Lunes, 01 de Marzo de 2021

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La tienes que ver: cuatro clásicos del cine para acompañar el fin de semana

El equipo de 'El Cine en la SER' elige cuatro películas para hacer más llevadero el confinamiento

Cuatro clásicos de cine para este fin de semana

Cuatro clásicos de cine para este fin de semana / CADENA SER

Siempre que alguno de tus amigos o familiares ve una serie o una película que le entusiasma, la frase es la misma: ¡La tienes que ver! Nosotros trasladamos ese boca-oreja de recomendaciones a una sección en el programa con grandes películas del cine clásico y títulos clave de los 80 y los 90. En estas semanas iremos proponiendo cintas que nos encantan para que las podáis disfrutar en casa:

'Annie Hall' (Woody Allen) - TCM y Filmin

Por Antonio Martínez

Annie Hall marcó un giro en la carrera de Woody Allen. Con ella comenzaba la etapa del director como gran autor cinematográfico. Sus películas anteriores habían sido más cómicas pero tenían un contenido y una estructura menos elaborados. Con un guion que huye de un planteamiento lineal y mezcla presente, pasado y futuro Allen se permitió el lujo de jugar con las reglas cinematográficas. Por ejemplo, su personaje interpela directamente al espectador; utiliza la pantalla partida para mostrarnos dos escenas a la vez; introduce secuencias de dibujos animados y los personajes se observan a sí mismos en el pasado.

Annie Hall se desarrolla en clave de comedia pero está matizada por la nostalgia del pasado y por reflexiones profundas. Woody Allen realiza la autopsia de una relación sentimental. Recorremos todo el camino del romance de Annie y Alvy, los personajes que interpretan Diane Keaton y el propio Woody. Desde el enamoramiento inicial; las distintas fases que atraviesa la relación; las crisis de confianza y celos y la ruptura final. Una historia que estaba inspirada en la relación real entre Woody Allen y Diane Keaton que habían sido pareja hasta poco antes de iniciar el rodaje.

En Annie Hall aparecen también muchos de los aspectos que se convertirán en temas recurrentes en la filmografía de Woody Allen: El psicoanálisis; las referencias cinematográficas y culturales; la obsesión por la muerte; sus problemas hipocondriacos o su herencia judía. La película está llena de diálogos mordaces e incluye también algunas de las frases más célebres del cineasta. Y también algunas escenas antológicas como aquella en la cola de un cine en la que acaba haciendo una aparición estelar el filósofo Marshall McLuhan.

Pero sobre todo la película es un poema de amor a dos grandes personajes. El primero es Diane Keaton. La cámara de Allen nos la muestra más encantadora que nunca. Sus sombreros, corbatas y pantalones holgados causaron sensación en su época y muchas mujeres imitaban su forma de vestir. Un vestuario, por cierto, que pertenecía a la propia Keaton. El otro personaje al que Woody dedica su oda es Nueva York. Allen introduce la ciudad Nueva como la gran musa de su filmografía que será a partir de entonces.

Annie Hall ganó cuatro Oscar: a la mejor película, al mejor guion original, a la mejor actriz para Diane Keaton y al mejor director para Woody Allen que no acudió a recoger su premio ya que la ceremonia coincidía con su cita semanal para tocar el clarinete en Michael’s Pub. La película supuso en la carrera del director un matrimonio sin precedentes entre público y crítica, nunca repetido con esa fuerza. Es la cuarta película más taquillera de su filmografía por detrás de Manhattan, Hannah y sus hermanas y Midnight en Paris. Y es de todos sus films el más valorado por la crítica. Hace unos años el sindicato de guionistas norteamericano eligió por votación el de Annie Hall como el guion de comedia más divertido de todos los tiempos, superando a Con faldas y a lo loco que fue votado en segundo lugar.

'El cebo' (Ladislao Vadja) - FlixOlé

Por Elio Castro

Recomiendo una película que vi por primera vez de niño, por televisión y que, como a muchos otros chavales de la época, me causó una fuerte impresión. Es El cebo, dirigida por el hispano húngaro Ladislao Vadja, el autor de Marcelino Pan y vino o Mi tío Jacinto. Es una película de 1958. Una rareza en el cine español de la época. Una coproducción entre España, Suiza y Alemania; rodada en alemán en Suiza; con actores alemanes y suizos y con un guion escrito por el prestigioso dramaturgo, novelista y ensayista Friedrich Dürrenmant. Es un thriller sobre un policía, interpretado por Heinz Rühmann, que antes de emprender un nuevo destino intenta descubrir al asesino de unas niñas.

El cebo tiene referencias a M, el vampiro de Düsseldorf de Fritz Lang, pero en lugar de esos claroscuros expresionistas, Vadja hace que la historia transcurra totalmente a plena luz del día, en mitad de un bosque. De hecho, el título original de la película se podría traducir del alemán como Sucedió a plena luz del día. El cebo también nos recuerda un poco a La noche del cazador de Charles Laughton que es unos años antes. También tiene algo de Hitchcock. Vadja, como solía hacer el director británico, muestra a los espectadores hacia la mitad de la película la identidad del asesino y nos muestra su personalidad. Un hombre totalmente dominado por su autoritaria mujer.

A Friedrich Dürrenmant, el autor del guion, no le gustó nada el final de la película y posteriormente escribió una novela titulada La promesa. En 2001 Sean Penn se basó en esta novela para rodar El juramento. Es prácticamente la misma historia. Un policía, interpretado por Jack Nicholson, que, a punto de jubilarse, tiene que investigar el asesinato de una niña.

En El juramento también vemos a Benicio Del Toro y Robin Wright. Pero yo me quedo con El cebo que refleja mejor esa mezcla de inocencia y terror, de cuento naif y de pesadilla, con la obsesión que se apodera de ese policía para atrapar al psicópata. El cebo se puede ver en Flixolé, la plataforma de cine español, y a mí, pasados los años, me sigue perturbando e inquietando.

La noche americana (François Truffaut) - Filmin

Por Pepa Blanes

François Truffaut reflexionaba con humor sobre el cine, la vida, las historias, en La noche americana, una película que habla del cine dentro del cine, en ella asistimos a un rodaje, el de la película Os presento a Pamela, con una actriz internacional, Jaqueline Biset y con el famoso director Ferrand, que interpreta el propio Truffaut.

A través del rodaje se muestra al espectador la vida íntima de todos los personajes que intervienen en ella, desde el regidor del estudio hasta la script-girl. Sus frustraciones, alegrías y tristezas salen a escena, componiendo el entramado de lo que es mundo del cine. 

Tomas que se repiten una y otra vez, actrices que piden caprichos, actores que abandonan, ligoteos, fiestas, un productor rácano… Todo está en la noche americana que, por cierto es una técnica cinematográfica que consiste en aplicar un filtro oscuro, como una media, sobre la lente de la cámara para simular que se rueda de noche cuando en realidad es de día. Un título que alude a todo el tema de la película: a la magia del cine desvelando sus misterios. Ganó el Oscar a mejor película extranjera pero estuvo además nominada a mejor dirección, guion y mejor actriz de reparto.

Las noches de Cabiria (Federico Fellini) - Filmin

Por José M. Romero

Esta semana propongo viajar a la Italia de los años 50 a través de los ojos, de la mirada, de una de las actrices más singulares de la historia del cine, Giulietta Masina. En 1957 Federico Fellini estrenó Las noches de Cabiria, considerada su última película de denuncia social enmarcada en la corriente del neorrealismo italiano de posguerra. Cabiria es una prostituta que sobrevive en las afueras de Roma, que sufre la humillación, el maltrato y el engaño de los hombres que se le acercan, pero ella nunca pierde la esperanza. Inocente, vitalista, bondadosa, extravagante, Massina, en el mejor papel de su carrera, da vida a un personaje inolvidable por su fragilidad y encanto

Un retrato de la prostitución desde el drama y la comedia con el que Fellini muestra la crueldad con estas mujeres, la pobreza del entorno y también parodia el fervor religioso. De hecho, la Iglesia la censuró. Todo con una humanidad y una perseverancia que se reflejan en la sonrisa y en los ojos vidriosos de Cabiria en una escena final preciosa. Las noches de Cabiria gano el Óscar a mejor película extranjera y Giulietta Masina el premio a mejor actriz en Cannes y San Sebastián.

 

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