Últimas noticias Hemeroteca

Miércoles, 23 de Octubre de 2019

Otras localidades

¿Se puede vivir una semana sin plásticos?

Es lo que propone la iniciativa Zero Waste. Alba García, de Greenpeace, cuenta que les ha resultado imposible con algunos productos como la pasta de dientes

Con una producción mundial de plásticos disparada en los últimos 50 años, cada año acaban en el mar ocho millones de toneladas de contaminación plástica. El 40% de los plásticos que se producen son para envases de un solo uso. Un estudio de la Universidad de Newcastle y WWF concluye que cada persona come el equivalente a una tarjeta de crédito en plástico cada semana, unos cinco gramos.

Ante esta crisis ambiental, la iniciativa Zero Waste se ha propuesto hacer boicot al plástico que envuelve los alimentos. La propuesta de “Zero Waste” o “residuos cero”, es dejar de consumir durante una semana todos los productos con exceso de envoltorios de este material que acaban siendo residuos. Alba García, bióloga responsable de la campaña de plásticos de Greenpeace, lleva tiempo intentándolo, pero asegura que ha sido muy complicado. “En cuanto nos ponemos a mirar nuestra lista de la compra nos damos cuenta de que hay muy pocas alternativas sin plástico, por lo menos en los supermercados que conocemos”.

Los productos más difíciles de encontrar a granel sin envases de plástico son algunos productos de higiene como la pasta de dientes. “La única alternativa es que te lo hagas en casa”, asegura Alba. Cuando analizamos lo que tenemos en casa nos damos cuenta de que hay mucho más plástico del que pensamos en todo lo que nos rodea. “Desde el detergente de la lavadora al champú, las especias… la mayoría de las cosas son desechables. Ese es el problema, que estamos dentro de una cultura de usar y tirar que lo único que hace es generar residuos, y no podemos generar residuos de forma infinita”.

Una de las luchas de Greenpeace es la de conocer las cifras reales de consumo de plástico en España. Las cifras con las que cuenta la organización muestran algunas tendencias como que “cada día se ponen en circulación 50 millones de envases de bebida entre latas, botellas y bricks, de los que solo se recuperan 20, por lo que los otros 30 pasan directamente a contaminar el medio ambiente”, explica la bióloga.

Alba García insta a los consumidores a utilizar envases reutilizables. Lo más sencillo es empezar por los productos frescos, porque en los mercados podemos ir con nuestro propio envase, explica. Ella misma lleva su tupper a la pescadería para llevarse los productos con residuo cero, pero cree que todavía hay que dar más pasos para que estas costumbres se instalen en la sociedad como ya está ocurriendo con las bolsas reutilizables.

“Otro de los problemas en este incremento de los alimentos envasados es nuestro estilo de vida rápido en el que no tenemos tiempo de planificarnos y con tiempo ir con la tienda que tenga los productos a granel”. Hay tiendas que venden detergente a granel para rellenar el envase que ya tenemos y con un precio muy parecido al del supermercado habitual, asegura Alba.

En algunos casos, reconoce, es más caro comprar los productos naturales, pero “en general no tiene por qué serlo”. E insiste en que el esfuerzo no solo debe venir desde el punto de vista personal del consumidor sino también de la oferta de productos. Es necesario “un compromiso de la industria y de los gobiernos” para que las cosas cambien. Alba pone el ejemplo de la ley que prohíbe las bolsas desechables gratuitas en el supermercado, que a su juicio se queda muy corta porque da lugar a que se pongan a la venta bolsas compostables que también pueden llevar plásticos.

La nueva directiva europea que entrará en vigor en julio ya incluye más productos como los vasos, platos y pajitas desechables, “pero aun así el grueso de envases todavía no está reflejado. Obligan a una reducción significativa”, pero sin definir lo que eso significa. Greenpeace ha elaborado un ránking de los supermercados en función de su lucha contra los envases de plástico que revela que todavía falta mucho por hacer.

Alba cuenta que en su experiencia empezar a consumir sin plásticos es frustrante al principio porque no puedes comprar casi nada sin envase. “Tienes que ir mirando a tu alrededor para ver qué puedes consumir”. “Es un compromiso de cada uno llevar nuestro propio envase, pero también del establecimiento el darnos esa opción”, subraya. En el caso de cosas como los líquidos, se pueden buscar tiendas a granel, pero si desde los propios supermercados ofrecieran la oportunidad de depositar el envase para ser reutilizado se facilitaría mucho el consumo responsable.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?