considerar que la fijación de un SMI propio para Navarra podría generar “desigualdades territoriales”.
En un informe firmado por el director general de Economía Social y Trabajo, Iñaki Mendióroz, y remitido al Parlamento, al que ha tenido acceso EFE, el Ejecutivo sostiene que el SMI forma parte del núcleo esencial de la legislación laboral básica, cuya competencia legislativa corresponde en exclusiva al Estado.
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El documento recuerda que la Constitución Española, en su artículo 149.1.7ª, atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de legislación laboral, mientras que la Lorafna limita a Navarra a funciones de ejecución de la normativa estatal en este ámbito.
La propuesta de EH Bildu y Geroa Bai es consciente de esta realidad competencial, ya que en el registro de la modificación se habla de una proposición de Ley dirigida al Congreso de los Diputados.
Se trata de una iniciativa legislativa de carácter estatal que, caso de resultar aprobada, sería remitida al Congreso, donde deberá ser defendida por tres parlamentarios forales, siempre y cuando sea admitida a trámite por la Mesa, como ha ocurrido anteriormente con otras iniciativas forales.
Distintos SMI generarían "conflictos"
Más allá de la cuestión competencial, el informe advierte de que la existencia de distintos salarios mínimos en función de la comunidad autónoma donde se apliquen podría provocar "conflictos" afectar a la libre circulación de personas y empresas y alterar la competitividad entre territorios.
Según el Ejecutivo foral, un SMI único garantiza que todas las personas trabajadoras perciban un mínimo salarial con independencia de su lugar de residencia y "evita discriminaciones territoriales directas o indirectas".
Asimismo, el Gobierno apunta que, aun siendo improbable, permitir a cada comunidad fijar su propio salario mínimo podría derivar en un uso “instrumentalizado” de esta herramienta, incluso a la baja, para atraer empresas, lo que debilitaría su función protectora.
Por todo ello, el Gobierno de Navarra concluye que procede manifestar su disconformidad con la tramitación de la proposición de ley en el Parlamento foral.
LAB reclama un SMI propio para Navarra
Sindicalistas de LAB se han concentrado este viernes en la plaza del Castillo de Pamplona para reclamar un "salario mínimo propio y digno", de 1.500 euros, para acabar con la brecha salarial entre hombres y mujeres.
Las participantes en la concentración se han reunido en torno a una gran fotografía que representa a varias mujeres saliendo de un agujero en el suelo.
Eli Etxeberria, miembro de la secretaría feminista de LAB, ha desatacado a los medios de comunicación que "no es cierto que la brecha salarial se esté reduciendo" y ha recordado que el mundo laboral "sigue totalmente segregado", tanto por género como por origen.
Para la sindicalista, no es casual que la mayoría de los sectores que perciben un salario por debajo de los 1.500 euros sean feminizados y cuenten con una gran presencia de personas migradas y racializadas.
Algunos de estos sectores se podían ver en un panel situado detrás de Etxeberria, en el que se informaba de salarios medios en limpieza de edificios y locales (1.465 euros), conserveras (1.229 euros) o trabajadoras de hogar (1.184 euros).
Etxeberria ha señalado que, según datos de un estudio de la fundación Ipar Hegoa realizado en colaboración con la EHU, el 67% de las y los trabajadores que perciben menos de 1.500 euros son mujeres, dos de cada tres. También ha recordado que el 47,97% de las mujeres asalariadas que está por debajo del SMI trabaja a jornada parcial.
En este sentido, ha comentado que los trabajos se valoran de forma diferente si quien los realiza es un hombre o una mujer, una persona migrada o una persona joven, lo que se refleja en las condiciones laborales.
Para hacer frente a esta "injusticia", ha dicho, "es fundamental un salario mínimo propio", una medida que debe ir acompañada de otras como el reconocimiento de la deuda patriarcal y colonial, la revalorización feminista de los puestos de trabajo o el sistema público de cuidados, "si realmente queremos romper con la división sexual del trabajo y poner patas arriba, de una vez por todas, el sistema económico explotador".
Ha resaltado que, para reivindicar estos cambios y poner en el centro la necesidad de un SMI propio, se ha convocado una huelga general el 17 de marzo. Ha asegurado que "sobran" razones para sumarse a la misma.