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Jueves, 02 de Abril de 2020

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PROGRAMA ESPECIAL DE 'HORA 25' DESDE BOGOTÁ

Colombia no se resigna: "El proceso de paz es irreversible"

Víctimas, políticos, asesores y la guerrilla coinciden en que no hay marcha atrás en la paz

La campaña de odio y la refriega política, claves en el ajustado rechazo al acuerdo

Colombianos reaccionan tras escuchar los resultados del plebiscito

Colombianos reaccionan tras escuchar los resultados del plebiscito / LEONARDO MUÑOZ (EFE)

Los colombianos se preguntan qué ha pasado. Y se lo deben preguntar sobre todo ese cerca del 63% que el domingo decidió quedarse en casa y no ir a votar en el plebiscito que debía refrendar los acuerdos de paz alcanzados entre el gobierno y la guerrilla de las FARC. Es cierto que la alta abstención en Colombia es un hecho habitual, este país está en la lista de los más abstencionistas, pero es que los colombianos debían tomar la decisión más importante del último medio siglo y la gran mayoría decidió no participar. Quizás es verdad también que se movilizan mejor las emociones negativas que las positivas, podemos recordar el Brexit. Aquí el rechazo radical a las FARC ha jugado un papel determinante. La posibilidad de verles sentados en las instituciones o sin cumplir penas de cárcel ha pesado en muchos colombianos.

El ‘no’ al plebiscito sume a este país en la incertidumbre. Nadie había pensado en un plan B, ni el gobierno, ni las FARC, es más, durante el proceso habían insistido en que si no ganaba el ‘sí’ no habría renegociación.

Ahora nadie sabe qué va a pasar. De momento buenas intenciones por todas las partes. Los negociadores van camino ya de La Habana para reunirse, de nuevo, con la guerrilla. Hay pleno parlamentario, hay mano tendida por parte de Santos, hay moderación por parte de Uribe, hay voluntad de la guerrilla de seguir trabajando para la paz, pero de momento solo son palabras.

Mantener la esperanza

Clara Rojas, secuestrada durante seis años por las FARC, votó a favor del acuerdo de paz. El viernes habló en ‘Hora 25’, su voz estaba llena de esperanza por la paz, de sueños de futuro. Hoy Rojas, después del varapalo del resultado, se ha mostrado positiva. “Durante mi secuestro aprendí a ver el vaso medio lleno. Hay que seguir pensando que se puede, han pasado cosas valiosas”, ha explicado en los micrófonos de la SER. “Lo positivo es que los que ganaron refrendaron su idea de paz pero no esperaban ganar y no tenía hoja de ruta para el país. Las declaraciones de Santos y Uribe desde Medellín manifestaron un tono conciliador que no es habitual, han sido responsables y espero que sigan así de prudentes”, ha añadido.

Clara Rojas conversa con Àngels Barceló durante su entrevista en 'Hora 25' / CADENA SER

¿Se puede entender este resultado?

“Se puede entender el “no” pero el error fue no escuchar a sus partidarios con cuidado y pensamos que esas ideas eran una perogata y era el sentimiento de mucha gente”, ha explicado Rojas. “Había un sentir que no se resolvió en su momento, no se prestó atención a sus peticiones. Si la gente hubiera pensado que se tenía en cuenta sus ideas y hubiera cambiado su voto. La crítica de la justicia era válida”.

Rojas cree que toca seguir y que hay que introducir a nuevos agentes en el equipo negociador. “Uno de los problemas fue la falta de pedagogía, no se explicaba, no se dialogaba con la gente que es lo que querían, dialogar. Faltó diálogo y la comunicación falló. Había que explicar el alcance de los acuerdos”, defiende Rojas, que cree que es posible sentar a todos en la misma mesa.

A pesar de todo, del duro golpe, Clara Rojas mantiene su esperanza en un futuro de paz para su país. “Desde ayer he estado escuchando todos los análisis y he llegado a una conclusión: no podemos quedarnos llorando, hay que buscar la alternativa. Confio en el presidente y aunque esté sufriendo tiene las herramientas para generar alternativas. Tengo confianza”.

La guerrilla, la gran incógnita

Sus dirigentes esperaban ayer en La Habana el resultado del plebiscito. Su líder Timochenko ya dijo anoche que mantenían la voluntad de seguir avanzando hacia la paz. La negociación para llegar a los acuerdos ahora rechazados ha durado más de cuatro años y la posibilidad de que la guerrilla cambie en algo su postura dentro de una negociación parece poco probable.

El máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Rodrigo Londoño Echeverri / EFE

Julio Sánchez Cristo, de Doble W, emisora de Prisa Radio, ha entrevistado al líder guerrillero. “El resultado del plebiscito no significa que se ha perdido la batalla por la paz. Esto nos llena de más entusiasmo, nos compromete mucho más, hay diversas lecturas y hay que analizarlas para ver qué hay que rectificar. Pero la perspectiva de la paz continúa", ha declarado. Según Londoño Echeverry, uno de los puntos que hay que revaluar del proceso de paz es la polarización, de la cual dice que está promovida en gran parte por los medios de comunicación. "Se siente más emocional que racional, incide mucho en las opiniones de la gente".

Para la guerrilla, los resultados se dan porque los colombianos "no entendieron que era votar por la posibilidad de abrir unos espacios más amplios a la democracia, pensaron que era avalar la política antipopular del Gobierno". Sin embargo, señala que la paz sigue siendo el objetivo y que este no se perderá mientras haya voluntad de las dos partes.

Las diferentes voces de la política

El exalcalde de Bogota, Antanas Mockus, y la exministra del partido Conservador, Marta Lucía Ramírez, han debatido en el programa mostrando las diferencias que han separado al pueblo colombiano. En un diálogo respetuoso y calmado, ambos políticos han mostrado sus argumentos. Ramírez ha lamentado que el gobierno excluyese a otras voces de las negociaciones. “Lograr una paz verdadera no es solo silenciar las armas de las FARC”, ha apuntado Marta. “El gran error fue que el gobierno se tomó la negociación como la negociación del gobierno de Santos y no representaban a toda la sociedad. No se puede ignorar todo eso si buscas una paz duradera, ahora se va a escuchar a toda la sociedad. Santos ha pasado 6 años negociando con las FARC pero no con el resto de la sociedad”, ha lamentado la exministra.

El exalcalde de Bogota, Antanas Mockus, y la exministra del partido Conservador, Marta Lucía Ramírez, durante su debate en 'Hora 25' / CADENA SER

Antanas, defensor del “sí”, cree que nadie ha planteado “patear el tablero” todavía y que queda camino. “Hay que reformar la cultura para reformar la ley. No hay justicia sin reformas”, ha argumentado el exalcalde de Bogotá. Mockus ha lamentado el uso que se ha hecho del miedo señalando que si se votaba a favor del sí Colombia se convertiría en Venezuela y la izquierda tomaría el país.

Pero Marta Lucía lo ve diferente, cree que Santos se equivocó planteando que era todo o nada y amenazando con el regreso del terrorismo. “Eso es manipulación”, ha criticado. “Me hubiera gustado que hoy fuese fiesta nacional y hubiéramos ganado todos, pero la exclusión de otras voces fue una equivocación. Se podría haber votado por cada capítulo de la negociación, dar alguna opción intermedia. Hay que cambiar de estrategia para el futuro y enamorar a la gente con una negociación equilibrada porque esta estaba en el lado de las FARC”, ha apuntado la conservadora ante Antanas Mockus, que a pesar de todo cree que la paz es irreversible. “Hay que respetar los ritmos y no presionar al gobierno. No hay que exagerar los sentimientos”. En eso ambos políticos coinciden. “Se puede llegar a un acuerdo si se entiende lo que ha fallado. La paz no se impone, se conquista con argumentos”, ha concluido.

Una batalla política

Enrique Santiago está entre enfadado y desolado. Este asesor jurídico de las FARC en las negociaciones con el gobierno colombiano no entiende cómo el enfrentamiento político ha ganado esta batalla. “Ha habido una campaña de desinformación brutal, nadie se opondría a un acuerdo tan equilibrado, lo dicen todas las organizaciones y organismos internacionales. No se ha estado debatiendo sobre la paz, sino ha sido una batalla política entre Uribe y Santos. Se han inventado argumentos lamentables. Lo del castrochavismo, los impuestos, la impunidad…”. Santiago cree que no se puede someter a referéndum esta decisión si persiste la propaganda de guerra y esa fuerte campaña de odio.

También está convencido de que las conversaciones no se han roto ni se van a romper. “Romper sería infringir la Constitución colombiana. La Corte ya dijo que el plebiscito no era necesario y no tenía efecto jurídico, solo político. Ha sido un gravísimo error político por en el enfrentamiento entre líderes”, reitera mientras pone en valor el ejemplo de un pacto que ha sido respaldado por la ONU y la Corte Penal Internacional. “El proceso no se va a romper porque las dos partes ahora no tienen voluntad de pelearse”, apunta.

Santiago critica duramente la comodidad de los que se han opuesto al acuerdo. “Los que han votado ‘no’ han sido los que han visto la guerra por los telediarios en las grandes ciudades con aire acondicionado. Las provincias de las víctimas han votado por la paz. Es muy cómodo votar en contra cuando tus hijos nunca van a ir a la guerra”. Y no duda en culpar a Uribe. “El Centro Democrático se ha unido a la Conferencia Episcopal para sembrar dudas al respecto. Eso ha tenido una consecuencia muy importante en una parte de la población ignorante. Si se han llenado la boca diciendo que las víctimas están en el centro del acuerdo, ahora es el momento”, sentencia.

Víctimas, políticos, asesores y la guerrilla coinciden en que no hay marcha atrás en la paz. Colombia no se resigna. 

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