El aliento poético contenido de Celia Carrasco
La autora tudelana, afincada en Canadá, funde versos, voz y música en su último poemario
Celia Carrasco Gil presenta 'Simas del aliento'
Pamplona
La poeta tudelana Celia Carrasco Gil presenta estos días en Navarra 'Simas del aliento', un libro disco en el que reúne sus nuevos poemas y una propuesta sonora creada a partir del recitado con su propia voz y de una composición musical original. La obra, que se abre con un preludio y culmina con una coda, composiciones interpretadas por voces de la Coral de Cámara de Pamplona, nace del proyecto creativo financiado por el Premio a la promoción del talento artístico que recibió del Gobierno de Navarra en 2024. El pasado día 17 presentó la obra en Pamplona acompañada de la consejera de Cultura, Rebeca Esnaola. El libro ha sido editado por Olifante.
Carrasco, que actualmente completa su doctorado en Humanidades Digitales en la Western University de Ontario, ha explicado que este trabajo surge de un proceso de investigación y creación desarrollado durante el pasado año. En el centro universitario donde investiga Carrasco conviven perfiles vinculados a la poesía, el arte digital, los datos y los modelos computacionales. En La Ventana de Navarra admite que “la inteligencia artificial está abriendo posibilidades, sobre todo de co-creación”, ha señalado, destacando el diálogo entre distintos métodos y disciplinas en el laboratorio.
'Simas del aliento' combina palabra, voz y música y se apoya en un universo poético que transita espacios naturales cambiantes. La autora reconoce la importancia del paisaje en su proceso creativo y explica que muchas imágenes del libro proceden del imaginario de las Bardenas Reales, un semidesierto que en otras edades de la Tierra estuvo cubierto por el mar. El recorrido poético evoluciona desde el desierto hacia el bosque, el cuerpo, el mar o incluso los glaciares canadienses. “El yo empieza a disolverse y a darse cuenta de que es parte de todo eso”, ha indicado al describir la escucha resonante desde la que trabaja.
La música ocupa un lugar relevante en la obra, aunque Carrasco no ha desarrollado una formación reglada en composición. Sí ha estudiado flauta travesera en la infancia y forma parte actualmente de la banda sinfónica de la universidad canadiense. Las melodías del preludio y la coda surgieron, según ha contado, en sus paseos matinales a través de la nieve hacia la universidad. Posteriormente fueron adaptadas por David Gálvez Pintado para seis voces solistas de la Coral de Cámara de Pamplona: Marta Huarte (soprano), Ana Olaso (mezzo), Aitziber Etxarri (alto), David Echeverría (tenor), José Antonio Hoyos (barítono) y Sergi Moreno-Lasalle (bajo). “Me he sentido muy agradecida y muy ilusionada con todo”, ha afirmado.
La voz propia ocupa asimismo un lugar central en este proyecto. Carrasco asegura que se escucha con naturalidad porque su escritura siempre incorpora la lectura en voz alta como parte del proceso. La obra recoge también las influencias literarias que la acompañan: Jorge Guillén, Clara Janés, Hugo Mujica, Edmond Jabès, Olvido García Valdés, Alfredo Saldaña, Luis Cernuda, Roberto Juarroz, José Ángel Valente, Chantal Maillard y Ada Salas, cuyas citas abren y orientan las distintas secciones del libro.
Celia Carrasco ha regresado unos días a Navarra para las presentaciones y visitas familiares antes de volver a Canadá y continuar con su trabajo investigador y creativo en el laboratorio universitario.