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Viernes, 20 de Septiembre de 2019

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Nuevo recibo de la luz: Voy a contar mentiras…

Soy uno de los afortunados que tiene operativo el nuevo contador inteligente. Y como estoy acogido a la tarifa regulada (PVPC) y me han dicho que podré elegir cuándo consumo más o menos en función del precio – aunque no esté plenamente en vigor hasta octubre - , he decidido comenzar a ensayar para dar ejemplo…

Me he puesto un “despertador” en mi móvil a las 20,15 para que no se me olvide entrar cada día en la web de Red Eléctrica de España (REE), naturalmente antes de cenar, y ver y estudiar detenidamente a qué precio estará la energía el día siguiente, hora a hora. Quiero bajar mi factura cueste lo que cueste: por pura economía doméstica, por ser defensor de las buenas prácticas de consumo responsable y por cuidar el medio ambiente.

Sé que los precios y los horarios baratos y caros variarán de un día para otro. Da igual. Sé que alrededor de las 5 de la madrugada está habitualmente el precio más económico: Da igual. Estoy dispuesto a poner el despertador todos los días a esa hora para levantarme y darle al botón de encendido del lavavajillas y la lavadora. Y también voy a hacer lo imposible para no abrir el frigorífico, el electrodoméstico que más consume - alrededor de las 22,00, que es la hora punta de precios más altos. De 9 a 12, ¡candado!. ¡Mecachis, me coincide con la cena!

Incluso estoy dispuesto a amontonar platos, cacerolas, sartenes y ropa blanca y de color cada semana y aguantar hasta el sábado o domingo, que parece que es cuando los precios bajan en la “bolsa” eléctrica.

Soy consciente que tomando todas estas medidas “profilácticas” para no enfermar del “mal del recibo de la luz” – somos el cuarto país con la energía más cara –, al final podré conseguir un importante ahorro: de unos 70 céntimos/mes de euro si pongo la lavadora a la hora “low cost” y algo similar si hago lo mismo con el lavavajillas: ya que me levanto, ¡qué más da, pongo las dos a funcionar!

Me planteo incuso poner un programador para que el frigo deje de “chupar” energía en las horas más caras. Y, naturalmente, para mantener la coherencia ahorrativa, en mi casa quedarán absolutamente prohibidas ciertas prácticas: No poner a funcionar a determinadas horas, desde por la mañana y hasta bien entrada la madrugada, secadoras, aspiradores de gran potencia, hornos o calefactores.

Las series me las pienso grabar todas para no poner la tele por la noche, que se dispara la factura: Mi DVD grabador gasta menos y luego las veré en horas valle…

Me ha dicho un amigo, que sabe mucho de esto, que con estas “buenas prácticas”, a todas luces eficientes, voy a ahorrar cada año alrededor de 20-25 euros. Es decir, la “República de mi casa” dejará de ser ineficiente.

Y en el Ministerio de Industria, al que he pedido también asesoramiento, me confirman: “Tendrás un ahorro en la factura”. Todo ello, incluso, descontando el gasto extra de energía que tendré cada día por el uso del ordenador en una hora “pico”, que es cuando dedicaré no menos de 15 minutos a ver en www.ree.es los precios de mañana. Contando incluso el tiempo que dedicaré a la realización y análisis de los cuadrantes que iré elaborando para estudiar las estadísticas por semanas, meses, estaciones, épocas de vacaciones, etc. Todo sea por arañar algún céntimo más a mi ahorro.

Hay que conseguir bajar la factura de la luz, dejar de ser un país tan caro y, sobre todo, dejar de ser consumidores tan ineficientes. ¡Y mira que se han esforzado compañías eléctricas y gobiernos sucesivos por conseguirlo!.

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Cadena SER

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