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Elton John supera a Queen: subidón de música, drogas y sexo

El músico británico presenta en el Festival de Cannes 'Rocketman', su biografía autorizada que protagoniza Taron Edgerton

Elton John, junto a David Furnish y Taron Egerton / ()

"Soy adicto al alcohol. Soy adicto a las drogas. Soy adicto a la cocaína. Soy adicto al sexo". Así comienza Rocketman, la biografía de Elton John. Una película totalmente autorizada por el músico, que ha venido hasta la Croisette a presentarla junto al equipo, con el que ha colaborado estrechamente. Presentada fuera de concurso, Rocketman ha sido un subidón de estrellas y de drogas después de varios días dedicados a la necesaria crítica social.

Después del éxito taquillero y en la temporada de premios de Bohemian Rapsody, había mucha expectación por ver qué tendría de nuevo otro biopic de un músico que, como Freddy Mercury, ha tocado las drogas, el alcohol y las orgías. Lo cierto es que todo es diferente en Rocketman y bastante mejor. A la cinta sobre Queen la mataba el querer abordar a todos los públicos, con lo que se suprimía las escenas más locas y polémicas de la vida de Mercury. Era un biopic hecho a medida por el resto de la banda y eso hacía que no hubiera una mirada, tan solo las canciones de la banda.

En el caso de Elton John, la manera desinhibida en la que se comporta el cantante y la libertad de los creadores han sido clave para hacer una película que no blanquea al personaje. "Nuestro primer objetivo era contar una historia que fuera una celebración, pero sin convertir en dios a Elton John, sin convertirle en alguien perfecto. Queríamos mostrar a un ser humano, con todos sus planos y niveles. Hemos tenido a gente muy valiente para conseguir esta historia. Elton estaba de acuerdo con contar la historia de esta manera", confesaba el protagonista.

Sus demonios están en primer plano, también sus adicciones, su familia extravagante y sus discusiones furibundas con sus parejas, su mánager y su madre, una brillante Brayce Dallars Howard que, encima se ha adueñado de la rueda de prensa. "La industria está cambiando rápido, con el streaming, pero lo que sigue haciendo que la gente vaya al cine es un gran espectáculo. Vas al cine por la experiencia, no para ver algo que puedes ponerte en casa. Por supuesto, las historias de músicos son puro espectáculo. Sería una pena ver esta película solo", promocionaba la actriz la cinta, al ser preguntada precisamente por si el mercado ya estaba saturado después de Bohemian Rapsody.

Pero volvamos a por qué Rocketman merece más éxito que Bohemian Rapsody. Hay una mirada, como decíamos, hay respeto hacia el personaje y hay una diferencia de género y es que el director, Dexter Fletcher, -el mismo que terminó la película de Queen tras el despido Bryan Singer- la ha convertido en un vibrante musical. Esta apuesta por el género hace que el tiempo se pare, que se suspenda la literalidad de la vida del artista británico, además de aportar mucha mayor creatividad visual. Tenemos a un Elton John niño cantando en su barrio o al cantante que parece despertar del coma, después de un intento de suicidio, bailando en el hospital. "El musical te da unos momentos ficiticios o reales y los actores abren el corazón de la historia. Es como la ópera que hace que uno esté pegado a la silla", explicaba el director.

Paramount apuesta fuerte por esta historia que se estrenará con calificación R por su contenido sexual y de consumo de drogas. Aún así la expectación es alta. La interpretación de Taron Edgerton es mucho más sobresaliente y trabajada que la del oscarizado Rami Malek, que no cantó una sola canción de Queen. El británico, que se dio a conocer por su papel de espía choni en Kingsman, canta y baila y se mete en la piel de Elton John sin prótesis. "Es una de las personas más creativas que he conocido, no tiene integridad y pasión. Me ha permitido adentrarme en su vida, mi novia y yo nos fuimos a pasar unos días con él antes del rodaje. Me ha permitido conocerle alejado de toda la pompa y ceremonia de su vida", decía el actor.

Edgerton se ha hecho amigo de Elton John. En la alfombra roja de Cannes no se separaron ni un minuto. El cantante vestía una chaqueta negra que llevaba en la espalda bordado en lentejuelas plateadas el título de su canción "Rocket Man", que da nombre también a la película. Los dos se emocionaron, como explicaba el actor en una rueda de prensa en la que ha vuelto a llorar un par de veces. "Anoche fue uno de los mejores días de mi vida. Vi un trabajo mío del que me siento muy orgulloso, no es el típico biopic que va en orden cronológico, nos permitimos algunas licencias, también usar la fantasía. Ha sido maravilloso y quiero dar las gracias por haber hecho feliz anoche a un joven como yo y haber hecho feliz a una estrella de setenta años".

El otro actor protagonista es Richard Madden, uno de los hombres de moda en Reino Unido, tras el éxito de Bodyguard, la serie de Netflix que protagonizaba. De él se ha dicho que podría ser el sustituto de Daniel Craig en James Bond. "Es fantástico que me metan en esa lista y formar parte de la conversación, pero son solo habladurías y supongo que en una semana ya se empezará a hablar de otro", decía Madden que interpreta al que fue pareja y después mánager del cantante, con quién tuvo una relación de amor tóxico. "Cuando nos acercamos a este personaje fue alejándonos de la imagen de un personaje maquiavélico. No hay malos y buenos en esta película, son dos personas enamorándose y haciéndose cosas un poco malas", decía Egerton.

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