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Sábado, 28 de Marzo de 2020

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PRIMAVERA SOUND 2018

Los Arctic Monkeys se aficionan al arranca-para en el Primavera Sound

La banda de Alex Turner alterna sus grandes éxitos guitarreros con las baladas del último disco

El homenaje sinfónico de Jane Birkin a Serge Gainbourg se convierte en otro de los grandes momentos del festival

Alex Turner, líder de la banda británica Arctic Monkeys, durante su concierto de este sábado en el festival Primavera Sound.

Alex Turner, líder de la banda británica Arctic Monkeys, durante su concierto de este sábado en el festival Primavera Sound. / SERGIO ALBERT (PRIMAVERA SOUND)

El giro estilístico de los Arctic Monkeys atraerá a nuevos fans y, probablemente, acabe convirtiendo a Alex Turner en un crooner legendario. Pero a día de hoy, con Tranquility Base Hotel & Casino recién salido del horno, no hay duda de que su público sigue prefiriendo las canciones de su etapa anterior. Para muestra, un botón: su concierto de este sábado en el Primavera Sound ha sido un constante arranca-para en el que la gente enloquecía con los hits más guitarreros y, en cambio, desconectaba con las canciones del último disco, ¡aprovechando para hablar!

El inicio fue una auténtica avalancha porque empezaron con la flamante Four Out Of Five, pero a continuación soltaron los mayores torpedos de sus primeros discos: Brianstorm y I Bet You Look Better On The Dancefloor. ¡Euforia colectiva! Dos temas de menos de tres minutos que por si solos ya justifican la presencia de la banda de Sheffield en lo más alto de cualquier cartel y que, además, crecen con los años.

La soberbia Why'd You Only Call Me When You're High sirvió como puente para volver a su último álbum y el Alex Turner postadolescente volvió a convertirse en una especie de viejoven enganchado a las baladas de Elvis Presley: One Point Perspective, Cornerstone, Tranquility Base Hotel & Casino, She Looks Like Fun...

El público agradecía cualquier zarpazo a la guitarra y los Arctic Monkeys, conscientes de que eran la mayor atracción del festival, contentaron a sus fans con Crying Lightning, Arabella o Do I Wanna Know. Y aunque acabaron con R U Mine? hubo arranca-para hasta el final, por lo que la sensación general fue de que, pudiendo haber ofrecido una gran orgía, quisieron optar por la contención.

Divas de ayer y hoy

Al margen de los Arctic Monkeys, en el Parc del Fòrum también brillaron unas cuantas divas de la canción: Jane Birkin, Lykke Li, Lorde, Christina Rosenvinge, Victoria Legrand (Beach House), Rachel Goswell (Slowdive)...

Jane Birkin, durante su actuación en el Primavera Sound 2018. / ÉRIC PÀMIES (PRIMAVERA SOUND)

Jane Birkin logró romper por completo la rutina de un gran festival como el Primavera Sound. A sus 71 años y compartiendo escenario con una orquesta sinfónica de más de 40 músicos, la cantante anglofrancesa dio un amplio repaso a su último disco, Birkin/Gainsbourg: le symphonique, en el que revisa algunas de las mejores canciones que Serge Gainsbourg compuso para ella. Un delicioso homenaje delicia que mantuvo a miles de personas en silencio durante más de una hora (¡algo inaudito!), convirtiéndose en uno de los grandes momentos del festival.

Las propuestas de la sueca Lykke Li y de la neozelandesa Lorde exploran otros caminos. Ambas llevan años instaladas en la delgada línea que separa el indie del mainstream, una zona en la que se mueven con soltura y que les permite no renunciar a absolutamente nada: guitarras, temas bailables, coreografías...

Con el aval de haber poblado todas las listas de lo mejor de 2017, Lorde aprovechó el prime time del festival para hacer saltar a miles de personas con Supercut o Green Light. Pero Lykke Li tuvo que competir con el regreso triunfal de los británicos Slowdive, grandes referentes del shoegaze que, trás un parón discográfico de más de 20 años, acaban de volver en plena forma y, de hecho, ofrecieron un concierto sublime en el que apenas se notó el salto temporal entre canción y canción.

Pero aunque están rodeadas de una propuesta cada vez más diversa, con escenarios dedicados solo a la electrónica y una notable presencia de estrellas del hip hop de EE UU, las bandas guitarreras han seguido manteniendo su estatus.

El concierto de Beach House generó una deliciosa atmósfera de dream pop que confirma a los de Baltimore como una de las realidades más solventes del indie. Y abiendo el escenario en el que horas más tarde tocarín los Arctic Monkeys, los jóvenes Car Seat Headrest se reivindicaroncon perlas de indie rock a lo Weezer, como Nervous Young Humans o Fill In The Blank, pero también con himnos que recuerdan a Oasis —nada más y nada menos— como Drunk Drivers/Killer Whales.

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