Últimas noticias Hemeroteca

Miércoles, 23 de Octubre de 2019

Otras localidades

Guerra sin cuartel en la derecha

Josep Ramoneda analiza la lucha, tras los debates electorales, entre Rivera y Casado por el liderazgo de la derecha, con el golpe de efecto de hoy del fichaje por parte del partido naranja de Ángel Garrido, expresidente de la Comunidad de Madrid por el PP

Dos días de debate electoral con más ruido que nueces, dejan una noticia y dos preguntas. La noticia: el desgarro de la derecha. Después de una larga campaña en que parecían ir de la mano contra el enemigo común, Pedro Sánchez, un Albert Rivera cada día más descontrolado se ha lanzado a por Casado sin contemplaciones. Y, por si quedaba alguna duda, el día después, en una maniobra mantenida en secreto hasta el último momento, el expresidente de la Comunidad de Madrid por el PP, Ángel Garrido, se ha pasado a las filas de Rivera. Guerra sin cuartel en la derecha: este es el balance final de la doble cita televisiva y previsiblemente la noticia de cierre de la campaña electoral.

Ante lo cual se impone una primera pregunta: ¿Hay que deducir de esta pelea repentina que Rivera y Casado dan por perdida la batalla contra Sánchez y ya solo aspiran a salvar los muebles cada uno por separado a costa de quitarse votos entre ellos? ¿O simplemente, hay que recurrir a la condición humana: Albert Rivera no ha podido contenerse, es su carácter?

La segunda pregunta es sobre la insoportable banalidad de estos debates. Con la sustitución de Mariano Rajoy por Pablo Casado se ha completado la renovación generacional. Y algunos ponen en duda la competencia de los nuevos liderazgos. Pero lo que ocurre aquí no es diferente de lo que pasa en otros países: el trumpismo ha hecho estragos en las derechas occidentales. Y si vamos a las causas no podemos obviar que estamos en un universo comunicacional completamente distinto del que configuró las democracias de postguerra. No es lo mismo debatir para los medios tradicionales que para las redes sociales, en que el impacto de la simpleza no deja espacio para las ideas. Y solo Pablo Iglesias evitó caer en la tentación.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?