Últimas noticias Hemeroteca

Jueves, 12 de Diciembre de 2019

Otras localidades

Su memoria histórica

Tanto criticar a la memoria y la derecha no se desprende de ella

A veces dos personas se caen mal, se repelen. Se critican, y lo hacen tanto que, al final, se casan. La derecha empezó muy mal con la memoria histórica y ahora, sin que se dé cuenta, no puede desprenderse de ella. Ocurre que no lo llaman memoria histórica, que esas son palabras de rojos. Es otra memoria, selectiva, que acaba siendo, al cabo, lo que tanto critican: no desprenderse del pasado. Desde la Reconquista, que no fue tal, a las cartillas de racionamiento.

Es Abascal quien, en sus intervenciones, trae al presente frases del fundador de Falange y, en ese caso, no se queja de que se hable de Franco y de sus colaboradores. Pero los de la memoria, son otros. El alcalde de Madrid se ha puesto a quitar placas de republicanos fusilados pero eso no es detenerse en tiempos que ya pasaron. Eso es otra cosa. Mirar al futuro.

La memoria histórica es lo que hacen los otros cuando proponen que se dé en España lo que se dio en otros países al acabar sus dictaduras. Si es el PP el que remite a aquella época es otra cosa. A pesar de que las referencias se hagan sin indirectas, con los paralelismos que usa José María Aznar y que recuerdan -las recuerda él- a otras épocas.

Desde la guerra civil, dice Aznar mientras critica a los que, dice, no dejan de hablar de las cunetas. Es curioso: que aunque hayan pasado tantos años, siguen sin ver las cunetas. Esa es la memoria histórica de los rojos, que quiere recuperar los odios. Lo suyo es otra cosa. Por eso hablan del futuro con ese optimismo.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?