Lo más leído

  • El Corte Inglés, hasta pronto
  • Luis Suárez Miramontes: "Esta táctica de Koeman es como si le dieran de mamar a Dembélé"
  • ¿Es ético probar las vacunas contra el coronavirus en niños?
  • Indignación en las redes por lo que se vio en el informativo de 'Antena 3': "Qué falta de respeto"
  • A la caza de los últimos nazis
  • Loles León, contra el discurso negacionista de Victoria Abril: "Ni el paso de los años le quita la tontería"

Domingo, 28 de Febrero de 2021

Otras localidades

Un mal día lo tiene cualquiera

El arte de saber escaparse

Walter Raleigh se libró en dos ocasiones de pasar por manos del verdugo. Hasta que hizo algo que no gustó nada al monarca Jaime I de Inglaterra y VI de Escocia, que tomó cartas en el asunto

Cuando eres la persona más poderosa de un país supongo que es normal que pierdas un poco la cabeza. También es bastante frecuente que hagas que la pierdan los de tu alrededor. En la corte inglesa de los Tudor, por ejemplo, era fácil pasar de ser favorito a encontrarte con la cabeza apoyada en un soporte de madera, lista para el verdugo.

Walter Raleigh, nuestro protagonista de hoy, pasó de ser el favorito de Isabel I de Inglaterra a estar encerrado en la Torre de Londres esperando sentencia. ¿Y por qué motivo? Por haberse casado. Pero Walter consiguió salir de esa y ver como en 1603 se producía un cambio de dinastía. El primer Estuardo, Jaime I de Inglaterra y VI de Escocia, no creáis que acogió a Walter con los brazos abiertos. Jaime se consideraba un monarca pacífico, y no veía con buenos ojos las incursiones de Walter en territorio español. Tanto es así que en el primer año de su reinado ya tenía al famoso aventurero en la Torre de Londres, esperando el día de su ejecución. Pero también esta vez se salvó, con la promesa de dejar en paz a los españoles. Pero la cabra tira al monte y el explorador hacia El Dorado, que es el destino mítico que Walter esperaba conquistar para la corona inglesa. Su incursión en lo que ahora es Venezuela tuvo un encontronazo con las fuerzas españolas, y Jaime recibió a Walter en Londres con la recuperación de esa condena de muerte que le había quedado en suspenso. Esta vez, la suerte no le acompañó. A la tercera fue la vencida y el 29 de octubre de 1618, Sir Walter Raleigh tuvo su cita con el verdugo.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?