Mail Boxes: paquetería para pymes y particulares desde Navarra al resto del planeta
La franquicia, con sede en Pamplona, centra su valor en la gestión experta de tramites aduaneros
Eduardo Ojer, al frente de Mail Boxes en Navarra
Pamplona
Mail Boxes ha reforzado en los últimos meses su actividad en Pamplona con una apuesta clara por los envíos internacionales que requieren un conocimiento avanzado de los tramites aduaneros. Desde el centro ubicado en la Travesía de Acella 6, junto al parque de Yamaguchi, la franquicia presta servicio tanto a pymes navarras como a particulares que necesitan enviar mercancías a cualquier punto del mundo.
La nueva etapa de la franquicia comenzó a mediados de enero con la incorporación de Eduardo Ojer como responsable del centro. Tras una trayectoria profesional ligada al sector logístico por cuenta ajena, decidió dar el salto al emprendimiento a sus 51 años. "Llevo desde mediados de enero. Venía del mundo de la logística, pero siempre había trabajado por cuenta ajena y decidí dar un cambio radical y aceptar este reto en un sector que conozco bien", explica en una entrevista en La Ventana de Navarra.
Mail Boxes es una compañía de origen estadounidense fundada en 1980 y presente a nivel mundial a través de un modelo de franquicias. En Pamplona lleva funcionando desde el año 2005 y ahora refuerza su posicionamiento en un ámbito especialmente sensible del transporte internacional. "Nosotros ponemos al servicio del cliente la mejor opción del transporte, pero donde realmente aportamos valor es en la asesoría y el acompañamiento en todo lo relativo a la gestión documental en aduanas", señala Ojer.
Destinos remotos
Desde la franquicia se gestionan servicios de paquetería y mensajería con envíos de hasta 70 kilos a cualquier parte del planeta. Y en ese alcance a cualquier rincón del mundo insiste Ojer, incluidos destinos remotos y desde luego países fuera de la Unión Europea, donde la complejidad administrativa y el reto es mayor. "Cuando sales del ámbito comunitario, una buena gestión aduanera es clave. Cada producto requiere un tratamiento distinto en cuanto a documentación, embalaje y requisitos legales, y ahí es donde nos hemos especializado".
La empresa asesora también en cuestiones como el packaging específico para cada tipo de mercancía y en la contratación de coberturas de seguros adaptadas al valor real de los productos. "Hay mercancías de alto valor que no quedan bien cubiertas por los seguros tradicionales de transporte. Ofrecemos soluciones que transmiten más confianza y tranquilidad a las empresas que deciden importar o exportar", apunta.
El perfil del cliente de Mail Boxes se centra principalmente en pymes de sectores como el tecnológico, las artes gráficas, la automoción y el recambio, así como en el ámbito agroalimentario, especialmente cuando se trata de muestras o productos con plazos de entrega críticos. "Trabajamos mucho con empresas cuyos productos tienen un cierto valor y requieren un control exhaustivo para llegar a destino en tiempo y forma", ha explicado Ojer.
Comercio internacional de las pymes
El responsable de la franquicia considera que Navarra reúne condiciones favorables para el desarrollo de este tipo de servicios. "Es una Comunidad muy soportada en la pyme, que es nuestro cliente objetivo, y además es exportadora e importadora, con un balance comercial positivo que se mantiene incluso en un contexto internacional convulso".
La situación geopolítica actual también condiciona el día a día de la actividad logística. En las últimas semanas, algunos envíos a Oriente Medio se han visto afectados por la suspensión de vuelos. "Nuestra misión es estar informados en todo momento para trasladar a nuestros clientes una información actualizada y buscar alternativas cuando existen, porque muchos siguen teniendo negocio en esos países", explica.
Junto a la empresas, el centro atiende a numerosos particulares que necesitan enviar productos singulares o delicados al extranjero. "Tenemos muchos clientes que no saben a dónde acudir ni qué requisitos deben cumplir para enviar determinados productos. En el programa se plantean algunos ejemplos: "¿Y si queremos enviar un instrumento delicado, como un contrabajo, al otro lado del Atlántico? ¿Y si deseamos obsequiar con un jamón de calidad a un amigo en Extremo Oriente?" Son retos con los que disfruta Eduardo Ojer en su trabajo cotidiano. "Todo se puede hacer si se gestiona bien", asegura. En todos los casos, el servicio que se ofrece es de puerta a puerta, desde el origen hasta el destino final".