Basta ya de tanta muerte
En apenas 15 míseros kilómetros, niños, adolescentes, mujeres y hombres mueren ahogados a centenares todos los años

Madrid
Diecisiete personas murieron ayer en el Estrecho de Gibraltar, y otras 17 están desaparecidas, que es tanto como decir que ya son pasto de los peces. En apenas 15 míseros kilómetros, niños, adolescentes, mujeres y hombres mueren ahogados a centenares todos los años. Ahí mismo, a tiro de piedra de los chiringuitos playeros donde la opulenta Europa se toma unas cañas y unas puntillitas, mientras nuestros hijos juegan al sol antes de merendar.
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Es inconcebible que los gobernantes de cualquier pelaje, desde el fascista Salvini al progresista Sánchez, sigan viendo a pocos metros esta tragedia un día sí y otro también sin que sus gobiernos tomen medidas para evitar, o al menos paliar, esa tragedia inhumana que a todos nosotros debería exigirnos un compromiso que no asumimos. Es posible que las soluciones sean muy difíciles, muy complejas y muy caras, pero no es de recibo que tenga que producirse una tragedia tan simbólica como la del pequeño Aylan Kurdi en aquella playa turca, tres añitos tenía la criatura, o la salvajada de la patera de ayer en nuestras costas para que suene la alarma de que así no podemos seguir y que hay que poner manos a la obra, en serio, para acabar con semejante sindiós. ¿Qué hacen los 20.000 efectivos de la Armada? ¿Qué urgente misión cumplen en sus limpísimas naves? ¿Qué tal si salvaran vidas?




