A vivir que son dos díasEl antropólogo inocente
Historia
Viajamos con Jacinto Antón por el Norte de Inglaterra

Esa maldita pared

El Muro de Adriano como símbolo de los intentos del hombre por separarse de sus semejantes

Muro de Adriano / .

Madrid

Nuestro antropólogo inocenteJacinto Antón, se fue a las tierras de Northumbria (Reino Unido) para acompañar al escritor Santiago Posteguillo en la presentación de “Y Julia retó a los dioses” (Planeta), que novela la biografía de Julia Domna, la esposa del emperador Septimio Severo y madre de los coemperadores Caracalla y Geta.

Aprovechamos la circunstancia e invitamos al periodista Guillermo Altares, que ha escrito en varias ocasiones sobre el tema que nos ocupa. Adriano ordenó construir el muro que lleva su nombre en el año 122 y las obras concluyeron en el 132. Tiene una longitud de 117 kilómetros y une las costas de Britania.

Cuenta Altares que el motivo de su construcción no está del todo claro o más bien, que hay varios motivos. Es un muro defensivo, pero también funciona como frontera, aunque quizá su fin último era marcar los límites del Imperio Romano.

En los alrededores del muro se dieron cita ciudadanos de todas las partes del mundo conocido: desde hispanos (hubo una centuria asturiana allí asentada) hasta africanos, pasando por germanos y galos. Al norte habitaban los pictos y los caledonios, pueblos muy diferentes a los que habitaban dentro de los límites del Imperio.

Con el paso del tiempo al Muro de Adriano se le ha intentado dar significaciones que no tenía. Nunca, por ejemplo, fue frontera entre Inglaterra y Escocia. También ha sido utilizado por algunos partidarios del Brexit como símbolo de la unión del Reino Unido.

Recordamos otros muros famosos desde las murallas de Jericó al Muro de Hielo de “Juego de tronos”, y, por supuesto, no nos podemos olvidar de la Gran Muralla China. Hay evidencias en la Prehistoria de la construcción de paredes en cuevas para separar a unas personas de otras, pero la construcción de murallas como hoy las conocemos no llegará hasta el proceso de sedentarización. Resulta curioso que, si en principio los muros se construían para defendernos de los poderosos, ahora se construyen para evitar que lleguen los más desfavorecidos.

  • "una lección olvidada" , de guillermo altares
 
  • Cadena SER

  •  
Programación
Cadena SER

Hoy por Hoy

Àngels Barceló

Comparte

Compartir desde el minuto: 00:00