Humanos de carne y contraseña
Sobre las contraseñas, la seguridad y la inquitante sensación de que los dueños de las llaves los saben todo de nosotros
Madrid
El día a día está minado de contraseñas que abren y cierran caminos. La vida se interrumpe a cada momento para introducir una ensalada de signos, números y letras que nos permiten hablar por teléfono, acceder a contenidos, recibir señales, sacar dinero, pertenecer a una red social...
Ya hace tiempo que se derrumbó la ilusión de un mundo de puertas abiertas. La palabra "seguridad" ocupa los primeros puestos en la lista de prioridades. Eso tiene un precio.

Severino Donate
Llegó a la SER en 1989. Ahora hace reportajes.




