La revolución del respeto
Soledad Gallego-Díaz reflexiona sobre la elección de Pedro Sánchez como candidato a presidente del Gobierno y el lugar predominante que ocupa el patriotismo en el discurso de los partidos

Madrid
Pedro Sánchez se presentó ayer en Madrid como candidato socialista a presidente del Gobierno en las próximas elecciones generales con un discurso en el que reivindicó fundamentalmente tres cosas: el patriotismo cívico, el proceso de Transición de 1978 y la actualización de las señas de identidad socialdemócratas. Sánchez tocó muy pocos recursos emocionales. Realmente, no le va a resultar fácil al Partido Popular acusarle de extremista porque el tono del candidato socialista es esencialmente moderado. Sánchez no parece dispuesto a dejar a Mariano Rajoy la reivindicación de España (de hecho, el escenario estuvo ocupado buena parte del acto por una enorme imagen de la bandera nacional) ni a Pablo Iglesias la de un patriotismo basado en los derechos y no en las identidades.

Soledad Gallego-Díaz / CADENA SER

Soledad Gallego-Díaz / CADENA SER
Da la impresión de que todos los líderes políticos se preparan para una campaña en la que el tema del patriotismo, de una manera o de otra, vaya a ocupar un lugar importante, quizás como segundo acto de las elecciones autonómicas catalanas. No sería una buena noticia, porque todas y cada una de las Comunidades tienen que tener tiempo y espacio para hablar de los otros muchos problemas que padecen. Ojala Sánchez consiga atraer la atención sobre uno, novedoso y llamativo, que él mismo introdujo ayer en la agenda: lo que llamó la “Revolución del respeto”. Ojala consiga darle vida porque el dirigente socialista tiene mucha razón en que esa es la revolución que más necesita este país: respeto al ciudadano.

Soledad Gallego-Díaz
Es periodista, exdirectora del periódico 'EL PAÍS'. Actualmente firma columnas en este diario y publica...




