Últimas noticias Hemeroteca

El Frontex apuesta por incrementar la cooperación con los países de origen

El director adjunto de Frontex, Gil Arias, denuncia la implicación de las fuerzas armadas libias en las redes de tráfico de personas

()

24 horas después de la tragedia del naufragio de entre 700 y 950 inmigrantes en aguas del Mediterráneo mientras intentaban llegar a Europa, el director adjunto del Frontex, Gil Arias, asume que es imposible evitar estos dramas: "El Mediterráneo es inmenso y no es factible tener bajo control y vigilancia todas las zonas en las que puede haber viajes de inmigrantes y tratar de evitar que se produzcan tragedias" asegura en una entrevista en 'Hoy por Hoy'.

Gil Arias, director adjunto del Frontex / FRONTEX

La solución pasa por "una mayor cooperación con los países de origen y tránsito, buscando soluciones estables para estos países porque de otra manera, solo desde el lado europeo, poco se puede hacer". Gil Arias advierte que "las tragedias de las últimas semanas hacen que el panorama sea muy dramático" y recuerda que "2015 puede ser un año más mortífero que 2014". De momento, en el primer trimestre del año la cifra de inmigrantes que ha llegado a la Unión Europea supera con creces a las de los mismos meses del año pasado y Gil Arias tema que "con la llegada del verano los números se incrementan todavía más".

"El Ejército de Libia está involucrado"

Gil Arias explica que el gran problema para contener la llegada de inmigrantes que tratan de entrar a Europa de manera irregular es la situación en Libia. "Las autoridades internacionalmente reconocidas no son capaces de mantener el control sobre las mafias" explica. Pero además el director adjunto de Frontex reconoce que una parte de las antiguas fuerzas armadas está involucrada en el tráfico de seres humanos: "a veces ellos mismos conducen a los inmigrantes hasta las embarcaciones y luego, una vez sus pasajeros han sido rescatados, recuperan las embarcaciones en el mar para volverlas a utilizar.

Sobre el perfil de los inmigrantes que caen en manos de estas redes no ha habido cambios, explica Arias: "son fundamentalmente ciudadanos que provienen de zonas de guerra o inestabilidad, especialmente del cuerno de Africa, Somalia, Malí, Gambia, aunque la mayoría siguen siendo ciudadanos de Afganistán y Siria."

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?